La basílica de San Francisco el Grande reabre tras un mes de reformas

La basílica de San Francisco el Grande reabre tras un mes de reformas

La basílica de San Francisco el Grande, que alberga la cúpula más grande de España, ha reabierto sus puertas tras un mes de obras.

San Francisco el Grande se erige como un referente del patrimonio arquitectónico en la capital española. A pesar de que Madrid puede parecer menos impresionante en comparación con otras ciudades que cuentan con maravillas como La Sagrada Familia o las catedrales de Sevilla, León y Burgos, la capital se enorgullece de poseer la cúpula más extensa del país y la cuarta a nivel mundial. Esta emblemática basílica ha reanudado su actividad esta semana después de un periodo de reformas que duró más de un mes.

La historia de esta iglesia se remonta a una ermita franciscana, supuestamente establecida por el propio San Francisco en el año 1217. Este antiguo edificio permaneció en pie hasta 1760, cuando fue demolido para dar paso a la construcción actual.

La edificación de la nueva iglesia fue un proceso complicado, con interrupciones que se extendieron a lo largo de 25 años. Durante este tiempo, participaron destacados arquitectos del siglo XVIII, entre ellos Ventura Rodríguez, Francisco Cabezas, José de Hermosilla y Francesco Savatini.

Una vez finalizada, la basílica se convirtió en el principal templo de Madrid, ya que la Catedral de la Almudena aún no había sido construida. Este reconocimiento llevó a que políticos del siglo XIX intentaran utilizarla para sus propios fines.

Durante la ocupación francesa, José Bonaparte propuso remodelar la iglesia para convertirla en un salón de cortes, aunque finalmente se utilizó como hospital.

Tras la expulsión de los franceses, los políticos españoles buscaron intervenir en el edificio. En 1836, el estado expropió la iglesia a los franciscanos en el marco de las desamortizaciones. El gobierno contempló la posibilidad de transformarla en un panteón, trasladando temporalmente los restos de figuras relevantes como Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega, Francisco de Quevedo y el Gran Capitán. Sin embargo, esta idea fue finalmente desechada y los restos fueron devueltos a sus lugares originales.

La iglesia fue finalmente entregada a la Obra Pía de los Santos Lugares de Jerusalén, que la gestiona hasta el día de hoy. Esta entidad, encargada de la representación española en Tierra Santa, completó la decoración del templo a finales del siglo XIX.

En la actualidad, la basílica destaca como una de las iglesias más impresionantes de Madrid, gracias a su majestuosa cúpula de planta circular. Esta cúpula, que mide 33 metros de diámetro y 58 metros de altura, es la cuarta más grande del mundo, superada solo por la de San Pedro en el Vaticano, el Panteón de Agripa en Roma y la de Santa María de la Flor en Florencia.

La cúpula está construida en ladrillo macizo y su interior presenta una rica decoración con frescos, cuadros y esculturas. En la parte superior, un domo está rematado por una linterna circular, que lleva un chapitel y una cruz de hierro forjado.

La basílica ha sido objeto de numerosas restauraciones a lo largo de su historia, siendo la más reciente la que acaba de concluir. El templo permaneció cerrado al público desde diciembre de 2025 hasta el pasado martes.

Las visitas a la basílica están permitidas de martes a sábado, con entrada gratuita los jueves y un coste de 6 € el resto de los días. Las visitas guiadas son llevadas a cabo por guías oficiales, en colaboración con el grupo de voluntarios culturales CEATE, una organización estatal sin ánimo de lucro.