La Comunidad de Madrid recibirá 5.875.773 euros de fondos estatales destinados a políticas de cohesión sanitaria y formación continuada en el uso racional de medicamentos. Este reparto ha sido aprobado por el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Sanidad, en la reunión celebrada este martes.
Además de esta partida, la Comunidad de Madrid recibirá 328.473 euros adicionales para el Plan Nacional de Donación de Médula Ósea y el Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical (SCU). También se han asignado 34.715 euros más para el Programa Marco de Calidad y Seguridad en la obtención y trasplante de órganos humanos.
Los fondos que distribuye el Gobierno provienen de las aportaciones de los laboratorios farmacéuticos, basadas en el volumen de ventas de medicamentos financiados con recursos públicos. En total, se han aprobado 44.194.497 euros para las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla, que recibirán los fondos a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). De esta cantidad, 41.553.067 euros Irán destinados a las comunidades autónomas, siendo la distribución proporcional al tamaño de la población según el censo del INE de 2023, junto con una cantidad fija para cada una.
La segunda partida, de 2.141.430 euros, se destinará al Plan Nacional de Donación de Médula Ósea y al Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical. Estos fondos se emplearán en la promoción de la donación, tipaje de donantes y acreditación de centros especializados.
Finalmente, una tercera partida de 200.000 euros se ha destinado al Programa Marco de Calidad y Seguridad para la obtención y trasplante de órganos en todas las comunidades autónomas, mientras que Ceuta y Melilla recibirán 300.000 euros para apoyar políticas de cohesión sanitaria y formación continuada en el uso racional de medicamentos, además de contribuir al Plan Nacional de Donación de Médula Ósea y el Plan Nacional de SCU.
Estos fondos se destinarán a financiar varios programas de salud pública, con el fin de mejorar la cohesión sanitaria y promover un uso racional de los medicamentos. Entre las iniciativas incluidas se encuentran programas de formación continua para médicos, farmacéuticos, odontólogos y enfermeros, con énfasis en el uso racional de los medicamentos, La Resistencia a los antibióticos y la evaluación de tecnologías sanitarias.
Asimismo, se impulsarán programas dirigidos a mejorar la atención de pacientes con enfermedades crónicas o polimedicados, fomentando la calidad y seguridad en su tratamiento. También se financiarán iniciativas de de-prescripción de medicamentos innecesarios, promoción de la salud, y prevención de enfermedades.
Otros de los objetivos de estas inversiones incluyen el desarrollo de la receta electrónica, la consolidación de sistemas de información para la prescripción de medicamentos y la farmacovigilancia. Los fondos también se destinarán a reducir la resistencia a los antibióticos y a garantizar el acceso a terapias innovadoras con elevado impacto sanitario. Finalmente, parte del presupuesto se empleará para reforzar los planes nacionales de donación de médula ósea y de sangre de cordón umbilical, claves en la mejora del sistema de salud.