Cambia tus pastillas de freno a tiempo

Cambia tus pastillas de freno a tiempo

Los sistemas de seguridad en los vehículos son muy importantes para nuestra seguridad en caso de accidente, así como para poder conducir con garantías.

De entre todos los sistemas de seguridad que tiene un coche, el más importante son los frenos, por lo que un correcto mantenimiento de estos es fundamental para poder conducir de forma segura.

Los frenos son fundamentales para que nuestro vehículo pueda frenar a tiempo y evitar cualquier obstáculo que pueda surgir durante nuestra conducción. Evitar un impacto con otro coche, no atropellar a un peatón o evitar salirnos de la carretera son escenarios que se podrán evitar con un buen sistema de frenado.

Para que le funcionamiento de esta pieza clave de nuestro vehículo sea el correcto, es fundamental revisarlo con cierta periodicidad, y poner especial atención a un elemento clave de este dispositivo: las pastillas de freno.

El buen estado de las pastillas de freno es esencial para el correcto funcionamiento del mismo. No cambiar a tiempo las pastillas y conducir con ellas en mal estado, puede ocasionar un desgaste inadecuado del disco de freno, ocasionar una avería mayor y provocar un accidente.

En la actualidad, la mayoría de los vehículos cuentan con un testigo que nos indicará cuándo hay que cambiar estas pastillas. Si no es así, deberemos vigilarlas cada cierto tiempo para no llevarnos un susto.

Para saber si nuestras pastillas piden un cambio, deberemos percatarnos de un ruido metálico a la hora de la frenada. Este sonido puede indicarnos el desgaste de estas o un excesivo cristalizado debido al sobrecalentamiento de las superficies. En ambos casos tendremos que cambiarlas por unas nuevas lo antes posible.

Además de las pastillas, el sistema de frenos requiere de otro tipo de cuidados para su correcto funcionamiento.

220511 picImagen de las pastillas de freno tomada de euautorecambios.es

Otro de estos elementos es el deterioro del líquido de frenos. Este se puede detectar su notamos un tacto del pedal esponjoso. Esta sensación al pisar el pedal también nos puede indicar fugas en el circuito de frenos, aire en el mismo o un defecto en la bomba de freno o bombines.

También, si vemos un desgaste anormal de los neumáticos, rodamientos en la rueda o un mal alineamiento de la dirección, puede deberse a una deformación de los discos de freno o unas pastillas con un desgaste irregular.

Además, si en condiciones normales vemos que la distancia de frenado de nuestro coche es más larga de lo habitual, es una muestra clara de que algo no va bien en nuestro sistema de frenado. Para que una frenada sea eficaz la transmisión de la fuerza ha de ser idónea, por lo que el estado del liquido de frenos juega es fundamental.

Para alargar la vida de nuestro sistema de frenado podemos atenernos a una serie de recomendaciones como es la de evitar largas frenadas en bajadas prolongadas y puertos de montaña.