La Escuela de Navales de Madrid subasta maquetas de barcos en beneficio de la entidad sin ánimo de lucro La Sonrisa de Guille, que desde hace varios años da empleo a personas con capacidades diferentes.
La entiddad está en proceso de supervivencia para reponerse de una deuda de 60.000 euros adquirida por una empresa "desaparecida del mapa" y para la cual trabajaron tras pandemia.
La historia de La Sonrisa de Guille es la de sus dos impulsores, Pedro y Marisol, ingenieros de profesión que dejaron todo cuando su hijo Guillermo llegó a sus vidas con Síndrome de Angelman, dolencia que le genera discapacidad intelectual severa, ausencia del habla y problemas de movilidad.