La 40ª edición de los Premios Goya, celebrada este sábado en Barcelona, estuvo marcada por un fuerte tono reivindicativo, con mensajes contra la violencia en Gaza, Irán y Ucrania, así como advertencias sobre el auge de la ultraderecha. La ceremonia, en la que se habló en castellano, catalán, gallego, euskera y lengua de signos, no incluyó ninguna mención al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas el pasado 18 de enero.
Los presentadores, Luis Tosar y Rigoberta Bandini, abrieron la gala condenando la violencia y recordando que la industria cinematográfica “siempre la ha condenado”. En la alfombra roja, numerosos invitados lucieron chapas con el lema ‘Free Palestine’, mensaje que también se vio durante la ceremonia, incluso en la intervención de la actriz estadounidense Susan Sarandon, Goya Internacional 2026.
El presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite, denunció en su discurso la “degradación” del mundo y el “desprecio” a los Derechos Humanos, señalando la persecución a inmigrantes y disidentes en Estados Unidos y la represión en países como Irán o Afganistán. Aunque reconoció que el cine español “no va a arreglar nada”, defendió su papel como altavoz social.
La guerra en Gaza fue uno de los temas recurrentes, si bien también hubo espacio para otras reivindicaciones. El equipo de ‘Sorda’, ganadora de tres premios, denunció la exclusión que sufren las personas con discapacidad. Asimismo, se recordó que en lo que va de año ya se han registrado diez asesinatos machistas en España, según datos del Ministerio de Igualdad.
La cineasta argentina Dolores Fonzi, premiada por ‘Belén’, alertó del avance de la ultraderecha asegurando que “vino a destruirlo todo” y afirmó: “Vengo de un futuro”. También Joaquín Oristrell denunció la violencia contra los migrantes al recoger el Goya a Mejor Guion Adaptado por ‘La cena’.
La gala, que duró tres horas y diez minutos, incluyó varios homenajes al cine español en su 40º aniversario. Actrices como Carmen Machi, Belén Rueda y Bibiana Fernández recordaron a figuras como Marisa Paredes, José Luis López Vázquez, Alfredo Landa, Pedro Almodóvar y Carmen Maura, y se rememoraron discursos históricos de ediciones anteriores.
En el apartado musical, la ceremonia arrancó con un homenaje a Joan Manuel Serrat y su canción ‘Hoy puede ser un gran día’. Rigoberta Bandini interpretó ‘De tot cor’ y Bad Gyal defendió la rumba catalana junto a Arrels de Gràcia. También actuaron Ángeles Toledano y Alba Morena, Ana Mena y La Casa Azul, entre otros artistas.
El tradicional ‘In Memoriam’ recordó a personalidades fallecidas del mundo audiovisual, entre ellas Robe, Mario Vargas Llosa, Mariano Ozores, Fernando Esteso y Verónica Echegui.
A diferencia de la edición anterior, que comenzó con un mensaje para las víctimas de la dana en Valencia, la gala de este año no incluyó referencia alguna a la tragedia ferroviaria de Adamuz.