la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, y el vicepresidente, Ignacio Aguado, han suscrito este miércoles un decálogo en el primer aniversario del pacto alcanzado entre el PP y Ciudadanos para gobernar en coalición, un documento al que se sumaron posteriormente las propuestas de VOX para apoyar la investidura.
El PP y Ciudadanos asumen la voluntad de abogar por el entendimiento y la moderación, comprometiéndose a impulsar el dialogo con todos los agentes sociales y las formaciones de la oposición.
En el decálogo, el Gobierno regional reivindica una reforma urgente del sistema de financiación autonómica que reconozca el esfuerzo, la solidaridad y la realidad madrileña.
Igualmente, ofrece su apoyo al Ejecutivo central para conseguir una mayor implicación de la Unión Europea en la recuperación económica y social, obteniendo y optimizando al máximo los recursos comunitarios para afrontar las consecuencias de la crisis en la región, entre otras medidas que se detallan a continuación:
1.- El PP y Ciudadanos expresan su firme compromiso de fortalecer y respetar el pacto de Gobierno.
2.- Muestran su determinación para acometer las reformas necesarias para la reactivación de la región.
3.- El gran objetivo del Gobierno regional es la recuperación económica, la creación de empleo y no dejar a nadie atrás.
4.- Rechazan las iniciativas orientadas a incrementar los impuestos a los madrileños.
5.- Defienden la colaboración público-privada.
6.- Quieren corregir las debilidades del Estado de Bienestar "huyendo de propuestas simplistas fruto de prejuicios ideológicos".
7.- Se comprometen a actualizar y reforzar el sistema sanitario para prevenir episodios como los vividos durante la crisis sanitaria del coronavirus.
8.- Promoverán un Pacto Local en la Comunidad de Madrid.
9.- El Ejecutivo madrileño desempeñará un papel reivindicativo ante el Gobierno de España y ante la Unión Europea desde la lealtad, la voluntad de colaboración y el respeto mutuo.
10.- Su objetivo es mantener a Madrid como "un faro de libertad, solidaridad y apertura ante el resto de España". Los firmantes de este acuerdo se ratifican en la defensa de la Constitución y en los valores del diálogo, respeto y tolerancia que hicieron posible la Transición de 1978. Invocan el valor de la unidad de España.