La consejera de Familia, Juventud y Políticas Sociales de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila, ha insistido este martes en que la actuación del Gobierno regional en las residencias de mayores durante la pandemia de la Covid-19 se rigió por criterios médicos y que en la región “se peleó por cada vida”. Así lo ha afirmado en un acto celebrado en Pinto, al ser preguntada por la declaración judicial prestada el día anterior por el exdirector de Coordinación Sociosanitaria, Carlos Mur.
Las palabras de la consejera llegan después de que Mur compareciera ante el juez en la macrocausa que investiga las no derivaciones hospitalarias desde residencias durante los momentos más críticos de la pandemia. En su declaración, el exalto cargo negó haber sido el autor de los protocolos y señaló a su sucesor en el puesto, Javier Martínez Peromingo, como responsable de haber coordinado, revisado, firmado y enviado los documentos a la entonces viceconsejera de Sanidad, Ana Dávila. Mur recalcó que no fue el autor de dichos textos, en contradicción con la versión sostenida por otros investigados en la causa.
Ante estas afirmaciones, Dávila ha reiterado que las decisiones adoptadas en la Comunidad de Madrid se basaron en criterios estrictamente médicos y estaban avaladas por sociedades científicas. La consejera ha subrayado además que la actuación de la Administración regional ha sido refrendada por el archivo de 142 procedimientos en el ámbito judicial, un dato que, a su juicio, desmonta el relato de una supuesta actuación arbitraria o discriminatoria.
Desde el Ejecutivo autonómico se insiste en que los tribunales han ido cerrando la mayoría de las causas relacionadas con la gestión de las residencias, al no apreciar indicios de delito. Dávila ha señalado que ese respaldo judicial confirma que las decisiones se tomaron en un contexto de emergencia sanitaria sin precedentes, con un sistema sanitario tensionado y con el objetivo de salvar el mayor número de vidas posible.
La consejera ha concluido su intervención defendiendo la actuación del Gobierno regional durante la pandemia y rechazando las acusaciones que, a su juicio, buscan reescribir lo ocurrido con fines políticos. “En Madrid se peleó por cada vida”, ha zanjado, reiterando que las decisiones se adoptaron siempre bajo criterios médicos y con el aval de los profesionales sanitarios.