Se disparan las conjeturas sobre la candidatura del PSOE en Madrid y Pedro Sánchez sigue mudo

Se disparan las conjeturas sobre la candidatura del PSOE en Madrid y Pedro Sánchez sigue mudo

El silencio que guarda el Presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, sobre la candidatura a la alcaldía de Madrid no hace más que disparar las conjeturas en el partido, con la ministra de Industria, Reyes Maroto, al frente de las quinielas en las últimas horas.

En el entorno de Sánchez -donde hace una semana aseguraban que éste ya tiene decidido el nombre- ni confirman ni descartan que Maroto sea la elegida, a falta del candidato "muy potente" que prometió hace nueve meses.

Por entonces, Sánchez no era presidente del Gobierno y en su cabeza estaban el juez Fernando Grande-Marlaska y la fiscal Dolores Delgado, que forman parte de su Ejecutivo y que son las dos únicas personas, junto con el Alfredo Pérez Rubalcaba, de las que hay constancia que ha existido un ofrecimiento formal.

Entre los nombres que más suenan en los últimos días destacan el del delegado del Gobierno, José Manuel Rodríguez Uribes, y sobre todo el de la vallisoletana Reyes Maroto.

El nombre de la ministra no genera ilusión entre los socialistas madrileños, incluso suscita el rechazo de una parte de la militancia, aunque cuenta con el aval del secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco.

Los más optimistas del partido se muestran confiados en que Sánchez esté todavía "buscando un campanazo, algo que rompa" y que suponga una "convulsión mediática".

Argumentan que eso fue lo que hizo cuando nombró a su Gobierno y que ahí demostró que "sabe elegir personas con atractivo social", que es, a su juicio, lo que necesita la candidatura de Madrid.

Otras fuentes aseguran que si Sánchez propone a Maroto, al menos tres candidaturas competirían en las primarias: la de la ministra, la ya anunciada del exalcalde de Fuenlabrada Manuel de la Rocha y la que podría encabezar la concejala Mar Espinar.

A un mes para que se abra el proceso de primarias -mañana la ejecutiva del PSOE-M aprobará el calendario-, en el partido no descartan que pueda haber incluso un cuarto aspirante, ya que el bajo número de avales que necesitan (unos 250) lo facilita.

El gran riesgo para Sánchez es proponer una candidatura que perdiera ante la militancia: "Si los militantes votan en contra de la candidata de Pedro es un golpe para él, puede jugarse su cabeza", sostienen los que consideran que existe esa posibilidad.

Otros, en cambio, creen que con esas advertencias los llamados "pedristas pata negra" solo intentan demostrar fortaleza a su líder y que no se van a mover en una dirección distinta a la que marque Sánchez, por muy enfadados que estén con él porque no ha acabado con el tradicional método del "dedazo" para elegir al candidato.

"Las principales 'familias' del partido en Madrid apoyarán lo que diga Pedro, lo demás serán movimientos espontáneos. Nadie se va a mover, porque no hay margen y nadie quiere hacerse el 'harakiri'", garantiza un veterano del partido.

Desde su óptica, la posible candidatura de la concejala Mar Espinar estaría incentivada por el aparato para dividir a la parte no oficialista de los militantes madrileños, mientras que desde las bases sostienen que la candidatura de Manuel de la Rocha es una "jugada de Ferraz para blanquear el dedazo de Pedro".

Entretanto, en un partido fragmentado y mortecino, que no gobierna en la capital desde hace treinta años, hay voces que piden "que sea lo que sea, pero que sea ya" y que la persona elegida "se quede en el Ayuntamiento, aunque pierda, porque no podemos estar así cada cuatro años".