“Casos reales”: La humanidad presente en los juicios

“Casos reales”: La humanidad presente en los juicios

La aclamada escritora y actriz Yasmina Reza (1959, Nantes, Francia) ha dedicado la mayor parte de su vida a la literatura y a la interpretación; prueba de ello son las célebres novelas que ha escrito, tales como “Babilonia” (2016) o “Un Dios Salvaje” (2006), además de la distinción recibida en el 2000 por su valiosa trayectoria dramática, el Premio del Teatro de la Academia Francesa.

En esta ocasión ha vuelto a sorprender a sus lectores con la publicación de su nueva novela, “Casos reales” (Alfaguara, 2026), para cuya redacción, no planeada en un inicio, usó varias de las historias contadas en los juicios a los que estuvo acudiendo y tomando notas durante más de quince años por toda Francia. Estos sucesos involucran historias de muy diversa índole en lo relativo a aspectos como el contexto, la gravedad, los motivos, las personas implicadas... Así, se pueden encontrar desde casos de comparecencia en el juzgado por omisión del deber de socorro hasta por asesinatos de ancianas a cargo de vecinos amables.

Y es que a medida que uno se adentra en la lectura descubre cómo personas corrientes pueden verse inmersas en situaciones complejas y delicadas y cómo en ello refleja, según la propia autora, la imperfección de la vida, especialmente en el caso del individuo demandado. Cada uno actúa por sus propias pasiones e intereses, y todos sufren a su vez un mismo sometimiento al Poder Judicial, obligados a dejar su destino en sus manos.

Sin embargo, no es solo el acusado el implicado, sino todo el conjunto de individuos (tales como el demandante, los testigos, los abogados…) y sucesos que le rodean, generando así una amalgama de opiniones, sentimientos y hechos que la autora desgrana poco a poco en cada incidente; todo ello con un gran nivel de detallismo para descubrir la verdad, pues ningún caso es tan claro ni todo es lo que parece. Así, a pesar de la brevedad de las historias, todas presentan una gran cantidad de elementos concisos y profundos que son reveladores en cuanto al mensaje que la autora busca transmitir con cada una de ellas.

Yasmina Reza intercala estos casos con episodios concretos de su existencia en los que expresa su vínculo con determinada gente (ya sean parte de su familia o más alejadas en su círculo social) y para ello hace uso de las situaciones cotidianas, la descripción de estas personas y su propia reflexión. A través de esta estructura dividida genera un contraste entre el ambiente formal y serio de los juicios con el de los sucesos ordinarios del día a día, y asimismo, recuerda a los lectores que estas situaciones no son propias de individuos concretos y alejados de nuestra realidad, sino que podría sucedernos a cualquiera de nosotros, a cualquier persona que vive en la continuidad de una vida común. A la hora de narrar los sucesos, tanto cotidianos como judiciales, la autora hace uso de la primera persona. Con ella, por un lado, recurre una perspectiva de cronista, al narrar los hechos tal cual son y, por otro, la combina con una literatura más íntima y subjetiva, pues a ello añade sus propias ideas, las cuales se intercalan en el texto con las vidas de los acusados. Adopta así una postura humanista, pues Reza no busca tanto el sensacionalismo como entender las razones de los acusados y descubrir qué es lo realmente justo en cada situación. Es por ello que recrea las intervenciones y conversaciones que tuvieron muchos de los individuos involucrados en los diversos casos, permitiendo que cada uno aporte su verdad para que tanto la autora como los lectores lleguen a una conclusión propia y personal.

Para finalizar, se puede indicar que Yasmina Reza ha acercado el mundo judicial al resto de personas desde una perspectiva íntima y subjetiva, mostrándoles que detrás de cada juicio se esconde una persona, común y corriente como ellos, que debe responder a manos de la justicia.

@estaciondecult