Con la conferencia de una de las ilustradores más importantes del momento, Paula Bonet, el Festival Internacional de la Ilustración, Ilustratour 2015, clausura su octava edición, una cita que ha defendido durante siete días que esta profesión "tiene futuro".
Tras ocho años al frente del que se ha convertido en el principal festival de la ilustración en nuestro país, Sabela Mendoza, su directora, confiesa que se trata de una cita para "defender" una profesión que cada vez "está más en su sitio", así como una celebración que ha puesto "en valor" el oficio.
"Aunque la inmensa mayoría de los ilustradores tiene la idea de publicar un libro, hay miles de lugares donde desarrollar esa creatividad, porque cada vez más las empresas utilizan el lenguaje audiovisual. Desde hace unos años la ilustración creo que está por encima de la fotografía porque que va buscando esa complicidad con el lector", explica Mendoza.
El broche de oro lo pondrá esta tarde la ilustradora castellonense Paula Bonet, junto a nombres destacados de la última jornada como el dibujante italiano Emiliano Ponzi, el británico William Grill o la neoyorquina Ellen Weistein, autores que son protagonistas y causantes de la buena marcha de este sector, una evolución de la que el festival ha sido testigo de excepción.
"Es un festival -añade Mendoza- que ha ido creciendo tanto en participantes y visibilidad como en volumen de actividades, y hemos ido acompañando a ese crecimiento de la profesión que, poco a poco, va madurando en la forma en la que el ilustrador se va dando a conocer como profesional o en la relación entre el ilustrador-editor-lector".
Pero además, Ilustratour ha visto cómo ha ido creciendo el "interés de los lectores" por este género.
Tras celebrarse en Valladolid las siete ediciones anteriores, el centro de creación contemporánea Matadero Madrid ha dado al festival una "mayor visibilidad" y, por tanto, una mayor atención a la ilustración, los ilustradores y los libros ilustrados.
"Nos hemos sentido muy bien acogidos y hemos sido uno de los focos de atención de la oferta cultural de Madrid gracias a estar en el Matadero", confiesa Mendoza.
Pero además, Madrid les ha permitido calificar de "éxito" la celebración, desde el viernes, del "mercado de la ilustración", que acoge hasta hoy a más de 50 expositores que venden todo tipo de productos ilustrados.
"Madrid nos ha aportado poder organizar este mercado de novedades porque te permite lanzarte durante tres días (el mercado solo se ha celebrado durante el fin de semana) y esperar al público. Es una maravilla porque en una ciudad más pequeña no lo conseguimos hacer y menos en verano".
Éste éxito, junto al 80 % de ocupación de los nueve talleres que han celebrado de la mano de autores como Javier Olivares, Javier Zabala o Dario Adanti, hace pensar a la directora de la cita que en la próxima edición repetirán localización.
"Una vez que hagamos una lectura detenidamente nos permitirá seguir defendiendo que este es un buen lugar. Al fin y al cabo Ilustratour se ha convertido en el festival de la ilustración contemporánea, y pensamos que en el Matadero es donde encaja. Estoy convencida de que continuaremos", matiza.
A falta, como incide Mendoza, de analizar desde la distancia esta edición, Ilustratour puede sacar pecho porque ha conseguido que durante siete días se haya hablado de la ilustración como un oficio con presente y futuro, y si no sólo hay que fijarse en algunas de las estrellas que por allí han brillado.