Una obra revive la rebelión vecinal de Cerro Belmonte para hablar de la vivienda en Madrid

Una obra revive la rebelión vecinal de Cerro Belmonte para hablar de la vivienda en Madrid

La crisis de la vivienda, el arraigo al barrio y una de las protestas vecinales más insólitas del Madrid de los años noventa llegan al teatro con Un verano por metro cuadrado, la nueva obra del colectivo Siete Minutos de Gloria, que se estrenará el 12 de febrero en el Teatro del Barrio.

La pieza, con dramaturgia de Nayarit Fuentes, parte de un proceso de creación colectiva para recrear la historia real de los vecinos de Cerro Belmonte (actual Valdezarza), un barrio que llegó a declararse independiente del Ayuntamiento como protesta ante la expropiación de sus viviendas.

Fuentes explica que el montaje nació de un trabajo de investigación y residencias artísticas en el que participaron ocho integrantes del colectivo. “Somos ocho personas y trabajamos desde un proceso de devising: lluvia de ideas, investigación y residencias artísticas. Luego yo me encargo de ordenar los textos, pero la obra nace del grupo”, señala.

El colectivo descubrió la historia mientras terminaba su primera pieza y decidió convertirla en teatro de inmediato. “Nos parecía la forma más bonita y más surrealista de hablar del problema de la vivienda en Madrid”, afirma la dramaturga.

Aunque los hechos se sitúan en los años noventa, la obra conecta directamente con la actualidad. Fuentes destaca que todas las integrantes viven de alquiler y han experimentado los llamados “desahucios invisibles”. “No es que venga la policía, pero cuando te suben el alquiler un 200% y tienes que irte del barrio donde has hecho tu vida, también te están expulsando”, explica.

La obra también pone el foco en el sentimiento de comunidad de aquellos vecinos, que se negaron a ser reubicados en distintos puntos de la ciudad para no perder sus vínculos cotidianos. “En la obra nos preguntamos qué pasa si Manolo, Lola y Susi dejan de verse todas las mañanas al bajar a por el pan. Parece pequeño, pero ahí está todo”, apunta.

Uno de los episodios más llamativos de aquella protesta, la supuesta oferta de asilo político por parte de Cuba a una veintena de vecinos, aparece en escena desde un enfoque más imaginativo. “Hay una escena imaginada de Cuba, pero no queríamos recrearnos demasiado porque lo que más nos interesaba era Madrid y hablarle a la gente joven de aquí”, aclara Fuentes.

Lejos del drama, Un verano por metro cuadrado se presenta como una comedia con tintes oníricos. La dramaturga defiende que el teatro permite imaginar otras realidades y generar impulso colectivo. “Es una hora y cuarto de silencio y contemplación colectiva que te dan ganas de luchar, de ser Cerro Belmonte”, sostiene.

La obra incluye además detalles reales de la protesta vecinal, como el robo de una estrella de la bandera de la Comunidad de Madrid para incorporarla a la bandera del barrio. “Los vecinos de Cerro Belmonte robaron una estrella de la bandera de la Comunidad de Madrid para ponerla en su bandera y que si no les paraban las expropiaciones no se la iban a devolver”, recuerda Fuentes.

El estreno del 12 de febrero ya ha colgado el cartel de completo en todas sus funciones, aunque el colectivo trabaja para ampliar fechas y llevar el montaje a otros escenarios. “Es un conflicto nacional, no solo de Madrid”, subraya la dramaturga.

Para quienes aún no conocen la historia, Fuentes lanza un mensaje claro: “Parece una historia imposible, pero es real. Es una historia de poder popular, de lucha en comunidad, y ahora mismo necesitamos relatos así, que sean esperanzadores”.