Seis hospitales públicos de la Comunidad de Madrid participan en un ensayo clínico internacional que demuestra mejoras significativas en la supervivencia y una reducción del riesgo de recaída en pacientes con cáncer de mama.
Los resultados, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) celebrado en Berlín, avalan el beneficio de incorporar abemaciclib a la hormonoterapia en casos de alto riesgo.
Los hospitales implicados son el Clínico San Carlos, La Princesa, Gregorio Marañón, 12 de Octubre, Ramón y Cajal y la Fundación Alcorcón. El estudio, denominado MonarchE, es un ensayo global, aleatorizado y de fase 3, que evalúa la administración durante dos años de abemaciclib en combinación con terapia endocrina frente a la terapia estándar en monoterapia.
Más de 5.600 pacientes con cáncer de mama temprano HR+ y HER2- de alto riesgo han participado en la investigación, desarrollada en 38 países y 603 centros sanitarios. Entre ellos, seis pertenecen al Servicio Madrileño de Salud. El Hospital Clínico San Carlos ha sido el centro español con mayor número de participantes reclutados, con 34 pacientes.
Con un seguimiento mediano de 6,3 años, los datos muestran que el tratamiento reduce el riesgo de mortalidad en un 15,8 % y el de recaída en un 27 %. “Es una buena noticia para las pacientes y para la ciencia; podemos considerar que este avance constituye un nuevo hito en la lucha contra el cáncer de mama”, destacó el oncólogo médico del Hospital Clínico San Carlos y coordinador regional del ensayo, José Ángel García Sáenz.
El 99,4 % de las personas incluidas en este estudio multicéntrico eran mujeres, con una edad media de 51 años. Las pacientes con cuatro o más ganglios axilares metastásicos, o con entre uno y tres ganglios positivos y características de alto riesgo, fueron asignadas aleatoriamente a añadir dos años de abemaciclib a la terapia endocrina adyuvante o a recibir exclusivamente la terapia estándar. El 95,4 % había recibido radioterapia y quimioterapia adyuvantes previamente.
Abemaciclib, aprobado en 2023 por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, ha demostrado mejorar de forma significativa el control de la enfermedad y la supervivencia cuando se combina con la terapia endocrina en tumores HR+ y HER2-. El beneficio persiste más allá de los dos años de tratamiento, con señales observadas en un intervalo relativamente breve de seis años y medio, un tiempo inferior al que tradicionalmente se necesitaba para disponer de datos de supervivencia global.
El abordaje estándar del cáncer de mama combina cirugía con radioterapia, quimioterapia y terapia endocrina según el perfil de riesgo. Con los resultados del estudio MonarchE, se abre una opción terapéutica adicional para las pacientes de alto riesgo, reduciendo la probabilidad de recaídas y metástasis y aumentando las expectativas de supervivencia.