El sindicato CSIF se ha solidarizado con los policías municipales que fueron agredidos la semana pasada en la Gran Vía por dos manteros y ha mostrado su preocupación por la "deriva" del Área de Seguridad que en su opinión reflejan las diferentes decisiones que está tomando sobre la Policía Municipal.
En un comunicado, CSIF ha lamentado la agresión que sufrieron dos agentes cuando apercibieron a dos manteros que vendían ilegalmente en la Gran Vía, "simplemente por realizar su trabajo", y ha aprovechado para mostrar su preocupación "por la deriva que está tomando el Área de Salud, Seguridad y Emergencias con la Policía Municipal de la capital", dirigida por Javier Barbero.
Pone como ejemplo el "desmantelamiento" de unidades especiales como las Unidades Centrales de Seguridad (UCES) o de servicios especiales como el que se ocupaba de la vigilancia de los mercadillos o de festividades como San Isidro o La Paloma.
"Durante todo este 2016, CSIF ha denunciado la ausencia total de organización en la Policía Municipal y la falta de alternativas a los recortes en seguridad que se están llevando a cabo desde el Ayuntamiento", sostiene el comunicado, que afirma que se trata de "una política en materia de seguridad titubeante que provoca que los agentes se vean coartados a la hora de actuar, por ejemplo, contra los vendedores ambulantes ilegales".
Precisa que la situación ha llegado a tal punto que "muchos agentes tienen miedo de que una actuación suya contra la actividad ilegal les pueda acarrear la imposición de un expediente disciplinario".
El sindicato destaca que el Samur "es el otro afectado por el departamento que dirige Javier Barbero" con los recientes ceses y nombramientos de su cúpula, con los que en su opinión "solo se contribuye a desestabilizar el otrora servicio estrella del Ayuntamiento de Madrid".
En el comunicado también se refiere a la decisión de destinar a veinte agentes a vigilar que no se ensucie la ciudad, lo que supone "que se van a dedicar a actividades que perfectamente pueden realizar otros funcionarios del Ayuntamiento, algo que sin duda se traducirá en un descenso en la seguridad en nuestras calles".