Las obras de construcción del nuevo Hospital de Emergencias de la Comunidad de Madrid ya alcanzan el 35% de su ejecución, unas obras para las que la Comunidad de Madrid ha invertido, mediante una tramitación con carácter de emergencia, 51,7 millones de euros.
Así lo ha explicado el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, en la que ha indicado además que se están cumpliendo los plazos previstos de construcción y que el Gobierno espera tenerlo en marcha en otoño.
Este hospital llevará el nombre de “Enfermera Isabel Zendal”, reconocida por la Organización Mundial de la Salud como la primera profesional de esta especialidad sanitaria en misión internacional de la historia que viajó en la expedición Balmis de vacunación de la viruela.
Según la Gobierno autonómico, esta decisión se ha tomado “como reconocimiento al trabajo de enfermeras y matronas en el Año Internacional Nursing Now 2020”.
La nueva infraestructura, cuyos trabajos de construcción están siendo coordinados por la Dirección General de Infraestructuras Sanitarias, podrá adaptar sus instalaciones a usos posteriores distintos a la pandemia y aportará 1.000 camas a la red de hospitales de la región.
Además, estará dotado de las tecnologías sanitarias más avanzadas y preparado para ser un nuevo centro de referencia en materia de enfermedades contagiosas, señala el Gobierno regional en un comunicado, en el que añade que el hospital podrá adaptarse, en definitiva, a cualquier situación de aumento de demanda sanitaria.
A diferencia de los hospitales provisionales levantados en Wuhan (China), donde se utilizaron módulos prefabricados tridimensionales, el Gobierno autonómico ha optado por grandes pabellones de 10.500 metros cuadrados polivalentes, versátiles y sectorizables, que podrán adaptarse a diferentes necesidades asistenciales en el futuro.
Para cumplir con el calendario previsto para su finalización, se ha optado por un modelo mediante el cual las obras se ejecutan al mismo tiempo que los arquitectos redactan el proyecto.
La superficie total del nuevo Hospital de Emergencias será de 80.000 metros cuadrados, constará de 3 grandes pabellones de hospitalización de 10.500 metros cuadrados cada uno, con accesos y circulaciones diferenciadas y dos alturas de salas polivalentes y otros servicios sanitarios.
El pabellón central dispondrá de un área de admisión y triaje, así como de un total de 48 puestos de UCI y Cuidados Intermedios.
El Centro Logístico, de casi 8.000 metros cuadrados, funcionará como almacén central del Servicio Madrileño de Salud y tendrá 12 metros de altura para su máximo aprovechamiento mediante robotización.
Bajo rasante, se están construyendo las centrales de instalaciones y suministros, con acometidas eléctricas, centro de transformación, central térmica, central de gases medicinales, acometida de agua, sistema de protección contra incendios y distribución e instalaciones de comunicaciones.
El complejo hospitalario se articula a partir de una avenida peatonal, que finaliza en una gran plaza ajardinada presidida por un monumento dedicado a los profesionales sanitarios y, además, contará con un edificio de usos múltiples, de 7.100 metros cuadrados que incluirá, entre otros, un Centro de Coordinación de Urgencias del SUMMA-112 y el Centro de Coordinación de Crisis Sanitarias.
A diferencia del Hospital de IFEMA, este nuevo hospital tendrá salas polivalentes de curas, que podrán habilitarse como quirófanos, zonas de cirugía mayor ambulatoria o sencillas salas de curas, para poder practicar intervenciones menos complejas.
Y se diferenciarán las circulaciones entre pacientes y profesionales, entre circuito "limpio" y "sucio", entre altas e ingresos y entre logística o aprovisionamiento y pacientes.
Además, será habilitado un sistema de compuertas para el acceso controlado de personas a determinadas zonas de seguridad por riesgo de contagio o exposición a carga vírica.