La Comunidad de Madrid, a través del Consorcio Regional de Transporte (CRTM), está dando un nuevo impulso al Plan Aparca-T, un proyecto estratégico que prevé la construcción de 91 aparcamientos disuasorios hasta 2029. Esta iniciativa, con una inversión prevista de 2,4 millones de euros, busca facilitar la intermodalidad entre el transporte privado y público, ofreciendo estacionamiento gratuito a los usuarios del transporte público.
Pablo Rodríguez Sardinero, director gerente del CRTM, explicó en la Comisión de Vivienda, Transportes e Infraestructuras que el plan busca revitalizar la movilidad regional y adaptarse a los retos pospandemia y de inflación energética. El plan contempla un aumento de 46.140 plazas de aparcamiento en tres fases desde 2018 hasta 2029, mejorando significativamente la accesibilidad y la gestión de los flujos de tráfico.
Los aparcamientos disuasorios están diseñados para integrarse con estaciones de Cercanías, Metro e Intercambiadores, unificando la imagen y el control para facilitar su uso y reconocimiento por parte de los ciudadanos. Además, se está negociando la incorporación de nuevas plazas con ayuntamientos clave como Las Rozas, Valdemoro, Majadahonda, Fuenlabrada, Galapagar y Alcobendas, y con Renfe para expandir las opciones en la red de Cercanías.
Rodríguez Sardinero destacó El Progreso en las negociaciones que podría resultar en la adición de aproximadamente 4,000 nuevas plazas en puntos estratégicos de la región. El sistema permitirá a los usuarios, mediante una tarjeta de transportes y una plataforma digital desarrollada en colaboración con la EMT, aparcar sin coste adicional, fomentando así el uso del transporte público.