La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha arremetido este jueves en la Asamblea de Madrid contra las campañas del Plan Nacional sobre Drogas, promovido por el Ministerio de Sanidad, calificándolas de "absoluta vergüenza". Matute ha pedido que dichas campañas se retiren, argumentando que algunas de sus recomendaciones son inadecuadas y podrían promover un uso irresponsable de las drogas.
Durante su intervención, Matute mostró carteles de las campañas y criticó su contenido al diputado de Más Madrid, Emilio Delgado. Según la consejera, estas campañas incluyen mensajes que aconsejan "cómo te puedes drogar, cuál tiene que ser tu camello de referencia, cómo usar las drogas y evitar pagos con tarjeta para no ser fiscalizado", entre otros.
En contraste con las campañas nacionales, Matute ha reivindicado el enfoque de la Comunidad de Madrid en la prevención del consumo de drogas, asegurando que se basa en la "evidencia científica" y no en la "demagogia". La consejera citó datos alarmantes sobre el impacto de las drogas en el sistema sanitario madrileño: solo en 2023, se han registrado 5.436 ingresos en el Sermas por problemas de psicosis grave derivados del consumo de estupefacientes. Además, recordó que España es El País de la Unión Europea con el mayor consumo de cannabis, subrayando la necesidad de una política efectiva de prevención y concienciación.
"Nosotros sí trabajamos con los jefes de servicio, con las asociaciones y con los profesionales de la salud, y vamos a seguir haciéndolo", afirmó Matute, defendiendo los esfuerzos de su gobierno en la lucha contra la drogodependencia.
Matute destacó que la Comunidad de Madrid lleva años implementando servicios y programas enfocados en la prevención de drogodependencias y adicciones comportamentales, especialmente dirigidos a jóvenes y niños. Estas iniciativas se desarrollan en centros educativos, en el entorno familiar y en espacios de ocio y tiempo libre. Según la consejera, el objetivo es reforzar la concienciación y proporcionar herramientas para que los jóvenes puedan tomar decisiones informadas y responsables.
El Plan Regional de Drogas, presentado esta semana, refuerza estas medidas preventivas y amplía los recursos dedicados a la educación y a la reducción de riesgos. La consejera explicó que este plan incluye intervenciones específicas orientadas a frenar tanto el consumo de drogas como las adicciones sin sustancia, adaptándose a las nuevas realidades y patrones de consumo detectados entre la población juvenil.
En su intervención, Matute insistió en que el enfoque del Ministerio es cuestionable y alejado de las políticas de salud pública que, en su opinión, deberían centrarse en la prevención. Matute manifestó su preocupación por la posibilidad de que las campañas nacionales puedan ser interpretadas por los jóvenes como una guía para el consumo seguro, en lugar de un mensaje preventivo claro y contundente. Para la consejera, estas campañas “no protegen ni ayudan a los jóvenes, sino que parecen normalizar el consumo de estupefacientes”.
Matute instó al Ministerio de Sanidad a reconsiderar su enfoque, argumentando que la lucha contra la drogodependencia no puede tolerar mensajes ambiguos que no disuadan de manera efectiva a los posibles consumidores.