la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, inauguró este viernes el Belén de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, junto con la tradicional ronda de villancicos en la Puerta del Sol. Durante su intervención, Ayuso defendió la figura de Jesús como símbolo de respeto a la ley y de igualdad, destacando su legado como "el primero que reclamó la igualdad ante la ley para hombres y mujeres".
Según el Anuario de Estadísticas Culturales 2024 elaborado por el Ministerio de Cultura y Deporte, el turismo cultural en España ha experimentado un auge en 2023, alcanzando cifras históricas que superan los niveles previos a la pandemia. Más del 18 % de los viajes de ocio realizados por residentes en España y el 22,6 % de las entradas de turistas internacionales estuvieron motivados por actividades culturales.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, inauguraron este jueves la temporada navideña con el tradicional encendido de luces en una abarrotada Puerta del Sol. El acto, marcado por el recuerdo a las víctimas de la reciente tragedia en la Comunidad Valenciana, tuvo como protagonistas a los niños de Madrid, que participaron activamente en el diseño de parte de la iluminación.
El cantante Dani Martín, que lanza su álbum 'El último día de nuestras vidas' después de cuatro años, ha asegurado que no reniega de su etapa como vocalista del grupo El Canto del Loco porque él se lo "inventó" y por eso, durante la gira '25 p*t*s años', seguirá incluyendo canciones de la banda, porque "gracias a ellas" existe.
El Ayuntamiento de Madrid ha desvelado el cartel de la Navidad 2024, titulado Madrid, puerta de la Navidad. Creado por el ilustrador Pablo García Conde-Corbal, conocido como Polinho Trapalleiro, el diseño combina elementos históricos y navideños con un enfoque artístico que celebra la diversidad temporal y cultural de la capital.
Metro de Madrid ha dado inicio este lunes a la temporada del tren de la Navidad, que circulará por la Línea 6 hasta el 6 de enero. Decorado con luces y motivos navideños, el tren contará con la presencia de Papá Noel, los Reyes Magos y sus pajes durante los fines de semana y festivos, ofreciendo una experiencia única para los viajeros en estas fechas.
El emblemático puente de Ventas sobre la M-30, que conecta los distritos madrileños de Salamanca y Ciudad Lineal, se convierte en un museo al aire libre para rendir homenaje a su creador, el ingeniero Javier Manterola Armisén. Esta iniciativa coincide con la reciente rehabilitación de la infraestructura, cuya ejecución se ha realizado bajo la dirección del Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid.
La antigua estación de Príncipe Pío, conocida históricamente como la Estación del Norte, ha sido transformada por Warner Music Spain en The Music Station, un innovador espacio creativo que rinde homenaje a la tradición musical de Madrid. Este centro cuenta con estudios de grabación únicos en Europa, abiertos 24 horas al día, y un teatro con capacidad para 2.000 personas.
Centro de Danza Matadero (CDM), la "casa de la danza de los madrileños", capitaneada por la bailarina María Pagés, arrancará el 6 de febrero con el Ballet Flamenco de Andalucía en una programación "hospitalaria, innovadora y transversal", con 140 funciones para 2025 por las que pasarán más de 600 artsitas y técnicos.
Por quinto año consecutivo, el Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha la aplicación móvil 'Navidad Accesible', una herramienta diseñada para que personas con discapacidad visual o intelectual puedan disfrutar del alumbrado navideño de la ciudad. La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, anunció este jueves que la app estará disponible de forma gratuita a partir del encendido oficial del alumbrado navideño.
“No corté más que una rosa en el jardín del amor... Con lo bonita que era, ¡qué pronto se deshojó! […] Rosal que yo cuidaba, ¡qué pronto se marchitó!”, canta Ascensión en la romanza “No corté más que una rosa” en la zarzuela más emblemáticas del maestro Pablo Sorozábal (1897-1988), “La del manojo de rosas” (1934), con libreto de Anselmo C. Carreño y Francisco Ramos de Castro. El Teatro de la Zarzuela de Madrid vuelve a deslumbrar con su segunda apuesta de esta temporada. En su regreso triunfal para conmemorar los 90 años del estreno, la producción dirigida por Emilio Sagi —un clásico desde 1990 que ha cosechado éxitos tanto en España como en escenarios internacionales, de París a Roma— no solo confirmó su vigencia, sino que revalidó su estatus como una obra cumbre del género chico.
La Federación Madrileña de Familias Numerosas (FEDMA), en colaboración con Lexus, ha convocado el X Concurso de Christmas, dirigido a niños de familias numerosas asociadas a las diferentes organizaciones que integran la federación. Este certamen tiene como objetivo elegir la felicitación oficial navideña de FEDMA para el año 2024 y fomenta la creatividad infantil bajo el lema "¿Qué es para ti la Navidad en familia?". Los participantes podrán reflejar de manera artística lo que significa esta celebración para ellos.
El Estadio Riyadh Air Metropolitano se transformará en un espacio único durante las fiestas navideñas, albergando una de las mayores pistas de patinaje sobre hielo de Europa. Con más de 4.760 metros cuadrados de superficie helada alrededor del césped y capacidad para más de 1.500 patinadores simultáneamente, este evento promete ser una de las atracciones más destacadas de Madrid en estas fechas.
Madrid se despliega como una de las ciudades más apasionantes y ricas en historia de toda Europa. Su esencia reside en cada edificio, en cada callejuela y en cada rincón que destila un patrimonio tan vasto como el tiempo mismo. La arquitectura de Madrid es testigo de siglos de transformación, desde sus orígenes medievales hasta convertirse en la imponente capital que conocemos hoy en día.
'Wicked, El Musical', la historia jamás contada de las Brujas de Oz, llegará por primera vez a España en otoño de 2025 en Nuevo Teatro Alcalá de Madrid, bajo la dirección de David Serrano, tras haber conquista los escenarios de todo el mundo, representándose de manera ininterrumpida en Broadway desde hace 21 años y desde hace 18 en el West End londinense.
El Museo del Prado ha lanzado el proyecto 'El Prado de Babel', en colaboración con Telefónica, que integra inteligencia artificial (IA) para ofrecer explicaciones de sus colecciones en seis idiomas. Esta iniciativa se enmarca en el 205 aniversario de la pinacoteca y busca estrechar la conexión entre los visitantes y los grandes maestros de la historia del arte.
La exposición Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón, inaugurada el pasado 20 de septiembre en CentroCentro, ha superado los 45.000 visitantes. Organizada por el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, la muestra ofrece un recorrido único por la historia del arte desde el siglo XVI hasta la actualidad, con obras destacadas de diferentes épocas y estilos. Podrá visitarse hasta el 12 de enero de 2025, consolidándose como una de las principales propuestas culturales de la capital.
Madrid. Auditorio Nacional. Sala de Cámara. 18-XI-2024. Fundación Scherzo. Concierto in memoriam Javier Rodríguez-Miñón Falero. Gli Incogniti. Violín y dirección: Amandine Beyer. Obras de J.S. Bach.
La plaza de Colón en Madrid contará este año con una nueva atracción navideña: el Ángel de Madrid, una figura luminosa de 18 metros de altura compuesta por 36.400 puntos de luz LED de alta eficiencia. Este nuevo elemento sustituirá al Nacimiento gigante que en las últimas dos navidades estuvo ubicado en Colón y que este año se instalará en la confluencia de la calle Alcalá con Gran Vía, frente al edificio Metrópolis.
Madrid. Auditorio Nacional. Sala Sinfónica. 15-XI-2024. Concierto sinfónico 6 de la temporada de la Orquesta y Coro Nacionales de España. Director: Lucas Macías Navarro. Solistas: Tabea Zimmermann, viola; Joan Castelló, percusión. Obras de Bretón, Sotelo y R. Strauss.
El Teatro Real ha acogido una nueva producción de “Theodora”, el oratorio barroco de Händel compuesto en 1749 con libreto de Thomas Morell, basado en una obra de Robert Boyle publicada en 1687, en coproducción con la Royal Opera House, bajo la dirección musical de Ivor Bolton y con la controvertida puesta en escena de Katie Mitchell. Aunque el nivel musical y escénico ha sido innegablemente alto, la revisión que Mitchell propone de esta obra ha generado en el público más preguntas que aplausos: es el caso de la que escribe este texto.
Desde el punto de vista histórico, la vida de Santa Teodora (c. 500- 548) es muy confusa; en “Theodora”, la obra de Händel, se narra la historia de una joven cristiana martirizada por soldados romanos. Ambientada en Antioquía del siglo IV d. C., la obra gira en torno a la fe inquebrantable de Theodora frente a la tiranía del gobernador Valens, quien exige sacrificios a los dioses paganos. Rechazando obedecer, Theodora es condenada a la prostitución, mientras Didymus, un soldado romano convertido al cristianismo por amor a ella, intenta salvarla, intercambiando su vestimenta con la de ella, ofreciendo su propia vida. El oratorio, dividido en tres actos, aborda temas universales como el sacrificio, la redención y la fortaleza espiritual, culminando en la muerte de los protagonistas como un testimonio de su fe, un mensaje profundamente conmovedor y lleno de trascendencia.
Katie Mitchell, conocida por su enfoque provocador y experimental, distorsiona a “Theodora” hasta el punto de que deja de ser “Theodora”. La directora de escena británica transforma a los cristianos en una célula radical que opera desde la cocina de una embajada romana, un espacio que alterna entre ser un centro de conspiración y un lugar de culto improvisado: el amplio mueble central, en más de una ocasión, se convierte en altar sagrado para bautizar a Didymus o para celebrar la misa. Sin embargo, estos cristianos no son los mártires de fe del libreto original; aquí conspiran como un grupo terrorista que fabrica bombas para acabar con sus opresores en su propio territorio, lo que intensifica la persecución en su contra. A su vez, Theodora e Irene son concebidas como figuras de feminismo extremo, empoderadas por la violencia y decididas a vengarse de la autoridad romana, una reinterpretación que trastoca profundamente la esencia espiritual y sacrificial de la obra de Händel. El problema principal de esta producción no radica en la ejecución técnica, que es sobresaliente, sino en la conceptualización de la historia. Mitchell reescribe por completo el oratorio, subvirtiendo el libreto de Thomas Morell y la naturaleza de la música de Händel. En su visión, Theodora deja de ser una mártir cristiana que muere por su fe para convertirse en una heroína que finalmente se alza contra el poder opresor, llegando incluso, en el tercer acto, a matar a los líderes romanos. Esta reinterpretación –e invención de un final nuevo– choca frontalmente con los fundamentos del oratorio. “Theodora”, tal como la concibió Händel, es un canto al sacrificio y a la espiritualidad, un relato donde la redención y la fe son los pilares centrales. Al transformar ese sacrificio en una narración de venganza y violencia, Mitchell traiciona el original de la obra. La inclusión de elementos como la creación de una bomba por parte de los cristianos, el pole dance y la ambientación en una cocina resulta forzada y desconectada de la música y el libreto originales. Aunque estas decisiones puedan entenderse como una crítica al fanatismo y la defensa de una mujer revolucionaria que lucha por sus derechos, en el contexto de un oratorio barroco como “Theodora”, se sienten anacrónicas y fuera de lugar.
El libreto de “Theodora” presenta a una santa cristiana que eligió la muerte antes que renunciar a sus creencias. Este trasfondo espiritual es esencial para comprender el mensaje del oratorio. Cambiar su final, donde Theodora se convierte en una figura violenta y “luchadora”, no solo desvirtúa la obra, sino que también distorsiona el mensaje que inspiró su creación. La cuestión de fondo no es si las reinterpretaciones son válidas en el arte —claro que lo son—, sino si es legítimo transformar hasta tal punto una obra que su esencia original quede irreconocible. Si Mitchell hubiese creado un oratorio original inspirado en “Theodora”, su propuesta habría sido audaz y fascinante. Pero al intentar imponer su visión y cambiar el final, la producción genera confusión y pierde la conexión con la obra que pretende representar. Lo que era una obra sobre sacrificio, redención y espiritualidad se convierte en una narración de venganza y violencia, en un intento, quizá, de criticar el fanatismo religioso desde una óptica moderna.
A pesar de los problemas conceptuales, es innegable que Katie Mitchell es una directora con un control absoluto de los recursos escénicos. Su capacidad para crear una narrativa visual unificada y su atención a los detalles son impresionantes. Los movimientos en cámara lenta de los cantantes, por ejemplo, añadieron un dramatismo casi cinematográfico que enriqueció la experiencia visual. Sin embargo, estos logros técnicos no compensan la falta de fidelidad a la historia. En su afán por modernizar y recontextualizar la obra, Mitchell parece haber olvidado que “Theodora” es, antes que nada, un testimonio de fe y sacrificio.
En una magnifica entrevista realizada por Lorena Jiménez para la revista “Ritmo”, este mes de noviembre, Katie Mitchell explicaba que le “gustaba” la música, pero le “desagradaba” la historia. “Tiene una heroína femenina pasiva, y mi trabajo no es producir la música, porque yo no soy el director de orquesta… Mi trabajo es construir un puente entre un viejo tema misógino y la sociedad contemporánea… Ese es mi trabajo, así que trato de construir un puente feminista para hacer que la historia sea aceptable según la política de género actual”. Y es totalmente válido que apoye esta perspectiva, pero cuando cambia lo ya creado hasta tal punto que no es reconocible solo porque “no le gusta la historia”, se convierte en un problema. ¿Borramos “Lolita” de la historia de la literatura? ¿Hacemos que Carmen sobreviva y se sobreponga a Don José? ¿Hacemos que a Juana de Arco no se la queme en la hoguera? Podemos, pero sería falso. Si a uno no le gusta algo, está en su derecho de crear obras que se adecúen a sus creencias e ideologías sin tachar la creación artística anterior.
El elenco vocal fue el punto álgido de la velada. Julia Bullock como Theodora destacó por su timbre cálido y expresivo, capturando con delicadeza las arias más introspectivas. Su voz, de gran pureza y calidez, estuvo a la altura de las exigencias del papel, especialmente en arias introspectivas como “Angels, ever bright and fair”. Joyce DiDonato, en el papel de Irene, ofreció una actuación monumental, con un dominio técnico y emocional que impregnó cada nota de profundidad y demostró que todavía domina esa voz memorable. Iestyn Davies, como Didymus, aportó una sensibilidad exquisita con su contratenor cristalino, especialmente en los dúos con Bullock como en “To thee, thou glorious son of worth”. Aunque inseguro en algunas arias, mostró su gran capacidad vocal durante los tres actos. Ed Lyon como Septimius, quizás el más flojo del reparto, también brilló por su energía escénica, mientras que Callum Thorpe como Valens fue imponente, con una voz grave y autoritaria que encarnaba la opresión romana con solvencia. El coro, pieza fundamental en cualquier oratorio de Händel –tiene unos cuantos–, fue manejado con gran precisión y dramatismo, mientras que la orquesta, bajo la dirección de Ivor Bolton, ofreció una interpretación histórica impecable. Bolton supo encontrar el equilibrio entre el rigor estilístico y la expresividad –al menos en la función del día 15 de noviembre–, haciendo justicia a las complejidades musicales de Händel. Lo mejor de la noche, sin duda, fue la música mágica de este gran compositor.
La producción de “Theodora” es un ejemplo de hasta dónde pueden llegar las reinterpretaciones en el arte. Musicalmente, fue un triunfo absoluto; vocalmente, una noche memorable. Pero escénicamente, aunque fascinante como creación independiente, no respetó el espíritu ni la narrativa de Händel. Theodora no es una heroína violenta; es una mártir que lo da todo por su fe. Nos guste o no, esa es su historia, y esa es la historia que Händel quiso contar. Cambiarla es perder la esencia de una obra profundamente conmovedora y hermosa. Katie Mitchell tiene una creatividad desbordante, pero en esta ocasión, su visión personal ha traicionado el oratorio que pretendía reinterpretar. ¿Es legítimo reescribir tan radicalmente una obra histórica, despojándola de su mensaje central, para adaptarla a sensibilidades contemporáneas? La respuesta dependerá de quién la contemple. Pero lo que es claro es que “Theodora”, tal como la concibió Händel, es un relato profundamente espiritual que no necesita reinterpretaciones extremas para seguir conmoviéndonos. Nos guste o no, la historia de “Theodora” no es la de una heroína violenta, sino la de una mártir que eligió su fe por encima de todo, hasta perder la vida. Y esa decisión, tanto en su vida como en la obra, merece ser respetada.
Cada madrileño gastará una media de 78,70 euros para el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad de este 2024 y se esperan más de 528 millones euros en ventas en la región.
La Galería de las Colecciones Reales de Madrid ha presentado este jueves su segunda obra invitada: una pareja de retratos de las infantas María Teresa de Borbón y María Antonia Fernanda de Borbón, realizadas por el pintor francés Louis-Michel van Loo. Durante el acto de presentación, la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, expresó su satisfacción por reunir a las infantas con sus padres, Felipe V e Isabel Farnesio, en la sala de los Borbones.
El Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad de este 2024 repartirá el próximo 22 de diciembre un total de 2.702 millones de euros en premios, lo que supone un incremento de 112 millones respecto al año anterior. Así lo ha anunciado Jesús Huerta, presidente de Loterías y Apuestas del Estado (LAE), durante la presentación de la campaña publicitaria del sorteo, realizada en la Real Casa de la Moneda en Madrid.
El Ministerio ha asegurado en 78 millones de euros 34 obras para la exposición permanente del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.