La Dirección General de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Consejería de Sanidad ha iniciado los trámites para la aprobación de una nueva Ley de Farmacia de la Comunidad de Madrid, que sustituirá a la ley de 1998 y "mejorará la cercanía con el paciente y humanizará la atención profesional".
El texto del anteproyecto de ley está publicado ya en el Portal de Transparencia para su tramitación urgente y poder completar los plazos durante la presente legislatura, y recoge las experiencias positivas de la dispensación de fármacos a domicilio que hubo que realizar durante el confinamiento por la pandemia del Covid-19.
De esta forma garantiza la calidad durante todo el proceso de administración de fármacos, en las oficinas de farmacia o a domicilio, por profesionales cualificados para ello, señalan desde el Gobierno regional en una nota.
Además, con la nueva norma se adapta el concepto de dispensación de fármacos a la realidad actual, reivindicando la importancia del profesional en su administración al tiempo que refuerza la información sobre medicamentos y productos sanitarios.
También se manifiesta aún más la necesidad de reforzar la adherencia del paciente al tratamiento pautado, de manera que en la nueva ley se regulan los sistemas personales de dosificación, con especial énfasis en los pacientes crónicos, polimedicados y en situación de dependencia.
El anteproyecto de ley también recoge las diferentes sensibilidades del sector, para lo que se han mantenido reuniones, fundamentalmente con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), la Asociación de Empresarios Farmacéuticos de Madrid (ADEFARMA) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, entre otros.
Se prevé además la ampliación de las secciones en las oficinas de farmacia, de manera que se podrá integrar nutrición y dietética en estos espacios de salud favoreciendo el estímulo de la economía y el empleo, en tanto que brinda salidas profesionales a las titulaciones que existen en la actualidad.
Incorpora el compromiso social y la sensibilidad de la Comunidad de Madrid con el medioambiente, facilitando el acceso de los ciudadanos a la eliminación de medicamentos caducados o no utilizados, así como de otros productos sanitarios tras su uso, mediante sistemas de recogida autorizados.
Por otro lado, la señalización, identificación y publicidad de las oficinas de farmacia "se regulará conforme a las necesidades de los vecinos de cada municipio", para hacer "más fácil y accesible su localización", mientras que los horarios de las mismas "serán flexibles y garantizarán unas franjas horarias comunes".
Aún así, la propuesta del anteproyecto de ley establece que "como mínimo deberán permanecer abiertas 40 horas semanales, de las cuales tendrán una franja fija de 10.00 a 13.00 horas y de 16.00 a 19.00, de lunes a viernes, y los sábados sólo en turno de mañana.
Del mismo modo se fija una franja variable que permite la apertura las 24 horas, los 365 días del año.
El nuevo texto también recoge las particularidades de los municipios más pequeños de la región, que suelen estar ubicados en el entorno rural, por lo que en el caso de localidades de menos de 2.000 habitantes "el horario podrá acomodarse a las particularidades de estos pueblos".