Los espectadores de los conciertos del ciclo de Ibermúsica en el Auditorio Nacional oirán a partir de esta noche dos "mini sketches" interpretados por el actor Miguel Rellán en los que les anima a "no vibrar si el móvil irrumpe a destiempo" sino a "vibrar" y a "disfrutar" con la música apagando el teléfono.

Los espectadores de los conciertos del ciclo de Ibermúsica en el Auditorio Nacional oirán a partir de esta noche dos "mini sketches" interpretados por el actor Miguel Rellán en los que les anima a "no vibrar si el móvil irrumpe a destiempo" sino a "vibrar" y a "disfrutar" con la música apagando el teléfono.
El concierto "inaugural" con los nuevos mensajes será el de esta noche, protagonizado por Esa-Pekka Salonen al frente de la Philharmonia Orchestra, en el que interpretarán "El canto fúnebre" de Stravinski, "Forest", de Davies, y "Daphnis et Chloe", de Ravel.
Cuando ya todo el público esté sentado en sus butacas, escuchará un anuncio que comienza con música de "La flauta mágica", de Mozart, "rota" por el timbre de un móvil.
"'Oiga, que le está sonando el móvil -le dice Rellán a un supuesto espectador-. Molesta. ¿No puede apagarlo del todo?. Así es. En modo avión mucho mejor'. No vibre si el móvil irrumpe a destiempo. Vibre con la música. Ibermúsica siempre sonando", se oye decir a Rellán en la locución a la que ha tenido acceso EFE.
Después del descanso, los espectadores oirán otro, esta vez sobre unos delicados compases de Debussy "desgarrados" por el sonido de un móvil en vibración.
"'Mamá, que luego te llamo, que empieza el concierto, que te tengo que colgar, que me miran, que me miran, que el director me está mirando'. Ella siempre esperará su llamada. No lo haga durante le concierto. Apague el móvil y disfrute de la música", se escucha en la locución que se estrena esta noche.
Rellán y el autor del texto, el periodista y escritor Jesús Ruiz Mantilla, han hecho los anuncios por "amor al arte", porque creen que es necesario "educar al público en el respeto al silencio", según explicaba recientemente el actor.
Esta la continuación, y conclusión, del experimento que inició el pasado 31 de enero Rellán en el Auditorio, en aquella ocasión con un concierto de La Orchestre de la Suisse Romande.
Entonces, el actor apareció en el escenario ante el público, que en un principio le confundió con el director, y le dio unos "consejos" para asegurarse de que el sonido del móvil no iba a interrumpir el "necesario" silencio concentrado en la escucha, una experiencia que repitió al día siguiente y que ha acabado siendo un anuncio "permanente".
La iniciativa surge de la promotora de conciertos de música clásica Ibermúsica, que propuso a Rellán que hiciera "algo", a modo experimental, para tratar de acallar lo que el actor describe como "una plaga", tanto que hace dos meses William Christie decidió parar durante casi una hora la interpretación de "El Mesías" de Haendel ante el insistente sonido del timbre de un móvil.
"Lo hago por absoluto amor al arte porque amo la música clásica y porque hay que parar esta plaga, que parece que no tuviera remedio cuando no parece tan difícil de solucionar", detallaba entonces Rellán.