La Audiencia Provincial de Madrid acoge este miércoles la declaración de J.M.J., conocido como Juanín, que se sienta en el banquillo acusado del asesinato de sus dos excuñadas y de dejar herida de gravedad a su exsuegra en el municipio madrileño de Aranjuez en junio de 2019.
Después de que el martes se conformase el tribunal del jurado, el juicio prosigue con la declaración del acusado, para quien la Fiscalía solicita una condena de 64 años de prisión por dos delitos de asesinato con alevosía, otro en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas.
Una sentencia más dura busca el abogado que representa a las familias de las víctimas, Juan Manuel Medina, que ya dejó claro que solicitaría prisión permanente revisable para el acusado, que se encuentra en prisión provisional.
Según relata el escrito de acusación del fiscal los hechos se remontan al 9 de junio de 2019, sobre las diez menos veinte de la noche, cuando el acusado se encontraba en casa de sus padres, donde cogió su escopeta sin tener permiso de armas "en su propósito de matar" a la familia de su exesposa.
Añade que a continuación se colocó en la ventana, evitando ser visto, y tras un disparo con la escopeta para llamar la atención de los familiares de su exesposa efectuó otro de forma sorpresiva contra una de sus excuñadas "con la intención de acabar con su vida".
La munición alcanzó a la mujer en la zona del cuello y le causó once orificios de entrada en el lado derecho que le provocaron la muerte inmediata.
La otra excuñada del acusado fue a socorrer a su hermana y tras agacharse sobre ella para tratar de ayudarla J.M.J., "con igual ánimo de acabar con su vida", le disparó provocándole diez heridas a consecuencia de las cuales falleció dos días más tarde.
Al oír los disparos la madre de las dos fallecidas salió de los soportales bajo los que se encontraba para ayudar a sus hijas, lo que fue aprovechado por el acusado, quien desde la misma ventana y "con igual ánimo de matar" apuntó a la que había sido su suegra y le disparó, alcanzando un tiro una pierna de la mujer, que consiguió huir.
Una de las fallecidas tenía 34 años en el momento de su muerte y dos hijos menores, de 6 y 11 años, que han sufrido secuelas consistentes en trastornos por estrés agudo y postraumático.