El Ayuntamiento prorroga dos contratos por valor de 2,4 millones para mejorar la atención a las personas con adicciones
La red de centros de Madrid Salud ha atendido a 8.000 personas en el primer semestre de este año por adicciones al alcohol, cannabis y a los videojuegos y a 10.000 personas en 2022, según la primera evaluación del Plan de Adicciones 2022-2026 del Ayuntamiento de Madrid.
La vicealcaldesa de Madrid, portavoz de Gobierno municipal y delegada de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento, Inma Sanz, ha detallado en rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que el 36% de los pacientes presentaba adicción al alcohol, la sustancia más consumida y por la que más adultos acudieron a los centros.
Entre los adolescentes y jóvenes, el cannabis es la adicción por la que más se tratan, así como el alcohol. Además, fueron atendidas 821 personas con adicciones comportamentales y 512 usuarios de chemsex.
Sanz ha destacado que el porcentaje de cumplimiento de las metas fijadas en el plan ha sido del 86% en el año 2022 para las líneas estratégicas fijadas. Asimismo, ha explicado que la adicción a las nuevas tecnologías es uno de los motivos de consulta más frecuentes de los familiares de adolescentes y jóvenes en el Servicio de Orientación Familiar, ocupando el 45% de las preguntas.
Con el objetivo de prevenir y paliar las consecuencias negativas, el Consistorio ha aprobado el gasto plurianual de casi 2,4 millones de euros para la prórroga de dos contratos de servicios destinados a personas con adicciones.
El primer contrato, por un importe de 1,64 millones, busca mantener un centro nocturno de atención básica sociosanitaria para individuos vulnerables con adicciones, mientras que el segundo contrato, de más de 744.000 euros, tiene por objeto la dispensación de fármacos para tratar a las personas adictas a opioides.
El Centro de Atención Sociosanitaria Básica está orientado a personas con adicciones con un consumo activo, grave y de larga evolución, que se encuentran en situación de calle o exclusión social. Además de prestarles servicios elementales, se les da asistencia sociosanitaria para prevenir y paliar las consecuencias negativas asociadas al consumo de drogas.
En este recurso, que abre de 20 a 9 horas, se atendió a 417 personas entre enero de 2022 y mayo de 2023 y 136 de ellas fueron dadas de alta. Los fines que busca el centro, cuya prórroga de contrato es para otros tres años, son ofrecer a estas personas un espacio de pernocta y descanso, contemplando un espacio seguro para las mujeres; proporcionarles un lugar que mejore sus condiciones básicas de salud; reducir los daños y favorecer que inicien el tratamiento.
La segunda prórroga de contrato, por un año, es para la elaboración, distribución y apoyo a la dispensación de fármacos para el tratamiento de personas con adicciones a opioides atendidas en la red pública de centros de Madrid Salud.
La portavoz municipal ha indicado que, de las personas atendidas en 2022 en los diez centros de la red, el 22,46% consumía opiáceos como droga principal. "El objetivo es garantizar que la metadona y otros fármacos opioides lleguen a los dispositivos de la red de adicciones, así como su dispensación en horarios más amplios", ha defendido.
Además, se ha puesto en marcha un nuevo centro de Comunidad Terapéutica exclusivo para mujeres que cuenta con 13 plazas y en el que pueden permanecer ingresadas seis meses, se ha potenciado la atención de las personas sin hogar con adicciones y se ha mejorado el seguimiento de los pacientes tras el alta.
Sanz también ha resaltado los programas coordinados de Mediación Comunitaria, que actúan con población adicta, vecinos y comerciantes para promover un uso adecuado y no conflictivo de los espacios públicos. En este sentido, se han establecido reuniones periódicas para trabajar los conflictos derivados del consumo de sustancias en algunas zonas de Madrid.