Madrid, 10 feb.- El dibujo es la base de todo. De Leonardo y Miguel Ángel a Goya, los grandes maestros del arte lo elevaron a los altares. Y sin embargo, el mercado del arte contemporáneo lo ha dejado de lado. Hasta ahora. La primera edición de Drawing Room, que se celebra en Madrid del 24 al 28 de febrero, aspira a cubrir ese hueco.
Coincidiendo con ARCO, un total de 20 galerías españolas y extranjeras desembarcarán en el barrio de Salamanca para ofrecer un panorama de la escena del dibujo actual a través de la obra de 30 artistas que han sido seleccionados por un comité presidido por Mónica Álvarez Careaga.
"El mercado responde a lo que los artistas proponen", ha indicado hoy la comisaria e historiadora del arte durante una rueda de prensa. "Al igual que hace unos años hubo un auge de las ferias de fotografía, creo que estamos en el inicio de un nuevo ciclo de interés por el dibujo", ha precisado.
Álvarez, que comisarió la sección de dibujo de la última feria Swab de Barcelona, ha citado entre sus referentes salones europeos y norteamericanos como Art on Paper de Nueva York, Drawing Now de París o Amsterdam Drawing.
En Madrid, se darán cita, entre otras galerías, Siboney de Santander, ADN de Barcelona, XD Culture de Pekín, Martin Mertens de Berlín, Nube Gallery de Bolivia, Magda Belloti de Madrid o la italiana Bi-Box Art Space.
La obra seleccionada se divide en tres líneas. En primer lugar, artistas jóvenes, principales responsables del auge del dibujo, que lo practican influidos por la cultura gráfica y visual contemporánea, como Raúl Artiles, Nadia Barkate, Marta Bran o Alessandra Maio.
El segundo grupo incluye a artistas de media carrera que utilizan el dibujo para proyectar otros trabajos o como herramienta preparatoria, como Jonathan Callan o Cristina Iglesias; y por último, una mirada especial a los dibujantes chinos, que combinan la tradición de su país con las tendencias del arte occidental.
"Era una necesidad que llevaba tiempo flotando en el ambiente", ha señalado el galerista Rafael Ortiz. "El dibujo tradicionalmente no ha sido muy apreciado en España, se ha considerado siempre un segundo plato. Pero el público está cambiando", ha precisado.
En su opinión, "el dibujo representa la parte más íntima y visceral del artista, y eso es difícil de encontrar en otras piezas".
La coleccionista aragonesa Pilar Citoler, ha destacado la "espontaneidad" y "el sentido de libertad" que a menudo impera cuando el artista se pone ante el papel, en lugar del lienzo.
Al menos cuatro coleccionistas privados han garantizado adquisición de obra en Drawing Room a través de premios que llevan sus nombres, y habrá otro galardón consistente en participar en la feria de arte emergente Setup.
Además de la exposición de los dibujos en la sede principal, en la calle Velázquez, y visitas guiadas para coleccionistas, el domingo día 28 la cita será en el parque del Retiro, donde el artista sevillano Manuel Rufo llevará a cabo una acción pública de "dibujo caminado", una irónica aproximación al espacio a través del dibujo.