La
Policía Municipal de
Madrid ha detenido a un hombre de 33 años como presunto autor de un delito continuado de estafa tras acumular cerca de 5.000 euros en impagos en varios hoteles de la capital. Según fuentes policiales, el arresto se produjo el pasado 10 de marzo en el distrito de Chamberí, después de que distintos establecimientos de una misma cadena detectaran irregularidades en reservas y estancias no abonadas.
Las sospechas se iniciaron en un hotel del entorno de Sevilla, donde el individuo se habría marchado sin pagar una factura de 2.500 euros. Pese a los correos remitidos por el establecimiento reclamando el importe, el huésped habría ido dando distintas excusas para evitar el abono.
A partir de ahí, la cadena hotelera localizó otros impagos vinculados al mismo cliente: una factura de 1.900 euros en un hotel de la zona de Atocha, otra de 213 euros en un establecimiento de Princesa, además de importes pendientes en un hotel de
Gran Vía y un cargo adicional de 130 euros correspondiente a estancias anteriores.
El 10 de marzo constaba, además, una reserva online en un hotel del entorno del Palacio del Retiro. El hombre llegó a presentarse para hacer el check-in, pero al solicitarle la documentación aseguró no llevarla encima, se mostró nervioso y abandonó el lugar.
Ese mismo día también había realizado otra reserva en el hotel Santo Mauro. Los agentes se desplazaron hasta allí y, siempre según Policía Municipal, el sospechoso ofreció versiones contradictorias sobre el pago: primero dijo haber tenido problemas con el hotel, después que no había abonado la estancia por no estar conforme con el precio y, finalmente, que sí había pagado, aunque sin poder acreditarlo.
En cuanto a su identificación, manifestó ser estadounidense y llevar tres meses en España. Afirmó que le habían robado el pasaporte y las tarjetas de crédito, sin haberlo comunicado a su embajada. Como única documentación, mostró en el móvil una fotografía de un permiso de conducir del estado de Massachusetts.
La subdirectora de uno de los hoteles afectados indicó que el detenido utilizaba una tarjeta de fidelización de la cadena —propia de clientes habituales— para realizar las reservas y ganarse la confianza del personal, abandonando después los establecimientos sin abonar las facturas.
La coordinación entre los distintos hoteles permitió detectar el modus operandi y cuantificar el fraude, cercano a los 5.000 euros. El detenido ha sido puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito continuado de estafa.