Más Madrid ha reclamado que la Comunidad de Madrid exprese públicamente su rechazo a la “violencia racista” ejercida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante el mandato del presidente estadounidense, Donald Trump.
Así lo ha trasladado este lunes la portavoz de la formación en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, en una rueda de prensa en la que ha mostrado la solidaridad de su grupo con “todas las personas migrantes brutalmente atacadas por el ICE en Estados Unidos”.
Bergerot ha hecho referencia a la muerte de Renee Nicole Good en Minneapolis, a la que ha calificado de “asesinada a sangre fría” cuando se encontraba desarmada. En este contexto, ha afirmado que “no puede llamarse a sí misma una democracia” y ha advertido de que lo que está ocurriendo en Minnesota “es lo que pasará en los barrios si el Partido Popular y VOX llegan a gobernar algún día en España”.
La formación ha registrado una proposición no de ley (PNL) en la Cámara de Vallecas en la que solicita que la Asamblea inste al Gobierno regional a condenar las actuaciones del ICE, así como “las muertes producidas como consecuencia” de su actuación.
Más Madrid buscará el consenso del resto de grupos para que la Comunidad de Madrid manifieste su rechazo a “cualquier forma de racismo institucional, xenofobia y criminalización de la migración”, tanto a nivel internacional como en el ámbito autonómico, y a los discursos políticos que, a su juicio, fomentan “el miedo, el odio y la estigmatización” de las personas migrantes.
Entre sus propuestas, la formación plantea que el Ejecutivo madrileño impulse programas de formación obligatoria en derechos humanos, no discriminación y gestión de la diversidad dirigidos a las fuerzas de seguridad, especialmente a las policías municipales.
Asimismo, propone que, en colaboración con los ayuntamientos, se implanten formularios de parada policial que recojan los datos de las intervenciones, incluidos los agentes actuantes y las características básicas de la persona identificada. El objetivo, según Más Madrid, es prevenir las paradas basadas en perfilamiento racial, reforzar las garantías de los derechos fundamentales y mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en las actuaciones policiales.
Por último, la iniciativa plantea fomentar alianzas y espacios de cooperación institucional con las denominadas “ciudades santuario” de Estados Unidos, como Boston, Chicago, Nueva York, Minneapolis o Denver, cuyos alcaldes han defendido públicamente políticas de refugio y acogida, con el fin de intercambiar buenas prácticas en materia de inclusión, convivencia y derechos humanos.