La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha recordado la importancia de una correcta hidratación ante las altas temperaturas que se prevén para este jueves y viernes, con máximas de hasta 38 grados en algunos puntos de la región. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado el aviso amarillo por altas temperaturas desde las 13 hasta las 21 horas de este jueves, con máximas de 38 grados en las zonas Sur, Vegas y Oeste, y de 37 grados en el área metropolitana y Henares. Para el viernes, se ha emitido una alerta naranja por calor, con máximas de 39 grados en las mismas áreas, entre las 13 y las 21 horas.
En este contexto, la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, ha subrayado una serie de consejos para enfrentar las altas temperaturas, especialmente cuando superen los 36,5 grados. Andradas ha destacado la necesidad de "precaución" durante las horas más calurosas del día, recomendando evitar salir a la calle si es posible. "Es muy importante proteger a bebés, niños y personas mayores, especialmente si viven solas, de los efectos nocivos del calor", añadió.
Para mantenerse seguro y fresco, es esencial beber agua con frecuencia, incluso si no se siente sed. Además, se recomienda cerrar persianas y echar toldos en las fachadas expuestas al sol. Aumentar el consumo de frutas de verano, verduras y gazpachos, aprovechando la dieta mediterránea, también es aconsejable. Protegerse del sol directo en las horas centrales del día utilizando protector solar es otra medida importante para evitar los efectos perjudiciales del calor.
Andradas también destacó que las temperaturas mínimas nocturnas superarán los 20 grados, lo que puede dificultar conciliar el sueño. Para mitigar estos efectos, se recomienda evitar el consumo de alcohol, cafeína y alimentos picantes por la noche. Ducharse con agua tibia antes de acostarse para bajar la temperatura corporal lentamente y beber un vaso de agua fresca antes de acostarse también son prácticas recomendadas. Asimismo, dormir con una sábana fina en lugar de no taparse puede ayudar a regular la temperatura corporal durante la noche.