la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, ha exigido la dimisión de la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, por atribuirle de forma "difamadora" la frase "iban a morir igual" en referencia a los ancianos en residencias que no fueron derivados a hospitales durante la primera ola del Covid-19.
Durante la sesión de control al Gobierno regional celebrada en la Asamblea, Ayuso ha negado rotundamente haber pronunciado esas palabras y ha retado a la oposición a presentar una prueba audiovisual que lo demuestre.
La presidenta ha defendido su actuación durante la crisis sanitaria aludiendo a dos sentencias judiciales que, según ha afirmado, avalan la respuesta de su Ejecutivo en los centros residenciales. En una de ellas se sostiene que se adoptaron las medidas pertinentes de aislamiento, diagnóstico y tratamiento. La otra sentencia concluye que no hubo abandono terapéutico y que se proporcionó un tratamiento adecuado, conforme a la praxis vigente en los hospitales en ese momento. Ayuso ha destacado que en uno de los casos se ha condenado en costas al denunciante, como muestra de la falta de fundamento de las acusaciones.
Desde la oposición, Más Madrid ha vuelto a poner el foco en los fallecimientos en residencias, reivindicando la cifra de 7.291 muertos, que, aseguran, fue aportada por el propio Gobierno regional en su momento. Manuela Bergerot ha criticado que ahora se intente reducir esa cifra a 4.000, como si ello rebajara la gravedad de lo ocurrido o restara responsabilidad política al Ejecutivo autonómico. Ha recalcado que el escándalo de los "protocolos de la vergüenza" no pierde fuerza por afectar a un número menor de personas y ha acusado al Gobierno de Ayuso de falsear los hechos cuando afirma que esta situación fue generalizada en todo El País. En este sentido, ha subrayado que solo en la Comunidad de Madrid se firmaron protocolos que impidieron la derivación hospitalaria de mayores por el simple hecho de residir en centros geriátricos.