La Guardia Civil ha desarticulado una banda criminal dedicada a la compra fraudulenta de vehículos nuevos para después venderlos, sobre todo en Móstoles, en una operación en la que han sido detenidas 35 personas, que utilizan la documentación de personas sin recursos para financiar la adquisición de coches.
La investigación tiene su origen en junio de 2015, momento en que se comienza a sospechar del alto volumen de movimientos de vehículos de alta gama en una determinada zona de Móstoles, cuyos propietarios no tenían ningún trabajo conocido ni ostentaban un alto nivel de vida.
Tras el estudio de los datos aportados, se logró localizar a un grupo de personas que se sospechaba que pudieran estar en posesión de varios permisos de circulación en blanco.
Fruto de estas pesquisas, los agentes averiguaron que los integrantes de esta organización captaban a personas sin recursos o que estuvieran pasando por un mal momento económico, para que a cambio de una aportación económica, les facilitaran su identidad.
De esta forma realizaban una compra-venta de vehículos, aunque previamente les habían dado de alta en la seguridad social, para garantizarse la aprobación de los créditos financieros.
Tras lograr su objetivo, realizaban diferentes cambios de titularidad, para evitar que la financiera inscribiera la reserva de dominio del vehículo en el registro de bienes inmuebles, teniendo contactos fuera de nuestras fronteras para vender el vehículo, lo que ha permitido localizar transacciones en Bélgica, Francia y Alemania, hasta en al menos 16 ocasiones.
La organización extremaba hasta tal punto las medidas de seguridad que cambiaba continuamente de teléfonos móviles y tarjetas SIM, utilizando también para el intercambio de información dominios de Internet temporales, de los conocidos de "usar y tirar".
La operación se ha saldado con la detención de 35 personas en Madrid, Móstoles, Alcalá de Henares, Fuenlabrada y Castellón, a quienes se les imputan delitos de robo de vehículo, estafa, apropiación indebida, receptación, falsificación de documento público, falsificación de documento mercantil y pertenencia a grupo criminal.
Se han hallado 43 vehículos, de los que habían logrado financiación para 38 de ellos; asimismo, se realizó un registro domiciliario donde se localizaron permisos de circulación y tarjetas de inspección técnica falsificadas.
De los 35 encartados, 4 son de origen rumano y el resto españoles. Los principales miembros de la organización cuentan con numerosos antecedentes por hechos relacionados con estafas, falsificación y receptación.
La operación continúa abierta y están previstas nuevas detenciones.