En la noche de ayer, la Policía Nacional arrestó a dos jóvenes que se habían refugiado en la Casa de Campo de Madrid después de detener un tren del Metro y tratar de realizar pintadas en varios vagones de la línea 10, según han informado fuentes policiales.
El incidente se produjo alrededor de las 23:00 horas del miércoles en el tramo que discurre en superficie entre las estaciones de Batán y Casa de Campo. Los jóvenes, de nacionalidad española y con edades de 22 y 23 años, activaron el freno de emergencia del tren, provocando su parada, y salieron al exterior del convoy. Una vez fuera, sacaron aerosoles con la intención de pintar los trenes.
Sin embargo, la intervención inmediata de los servicios de seguridad del Metro y de la Policía Nacional frustró los planes de los grafiteros, quienes decidieron huir apresuradamente del lugar, abandonando algunos aerosoles pero llevándose otros consigo.
Finalmente, los agentes lograron detener a los individuos cuando intentaban ocultarse en las inmediaciones del Zoo Aquarium de Madrid. En ese momento, se les confiscó el material que portaban. Los jóvenes enfrentan cargos por desórdenes públicos y resistencia a la autoridad. Como resultado de sus acciones, el servicio de Metro experimentó una interrupción de 12 minutos, según las mismas fuentes.