Los dos individuos que el pasado jueves, 12 de septiembre, atropellaron a una empleada de Iberia en la T-4 de Barajas, causándole la muerte son españoles. La policía cree que puede tratarse de una banda para delinquir compuesta por dos o más personas.
Los agentes encargados del caso están descontentos con las filtraciones que ha habido sobre el caso mientras se busca a los individuos que actuaron con Moisés C.L, que ayer ingresó en prisión sin fianza.
El juez aún no ha decidido si imputar al joven por homicidio o asesinato. El primero implica una condena de prisión de entre 10 y 15 años y el segundo de entre 15 y 25. El detenido residía en Valdebernardo, el mismo lugar donde se encontró el coche robado.
Desde la Delegación de Gobierno afirman que "es un delincuente con muchos antecedentes, pero no un alunicero". Fuentes policiales, en cambio, afirman que una de sus principales vías de investigación es que se trate de una banda dedicada a esa clase de delitos.