La sesión de control al Gobierno de este jueves en la Asamblea de Madrid ha estado marcada por los grupos de izquierda dedicando un largo aplauso a los familiares de fallecidos en residencias presentes en la tribuna, a lo que respondió la bancada del PP con un aplauso cerrado a la presidenta Isabel Díaz Ayuso. La escena ha reflejado el profundo enfrentamiento entre bloques por el legado de la gestión sanitaria durante la pandemia.
En su intervención, la presidenta madrileña ha responsabilizado al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de "llevar sobre sus hombros 130.000 muertos" por el Covid-19, y le ha acusado de haber creado "una trama millonaria" con la compra de material sanitario durante la emergencia. Ha censurado lo que considera una "instrumentalización política del dolor" por parte de la izquierda, a la que ha acusado de querer sacar rédito electoral del sufrimiento de las víctimas. "Nosotros hemos callado durante cinco años por respeto. Ustedes no sienten ni vergüenza", ha afirmado.
Ayuso ha reprochado a los partidos de izquierda que durante los meses previos a la expansión del virus estuvieran más preocupados por "llevarnos a las calles" que por escuchar las alertas sanitarias. Ha criticado que se utilice el feminismo como coartada política, asegurando que “los vicios cada uno se los paga con su dinero” y que “no se explota a la mujer con dinero público”. También ha acusado al PSOE de señalar públicamente a familias con trayectoria profesional en el ámbito sanitario, a raíz de las acusaciones vertidas sobre los contratos de emergencia firmados durante la pandemia.
La portavoz socialista, Mar Espinar, ha respondido con dureza a la presidenta, recordando que "seis de cada cien víctimas del Covid en España murieron atrapadas en los protocolos de la vergüenza" aplicados en las residencias de la Comunidad de Madrid. Ha insistido en que el debate no es únicamente cuántas personas fallecieron, sino “cómo murieron”, y ha recriminado a Ayuso que cinco años después ni haya pedido perdón, ni haya ofrecido explicaciones ni reparado el daño causado a los familiares. "En vez de proteger a las víctimas, las amenaza", ha sentenciado.