Vuelve a las librerías “El perfume”, la obra maestra de Patrick Süskind.

Vuelve a las librerías “El perfume”, la obra maestra de Patrick Süskind.

El célebre escritor y guionista Patrick Süskind (Ambach, Alemania, 1949) publicó, en 1985, “El perfume”, una novela de especial relevancia para la literatura contemporánea. Este best-seller acabó vendiendo en su momento más de 15 millones de ejemplares, se ha traducido a un total de 46 idiomas e incluso fue adaptada al cine por el director Tom Tykwer, alcanzando un éxito rotundo. No solo eso, sino que también se ha producido una ingente cantidad de reediciones y reimpresiones, la última de ellas en este mismo año y a cargo de Seix Barral. 

La trama de “El perfume” (Seix Barral, 2025) se centra alrededor de Jean-Baptiste Grenouille, un joven francés del siglo XVIII que nace con un talento único para percibir y almacenar en su memoria todos los olores y aromas del mundo. Por el contrario, él no presenta ningún tipo de olor corporal, lo que provoca que desde niño sea repudiado por la sociedad y tratado como un ser inferior. Pues bien, a raíz de este rechazo Grenouille acaba sintiendo una imperiosa necesidad de crear a través de su prodigioso sentido del olfato (y de los conocimientos técnicos y metodológicos que va adquiriendo a lo largo de la obra) el perfume perfecto, que le permita ser identificado y amado por el resto. Sin embargo, ello acaba resultando en su transformación en un asesino en serie de jóvenes vírgenes, pues según Grenouille, sus fluidos corporales son los más adecuados para la elaboración de su perfume, al presentar el aroma más puro y bello de todos los que existen.

La novela se divide en cuatro capítulos que representan los distintos momentos vitales de Grenouille, desde su nacimiento hasta la adultez temprana y, en conjunto, muestran la evolución psicológica del personaje desde un joven prodigio que apenas comienza a descubrir su talento olfativo hasta su conversión en un monstruo que asesina a mujeres con tal de poder alcanzar su propósito vital. De este modo primero se enseña su infancia y adolescencia, en las que toma un primer contacto con su talento oculto, para después desarrollar la etapa de su retiro reflexivo a la montaña y finalizar las últimas dos partes con la ejecución de su plan maestro. 

El narrador de la novela aparece como un testigo externo a la acción que cuenta desde se perspectiva la historia completa de Grenouille y de otros personajes relevantes, como son Madame Gaillard o el famoso perfumista Baldini, teniendo simultáneamente acceso a sus pensamientos y emociones. Este tipo de narración otorga una mayor profundidad y complejidad a la novela al permitir que el lector presente una visión panorámica de toda la evolución biográfica del asesino en relación con sus circunstancias y las personas de su entorno. 

Asimismo, la obra es muy descriptiva en cuanto al ámbito sensorial y se centra especialmente en el mundo olfativo, adentrando así al lector en un mundo al que no está habituado, para que pueda incluso llegar a imaginar las propias fragancias y mezclas que el protagonista elabora en su mente. Es más, en ciertos momentos de la novela se describe efectivamente la constitución del mundo interior del asesino, en los que se puede llegar a apreciar de forma plena su forma de concebir su mundo ideal olfativo y, en consecuencia, su psicología. En relación con ello destaca el extenso vocabulario relacionado con el sentido del olfato que se observa durante toda la novela, además de la explicación de numerosas herramientas y procedimientos necesarios para crear determinadas sustancias; en definitiva, en la novela Süskind expone un conocimiento muy específico sobre este ámbito que demuestra la considerable labor investigadora que ha llevado a cabo para la elaboración de este libro. 

En este sentido se puede inferir que el olor constituye el asunto central de la novela, el cual es entendido por Grenouille como la manera principal de concebir la belleza. Es por ello que acaba distinguiendo, clasificando y jerarquizando numerosos olores, tales como el de la ciudad de París, los perfumes de la tienda de Baldini, las mujeres vírgenes, los hombres o la propia ausencia de olor, reconocida en él mismo.

No obstante, el protagonista utiliza primordialmente este sentido como herramienta de dominación. Esto se debe a que Grenouille busca construir una identidad verdadera ante los demás -de la cual nunca había gozado debido a su condición inodora-; sin embargo, busca que esta sea de un carácter prácticamente divino, para que así sea amado irremediablemente por la población y pueda manipularla a su antojo. De este modo, se genera un contraste entre el amor que busca sentir por parte de los demás y, a su vez, el inconmensurable odio que siente hacia ellos y él mismo.

Ello entronca con otro tema esencial del libro, y es la obsesión enfermiza que adquiere para alcanzar su propósito a través de medios perversos que no le causan ningún remordimiento y que le otorgan su carácter de antihéroe. Así pues, Grenouille busca salir de aquella soledad original, pero ejecuta su plan incorrectamente movido por la búsqueda de un control total, dando lugar a consecuencias fatales. En definitiva, Süskind consigue sumergir al lector en un nuevo mundo sensorial lleno de olores y aromas que le hará reflexionar tanto sobre la tentación como los peligros que implica la búsqueda de un perfume perfecto. 

@estaciondecult