El director del museo Reina Sofía, Manuel Borja, ha señalado la "crisis" que viven los museos, marcados ahora por "objetivos económicos", la transformación del visitante en "consumidor" y con tendencia a la franquicia, frente a lo que ha apostado por la colaboración de una "red" de centros.
Esta forma de trabajo implicaría, según ha explicado Borja, un "replanteamiento" de las colecciones, una catalogación conjunta y la "igualdad" de todos los centros que participen, sean grandes o pequeños, entre otros cambios.
En su intervención en el curso "Retos de los museos en la ciudad del Siglo XXI", el director del Reina Sofía ha criticado la "absurda" guerra de cifras a la que son propensos los centros de arte en la actualidad y ha lamentado que hayan pasado de ser "elementos de educación y conocimiento", a haber sufrido una "pérdida" de la autonomía "relativa" con la que contaban.
"Todo el mundo del arte se ha absorbido en lo que llaman: industrias culturales e industrias del entretenimiento", ha afirmado Borja, para quien parece que "lo importante" ahora "es como contribuye la cultura a la economía", lo que considera que "no debe ser el criterio" que lo mantenga vivo el arte, que confía en que mantenga una "lucha" contra esto "como ha hecho siempre".
En esta transformación, ha apuntado también el cambio de la visión del visitante de los museos, que ha pasado de ser "el amante, el curioso o el investigador", a ser "meramente el consumidor de una experiencia, que busca una fotografía".
Manuel Borja tampoco considera "casualidad" que la aparición en los últimos años de museos privados, en su mayoría ligados a grandes nombres de la moda como si fuesen una "segunda fase" de las franquicias, se haya producido en un momento de crisis en el que se ha reducido la inversión en los centros de arte públicos.
Y ha recordado que antes las grandes inauguraciones de los museos "eran para los artistas y los críticos", mientras que ahora se dedican "a los coleccionistas, los patrocinadores y a las galerías de arte", que, según ha subrayado, se han convertido en "monopolios", que manejan "todos los canales" de la producción.
"Los museos, posiblemente, están en un momento de crisis, en un momento de cambio, donde hay un cierto movimiento hacia la franquicia, porque tiene una estructura en la que lo importante es lo económico, el beneficio", ha resumido.
Frente a esto, el director de Reina Sofía ha abogado por "replantear" las instituciones y la forma de producción y ha apostado por la idea de trabajo en "red" con otros museos y por la sustitución del "consumidor" por el "agente", como aquel ciudadano que "es capaz de crear y hacer suyas sus propias historias".