El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cargado con dureza contra el ministro para la Transformación Digital y secretario general del PSOE-M, Óscar López, al que ha calificado de “miserable” y “mala persona” por sus declaraciones sobre el expresidente de Aragón Javier Lambán, fallecido recientemente.
Desde el tanque de tormentas de Arroyofreno, el regidor madrileño ha elevado el tono al referirse a López como “un político mediocre” cuya única carta de presentación, a su juicio, es la “lealtad sumisa y ciega a quien está en el poder”. Almeida ha enmarcado las palabras del ministro no como una opinión aislada, sino como parte de “una corriente de opinión que hay en el PSOE descalificando a aquellas figuras que consiguieron lo que todo partido pretende conseguir, amplias mayorías sociales”.
Óscar López se había ratificado horas antes en sus críticas al expresidente aragonés, defendiendo que se trataba de una “discrepancia política” expresada con “máximo respeto personal”. El ministro atribuyó parte del mal resultado electoral del PSOE en Aragón a la línea interna que representaba Lambán.
Para Almeida, esas palabras resultan “insultantes”, especialmente por dirigirse a una figura que, según ha destacado, afrontó su enfermedad “con dignidad y entereza admirable”. El alcalde ha subrayado además que Lambán ganó elecciones y presidió una comunidad autónoma, en contraste —ha dicho— con los resultados obtenidos por López cuando fue candidato en Castilla y León.
El alcalde ha reiterado que las disculpas ya no son suficientes y ha insistido en que el ministro “no debería estar en política”. A su entender, el trasfondo del debate es el modelo de liderazgo dentro del PSOE y la tensión entre quienes buscaron mayorías amplias y quienes, según ha afirmado, se conforman con “minorías de bloqueo”.
En su intervención, Almeida ha vinculado esta polémica con un deterioro más amplio del socialismo español, aludiendo también a figuras históricas como Felipe González. Ha acusado a la actual dirección del PSOE de descalificar a referentes del pasado para evitar hacer autocrítica tras los recientes resultados electorales.
El alcalde ha concluido asegurando que López debería rectificar “no en lo personal sino en lo político”, al considerar “una infamia” atribuir la derrota en Aragón a la actuación de Javier Lambán.