El Supremo confirma 50 años de prisión por intentar matar y violar a su pareja menor en Fuenlabrada

El Supremo confirma 50 años de prisión por intentar matar y violar a su pareja menor en Fuenlabrada

El Alto Tribunal ratifica la condena por delitos de asesinato en grado de tentativa, agresión sexual y detención ilegal, destacando la "extrema crueldad" del agresor.

El Tribunal Supremo ha dictado sentencia firme confirmando la pena de 50 años de prisión para un hombre que, en 2021, mantuvo retenida durante 35 días a su pareja, una menor de 16 años, a la que sometió a continuas agresiones físicas, psíquicas y sexuales. La sala de lo Penal rechaza así el recurso de casación del acusado y ratifica el fallo previo de la Audiencia Provincial y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Los hechos, calificados por el tribunal como de una "vileza y crueldad" absoluta, ocurrieron en la localidad madrileña de Fuenlabrada. Según la sentencia, el agresor —que tenía 19 años en el momento de los hechos— desplegó una situación de "dominio y poder" sobre la víctima, aislándola de su entorno y prohibiéndole incluso asistir al centro escolar.

Un cautiverio de "terror absoluto"

El relato judicial detalla cómo el control del acusado fue incrementándose hasta trasladarse a un piso alquilado donde la joven permaneció encerrada. El hombre llegó a dejar su puesto de trabajo para vigilar a la menor por celos, agrediéndola casi cada noche y forzándola sexualmente.

El tribunal subraya que el acusado "no mostró el más mínimo de compasión" durante los 35 días de cautiverio. La situación finalizó cuando la víctima logró zafarse de su captor y cayó al suelo, alertando con el ruido a otros ocupantes de la vivienda, quienes la encontraron malherida y avisaron a las autoridades.

Rechazo a los argumentos de la defensa

En su recurso, el condenado intentó invalidar el testimonio de la víctima alegando contradicciones con otros testigos y solicitó una atenuante por supuesta adicción a sustancias. El Supremo ha desestimado ambos puntos de forma contundente:

Pruebas físicas: El tribunal afirma que el propio cuerpo de la menor, "lacerado y lesionado en toda su extensión", es la "corroboración fidedigna" de su testimonio.

Atenuante de drogadicción: La sentencia aclara que no existe prueba alguna de que el hombre actuara bajo los efectos de alcohol o drogas en el momento de los hechos, calificando los informes presentados como irrelevantes para el caso.Indemnización y medidas de protección

Además de la pena privativa de libertad, la justicia ratifica la prohibición de comunicación y aproximación a la víctima, así como el pago de una indemnización que supera los 200.000 euros por los daños morales y las graves secuelas físicas derivadas del maltrato habitual y los intentos de asesinato.