La Policía Nacional destaca que el periodo vacacional ha servido para comprobar el funcionamiento del Sistema de Entradas y Salidas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, sin incidencias relevantes y con refuerzo de personal en el Puesto Fronterizo.
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La Policía Nacional ha gestionado en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas más de 3.700 vuelos con origen y destino fuera del espacio Schengen y alrededor de 900.000 pasajeros durante el periodo vacacional de Semana Santa, ya concluido. Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, este operativo se ha desarrollado con el apoyo del Sistema de Entradas y Salidas (EES), implantado a nivel europeo desde hoy.
Este sistema automatizado permite registrar electrónicamente a nacionales de países no miembros de la UE que viajan para estancias de corta duración cada vez que cruzan las fronteras exteriores de los países europeos que lo utilizan. La medida, según la Policía, aporta una mayor seguridad en la identificación de los viajeros.
La mejora aplicada en la infraestructura aeroportuaria se centra en la inspección fronteriza, al reemplazar el sellado de pasaportes por un registro electrónico. La Policía subraya que la Semana Santa ha sido un momento clave para comprobar la eficacia de este sistema, al tratarse de un periodo de aumento estacional del tránsito de usuarios.
Durante estas fechas, no se ha registrado ninguna incidencia relevante en el Puesto Fronterizo. La Jefatura atribuye este resultado también al refuerzo de personal desplegado para atender el incremento del flujo de viajeros que utilizan el EES.
La gestión de esos más de 3.700 vuelos ha representado casi un 30% del total de los vuelos programados por las distintas aerolíneas. Además, esa cifra supone un incremento de casi un 5% respecto al mismo periodo del año 2025, dentro de un modelo de control que, según la Policía, optimiza las fronteras exteriores europeas mediante la digitalización del registro.
El nuevo procedimiento sustituye el sellado manual de pasaportes por una validación biométrica que refuerza la integridad del cruce y garantiza una trazabilidad absoluta de los flujos migratorios.