El Museo del Prado incorpora ‘Feria francesa’ de Francisco Oller

El Museo del Prado incorpora ‘Feria francesa’ de Francisco Oller

El Museo Nacional del Prado integra en su colección ‘Feria francesa’, la primera obra de un autor puertorriqueño que pasa a formar parte de sus fondos.

El Museo Nacional del Prado ha sumado por primera vez a sus colecciones una pintura de un creador puertorriqueño, con la incorporación del óleo ‘Feria francesa’, firmado por Francisco Manuel Oller Cestero.

Oller figura entre los escasos artistas latinoamericanos vinculados a la vanguardia parisina del siglo XIX, y la obra ahora integrada en la pinacoteca madrileña constituye un ejemplo representativo de esa etapa. El cuadro, según ha detallado el museo, ha sido adquirido en subasta y permanecía inédito.

La pintura podrá contemplarse en una sala del Prado dedicada a artistas españoles y extranjeros relacionados con París, reforzando así el discurso expositivo que aborda la influencia de la capital francesa en la evolución del arte moderno.

"Su presencia refuerza la vocación del museo por ampliar su mirada hacia creadores que, desde diferentes orígenes, contribuyeron a la transformación del arte moderno", añade en un comunicado.

‘Feria francesa’ ha sido sometida a un proceso de restauración para "recuperar su vitalidad cromática" y pertenece a una de las estancias de Oller en París, periodo en el que el artista se centró en escenas urbanas dinámicas, mercados y espacios de encuentro social.

La composición plasma una parada de circo en plena actividad, con un tiovivo, la cartelería del espectáculo, tenderos y visitantes distribuidos en distintos planos, lo que genera profundidad y sensación de movimiento.

"Oller utiliza una pincelada ágil y vibrante, con predominio de grises, ocres y tonos suaves que evocan la atmósfera húmeda y cambiante de París. Los edificios, pintados con trazos rápidos, actúan como marco para los personajes, tratados con una atención especial a gestos, indumentarias y relaciones entre ellos", explica el Prado.

A lo largo de su trayectoria, Oller mantuvo una relación estrecha con la capital francesa, donde entabló contacto con figuras como Camille Pissarro y Paul Cézanne. Su producción ocupa un lugar singular al integrar las búsquedas del impresionismo francés con motivos y sensibilidades caribeñas.

El museo subraya que este lienzo constituye uno de los escasos ejemplos conservados de esta etapa parisina y pone de relieve el "dominio técnico" del artista en la representación de la luz y el movimiento.