Declarado BIC la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano

Declarado BIC la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano

La Feria de Libros de la Cuesta de Moyano ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, en reconocimiento a su valor como enclave histórico de la vida cultural de la capital. La medida, anunciada este miércoles por el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, busca preservar una tradición centenaria de compraventa de libros, especialmente antiguos y de segunda mano, que ha sido testigo de la evolución social y política de la ciudad desde 1925.

Situada en la calle de Claudio Moyano, junto al Real Jardín Botánico, esta feria literaria forma parte del Paisaje de la Luz, incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y se mantiene como una de las pocas ferias permanentes de su tipo en Europa. Su importancia cultural es comparable a la de los conocidos bouquinistes del Sena en París, siendo un punto de encuentro entre lectores, libreros y paseantes, donde el amor por los libros se convierte en acto cotidiano.

La Cuesta de Moyano ha sido mucho más que un mercado: ha encarnado la continuidad de prácticas culturales vinculadas al conocimiento y la lectura, desde su creación con treinta casetas permanentes aprobadas por el Ayuntamiento en 1925. Estas casetas, diseñadas por el arquitecto municipal Luis Bellido, han sobrevivido a guerras, incendios y traslados, siendo reconstruidas y conservadas con fidelidad al diseño original.

El origen del mercado se remonta a las ferias de San Mateo del siglo XIX, pero fue en las primeras décadas del XX cuando adquirió su forma actual. Conocida en los años veinte como la Feria del Boquerón, por una célebre observación de Ramón Gómez de la Serna sobre el precio de los libros de segunda mano, la Cuesta ha perdurado como parte del paisaje madrileño incluso durante los años más convulsos de la Guerra Civil, en los que solo cerró quince días.

Su relevancia cultural también queda reflejada en obras como Viaje a la Alcarria, de Camilo José Cela, o la película Las bicicletas son para el verano, de Jaime Chávarri, en las que aparece como escenario icónico de la ciudad.

En las últimas décadas, las casetas originales fueron demolidas y sustituidas por réplicas, tras un proceso de restauración que incluyó la peatonalización del entorno y traslados temporales al Paseo del Prado durante las obras y tras el incendio de una subestación en 2004. Desde 2007, los libreros regresaron definitivamente a su emplazamiento habitual.

El modelo de adjudicación de los puestos ha pasado de la transmisión familiar a un sistema de licitación pública, lo que ha permitido dar estabilidad y transparencia a este espacio singular. En la actualidad, tanto la Asociación de Libreros Cuesta de Moyano como la Asociación Soy de la Cuesta desempeñan un papel esencial en su dinamización y conservación, combinando la defensa del patrimonio con actividades de fomento de la lectura y de participación ciudadana.

Con esta declaración como Bien de Interés Cultural, la Comunidad de Madrid refuerza su compromiso con la protección de las tradiciones que definen el carácter de la capital, dotando a la Cuesta de Moyano de un reconocimiento que trasciende lo simbólico para convertirse en garantía institucional de su continuidad como espacio vivo de cultura.