Agentes de la Policía Nacional detuvieron recientemente a ocho jóvenes, siete de ellos menores de edad, residentes en el centro de menores extranjeros no acompañados de la Casa de Campo, tras agredir a vigilantes y empleados de la instalación. La información ha sido confirmada por una portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.
Los hechos ocurrieron el pasado 18 de septiembre, a las 22:00 horas, en el centro de primera acogida ubicado en el antiguo albergue juvenil Richard Shirrmann. El conflicto se originó tras varios incidentes previos en los que vigilantes de seguridad descubrieron objetos robados, como relojes y teléfonos móviles, en una de las habitaciones del centro. Estos artículos pertenecían a personas que tenían aparcadas sus autocaravanas en la zona de la Casa de Campo, lo que llevó a la detención de un menor relacionado con los robos.
Tras el arresto del menor implicado en los robos, la situación se agravó cuando otros residentes del centro comenzaron a amenazar de muerte a la directora y subdirectora, acusándolas de haber informado a la Policía. Las amenazas incluyeron gestos intimidatorios y simulaciones de corte en el cuello, aumentando la tensión entre los jóvenes y el personal del centro.
El conflicto culminó el 18 de septiembre, cuando una de las menores agredió a un trabajador del centro, lo que llevó a la intervención de los vigilantes de seguridad. Sin embargo, los vigilantes también fueron atacados, por lo que solicitaron refuerzos a la Policía Nacional. Los agentes acudieron al lugar para controlar la situación y restablecer el orden.
Tras la intervención policial, ocho jóvenes fueron detenidos por su implicación en delitos de riña tumultuaria y lesiones leves. El único mayor de edad fue puesto a disposición judicial, mientras que los menores fueron entregados a la Fiscalía de Menores para continuar con los procedimientos legales correspondientes.
Este incidente refleja la difícil situación en algunos centros de menores, donde se han registrado tensiones entre los residentes y el personal, derivadas en parte de incidentes delictivos y amenazas hacia los responsables de las instalaciones.