Nadie sabe, todavía, cuál será el color de las nuevas mareas, pero en la policromía en las calles de Madrid, y con la huelga de basuras en el horizonte, se entreverán durante los próximos días las protestas contra la LOMCE, el IVA de la noche madrileña y la tarifa de la luz junto a las manifestaciones diversas que surjan al margen.
En los tres casos, además ("Bájate la Luz", "Madrid Pronoche" y protestas contra la LOMCE) se han coordinado organizaciones de distinto signo e interés común para formar verdaderas plataformas de movilización. No hay partidos políticos, aunque muchos querrán rentabilizar políticamente la rampante agitación.
Las protestas denotan que, se mire por donde se mire, no estamos contentos. Probablemente, porque no entendemos que los esfuerzos de ahora nos reportarán un futuro mejor: puede que con jubilación a los 70, menos pensiones, empleos en precario, paro más barato, costosísima educación y definitiva pérdida de los derechos laborales... puede... Pero generando, por fin, confianza en los inversores y una mejor prima de riesgo. No me digan, por favor, que no les compensa.
Las nuevas tarifas del taxi, que para la Asociación Gremial de Autotaxi ya no son un tarifazo, no han iniciado con demasiada fortuna su carrera. Hasta una errata, según parece, se ha colado al anunciar la bajada de bandera para el horario nocturno, de fines de semana y festivos, que se fijará en 2,90 euros y no 2,45, como se aseguró.
Lo de la errata, sin embargo, parece anecdótico comparado con el hecho de que el Ayuntamiento de Madrid comunique las nuevas tarifas con la garantía del consenso con el sector y casi de inmediato los colectivos de taxistas monten un monumental revuelo (como de bocinazos en un atasco) porque no se había pactado... o se había pactado de manera tan peculiar que una de las dos partes no se había enterado de que, en realidad, ya estaba de acuerdo.
En su primera, y expeditiva, reacción, el gobierno municipal ha logrado, ahora sí, un definitivo acuerdo sobre la revisión de las tarifas con la asociación mayoritaria del sector (9.000 afiliados). Lo cual, de momento, no equivale a consenso, puesto que todavía no ha respondido (al redactar estas líneas) la Federación Profesional del Taxi, que aglutina a 5.000 afiliados. Tal incertidumbre no ha impedido que el consistorio haya presentado ya en la Comisión de Precios de la Comunidad de Madrid el cuadro tarifario del sector del taxi para su aprobación definitiva. Quizá precipitadamente.
Desde luego, las universidades fracasan cuando ignoran la realidad, una tendencia que, históricamente, ha suscitado agrias críticas académicas y ahora puede transferirse al entorno socioeconómico actual.
Desconocemos, sinceramente, si los ajustes presupuestarios que pide el gobierno regional serían posibles limitando su ancho de banda a los privilegios heredados de los que todavía se disfruta en ciertos claustros y diversas dependencias universitarias, eminentemente burocráticas... desconocemos si ese esfuerzo que se reclama desde el Ejecutivo de Ignacio González, apelando a la responsabilidad presupuestaria, podría ir únicamente contra el singular hábitat por el que se transita en ciertos estamentos de la Universidad.
No queremos, desde luego, ni rectores ni catedráticos ni docentes, en general, que leviten. Tampoco una pesada maquinaria inútil.
Claro que los recortes nunca deberían de imponerse ni limitando becas ni elevando tasas ni eliminando programas de investigación. Queremos unas universidades públicas que, definitivamente, consigan reducir gastos elevando su verdadera, y maltratada, función. Complicado, sin duda, pero tal es su examen, señores dirigentes.
Probablemente carecemos del suficiente cociente intelectual para resolver la incógnita, pero... ¿alguien nos podría explicar el algoritmo según el cual un accidente leve, que ni siquiera precisa el traslado al hospital de los conductores, termina provocando más de Ciento....Treinta... kilómetros... de atasco?
Ha sucedido, hace solo un par de días, en Madrid, en la hora punta. El efecto dominó del pequeño alcance en los túneles de El Pardo terminó colapsando: M-40, A-6 (BusVao incluido), M-607, A-4, A-5, A-2, M-50, M-503 y A-1.
Vale que los hilos cósmicos lo conectan todo y por el efecto mariposa un suspiro de adolescente enamorada puede desencadenar un brutal tornado (¡Ay!) en la olímpica Tokio... vale. Pero esto de perder una hora larga en el atasco por tan poca cosa, no hay ley física que lo justifique.
Y ahora, ¿qué?, estará pensando el secretario general del PSM, Tomás Gómez, al conocer que en los Presupuestos Generales del Estado ha aumentado un 1,6%, hasta los 42 millones de euros, el presupuesto para los coches oficiales del Parque Móvil del Estado.
No cuadra con lo anunciado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy cuando aseguró que se prescindiría del 66% de los coches oficiales. Muy al contrario, se nos dijo que en dos años se ahorrarían en esta partida 10´5 millones de euros.
No parece que sea éste el buen camino, tan distinto al que recientemente ha tomado el presidente madrileño, Ignacio González, suprimiendo la flota de vehículos destinada a los portavoces de los grupos parlamentarios.
La medida adoptada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid parece ejemplar, ¡lástima que en Moncloa no hayan tomado nota del ejemplo!
Por no gastar, no debería de gastar ni bromas el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Y menos cuando atañen a asuntos que en Madrid hacen poca gracia, la verdad. No da risa que en la Comunidad de Madrid (los números cantan) recaudemos más y recibamos menos que en Cataluña, por ejemplo. Somos la región española que genera más recursos en concepto de IRPF y, sin embargo, la que menos financiación recibe en proporción a esos recursos... ¿Motivo de risa?
Revisando los Presupuestos Generales del Estado, la reivindicación madrileña no suena por aquí a "política de campanario", precisamente. Por eso, el portavoz del Gobierno de Madrid, Salvador Victoria, ha respondido muy seriamente, y con el debido temple, la irónica actitud de Montoro, quien, quizá por hacernos cosquillas, ha terminado hurgando en una de las peores heridas de los madrileños.
El plan de choque que se llevará en breve al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid incide, sin duda, sobre uno de los sectores más castigados de la sociedad: los desempleados que agotan la prestación contributiva o el subsidio por desempleo, enfrentándose, ciertamente, al abismo laboral. Cualquier ayuda es buena en ese sentido y si viene sufragando contratos de seis meses y hasta 1.800 euros al mes, que así sea.
Lo importante es conseguir la inserción laboral.
Este plan, según el guión previsto, debería de estar listo antes de final de año porque su dotación, diez millones de euros, irá con cargo a las cuentas regionales de 2013. De manera que los contratos que se persiguen tendrán que formalizarse durante el presente ejercicio, según ha informado la consejera de Empleo, Ana Isabel Mariño.
Tres mil contratos formativos de seis meses podrían generarse con esta medida de la que podrán beneficiarse, junto a los propios parados, empresas, entidades sin ánimo de lucro y administraciones públicas.
A un mes de su II Congreso Nacional ya han comenzado a sonar los tambores de guerra en las filas de UpyD, donde, según ha informado Vozpópuli, la dirección del partido habría intentado distribuir subrepticiamente la lista con los 146 candidatos que deberían salir democráticamente votados como delegados en representación de la Comunidad de Madrid.
En principio la lista solo debería de haber circulado entre los designados y su entorno de confianza, pero el procedimiento ha fallado. De manera que, tras la denuncia de sus propios militantes, la fina conspiración tramada ha quedado reducida a la categoría de sucia chapuza.
Y no es la primera vez, puesto que de su I Congreso, recordamos, salió un manifiesto que rubricaron muchos de sus afiliados acusando a la dirección nacional de falta de democracia.
Son asuntos internos, ciertamente; pero si gobiernan así su propia casa...
La supresión del coche oficial que el Grupo Popular de la Asamblea de Madrid propondrá mañana sólo afectará en la práctica, curiosamente, a Tomás Gómez y Gregorio Gordo, portavoces de PSOE e Izquierda Unida, respectivamente.
Ni Luis de Velasco, de UPyD, grupo pionero en la renuncia, ni Iñigo Henríquez de Luna (PP) aprovechaban su privilegio representativo. En realidad, Tomás Gómez, no siempre, porque se lo ha cedido a menudo a la Presidenta-Diputada del Grupo Parlamentario Socialista, Amparo Valcarce... pero no para subir él al METRO sino porque dispone del vehículo particular que, en régimen de renting, puso a su disposición el PSOE cuando salió de Parla para suceder a Rafael Simancas.
Definitivamente, TG no termina de exhibir una conducta demasiado ejemplar en estas lides, porque en Parla, ¿recuerdan?, fue denunciado por el CSI-CSIF local por utilizar diariamente el aparcamiento de la Policía Municipal, siendo ya ex alcalde.
Esto de los coches le está dando más berrinches que el Ferrari a Fernando Alonso.
Cada vez que Tomás Gómez intenta dar un paso al frente para fortalecer políticamente su figura, falla. No acierta con la tecla, sino al contrario: cada vez que se propone saltar a otro nivel, se golpea contra alguna viga y baja.
Aprovechando el fichaje por el Banco Santander de Rodrigo Rato como miembro del consejo asesor internacional de la entidad, el secretario general del PSM ha vuelto a señalar que pediría una comisión de investigación sobre Bankia en el Congreso, si tuviera competencias para ello.
Insiste, en fin, en la idea que sustentó una de las últimas divisiones internas en el PSOE, donde desde que saltó el caso se han manejado dos hojas de ruta diferentes.
Su actitud nos parece que no beneficia a su partido ni favorece su propia carrera, que tal vez más adelante, con menos prisa y anhelo, pueda expandir más allá de las fronteras madrileñas. Y hasta españolas.
Hay quien, con ese propósito, se ha trasladado a los Estados Unidos. Miami, concretamente.
Más que el índice de la prima de riesgo, las reacciones bursátiles tras las elecciones alemanas o, incluso, la posesión de balón del Barça, nos preocupaban, sinceramente, los resultados de las recientes pruebas de Selectividad, que en Madrid han superado más de tres mil estudiantes, el 65% , sobre un total de 5.000 presentados.
Resulta complicado evaluar el dato, aunque la nota escolar, sobre 10, sería un difuso 6,5: BIEN, para la Secundaria y un simple APROBADO, según las calificaciones en la etapa universitaria.
No es para tirar cohetes, desde luego, pero más de la mitad del colectivo de estudiantes madrileños se ha ganado el acceso a la Universidad. Debemos, ahora, darles la enhorabuena, con el ferviente deseo de que sea para bien.
Por Pedro Delgado
Sucede con las subvenciones como con las hijas, que las nuestras son las mejores y a las demás les encontramos los fallos más fácilmente.
Y aunque hay materias como Sanidad, Educación o Empleo, por ejemplo, sobre las que sería más fácil consensuar la necesidad de ayudas (al margen de la fórmula elegida), en otros ámbitos son muchas más las dudas razonables. Sobre todo, si la crisis obliga a fijar prioridades, como el objetivo de déficit, que ineluctablemente imponen recortes.
Posiblemente, nos duela o no, ahora no podemos (No, we can´t).
No extraña, por eso, que el anteproyecto de ley de presupuestos generales de la Comunidad de Madrid para 2013 prevea prohibir cualquier subvención o ayuda a partidos políticos, sindicatos y empresas, "salvo las que se derivan de su propia actividad".
Tal vez de la crisis, tan hostil, debería de salir un nuevo modelo de financiación de partidos políticos y sindicatos: cuestión de largo recorrido que exigirá, sin duda, un intrincado y durísimo debate, inasumible desde esta humilde tribuna.
Y también, a priori, parece plausible que las (subvenciones) que se obtengan lleguen tras haber dirimido méritos con los pertinentes opositores. Si de esta truculenta racha sale un modelo económico-social definitivamente basado en talento, voluntad y esfuerzo, algo positivo nos habremos llevado.
A ver si entre todos conseguimos que el "sueño español" no sea la Lotería Primitiva.
Se impone mirar con lupa dónde va cada euro y promover sólo aquello que favorece a la mayoría, tal como dicta el espíritu democrático. Con este criterio se concedieron las polémicas subvenciones para la tauromaquia, basadas en el hecho irrefutable de que Madrid es "una región históricamente comprometida" con el arte taurino y la Fiesta de los Toros se ha declarado aquí Bien de Interés Cultural.
Por supuesto que ningún respetable madrileño anti-taurino aprobará esta medida, habiendo preferido los zapateros dinero para suelas, tuberías del Plan T los fontaneros y dinero para la industria del cine los cineastas (que tampoco estaría mal esa fiscalidad reducida para mejorar la producción y llevar más público a las salas).
Cada cual acercará el ascua a su sardina.
¿Subvenciones? ¿Para qué?
¿Te gustan los niños? ¿Cuáles?
Pedro Delgado es periodista
* Este diario no se hace responsable de las opiniones de sus colaboradores ni de las de las cartas al director
Hay algo que asusta en la expresión "sobra dinero".
"Si Madrid baja impuestos es que les sobra el dinero", parece ser que ha dicho, como quien no quiere la cosa, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
Y, claro, lo que sobran son motivos para temblar ante la velada insinuación de que en Madrid llevamos los bolsillos tan llenos que podrían plantearnos repartir generosamente lo que nos "sobra" y así, por ejemplo, arrimar (aún más) el hombro para que la Administración Central cumpla con su objetivo de déficit.
Y a todo esto, sin que se haya tomado todavía una decisión en firme sobre esa hipotética rebaja de impuestos que se aplicaría con la intención de incentivar la actividad económica, que nunca sobra.
Mal asunto que haya descendido la ocupación del transporte público en líneas como las de Ciudad Universitaria-Campus de Somosaguas o el metrobúho.
No criticamos que se reordenen los recursos para evitar autobuses vacíos, pero duele comprobar que la utilidad de esos servicios ya no se justifica, por falta de ocupación.
Los indicios señalan aquí que hemos perdido estudiantes y nos divertimos menos. Claro que es una lectura apresurada y podrían ser otras las causas que han obligado a que la consejería de Transportes suprima líneas.... Ojalá sea así, y no porque la noche madrileña haya decaído ante la escasa liquidez (financiera).
Ojalá los nueve usuarios que diariamente disfrutaban del servicio público entre Somosaguas y la Ciudad Universitaria se hayan puesto de acuerdo para compartir una socorrida furgoneta Flower Power en la que acudir juntos a sus facultades...
Lo dudamos pero permitan que esa duda nos haga algo más felices.
La moda de España está superando mejor que otras industrias el vendaval de la crisis que nos azota, y aunque es una buena noticia no deja de llevarnos a una sentida reflexión sobre el momento de, por ejemplo, la investigación o el nivel medio de la enseñanza en nuestro país, brutalmente sacudidos por las devastadoras réplicas del telúrico terremoto financiero provocado por la quiebra de Lehman Brothers en 2008.
La prosaica mayoría que componemos todavía considera más relevantes que la moda asuntos como el precio del combustible, la seguridad ciudadana o las cuentas domésticas. Y preferimos, así, que mejore primero lo sustancial.
Ciertamente, es bueno que la moda vaya bien, igual que nos congratulamos cuando el turismo arroja resultados positivos, el sol brilla o nos podemos permitir una apacible siesta... pero seguro que coincidimos en que si algo no conviene es retornar a la España folklórica de sol, copas y playa. No queremos camareros con tres idiomas y varios másteres ni astrofísicos contratados como dependientes en boutiques.
Comienza el curso escolar 2013-2014 con los sindicatos como protagonistas... una vez más. Cuando los índices educativos dejan a España en el subsuelo de la vergüenza, el conglomerado sindical 'verde' ha decidido convocar una jornada de huelga de alumnos, padres y docentes y demás personal de los centros educativos en toda España para el próximo 24 de octubre.
Se quejan de las tasas, de que hay menos becas y de la reforma educativa. En resumen, la mayoría, guardar sus privilegios, ya sea pegados al encerado o en la silla en la que se disfrutan las horas de libertad sindical (la mayoría se disfrutan en lujosos restaurantes).
Para la ocasión la denominada Plataforma Estatal por la Escuela Pública ha preparado encuestas, elecciones, recogida de firmas y manifestaciones al Palacio de La Moncloa. Puestas en escena que tiñen la verdadera protesta: que nuestra educación es el hazmerreir en Europa y en el mundo.
"A nosotros nos viene bien que Madrid gane esta Olimpiada, esto no es un partido de fútbol, esto no es el Barça contra el Madrid", aseguró el 5 de septiembre el alcalde de Barcelona, Javier Trias. Dos días después Madrid 2020 caía en la primera ronda de votaciones frente a Estambul en la 125ª Asamblea del COI en Buenos Aires. Y dos días después, el regidor catalán se ha descolgado con la siguiente declaración: "Tokio y Estambul son ciudades espectaculares, contra las que sólo puede competir, en España, Barcelona, porque la marca Barcelona es más potente que Estambul y casi tan potente como Tokio".
Javier, cuando uno no es sincero, tarde o temprano se acaba notando. Tu verdadero sentimiento es el que hace leña del árbol caído. Entiendo que esta fanfarronada corresponde a la cuota de pleitesía y sumisión que tu partido tiene que pagarle a Izquierda Republicana de Cataluña. Lástima que no hayas valorado el apoyo que en su día la Ciudad Condal recibió del pueblo de Madrid.
El fracaso de la cadena humana con motivo de la Diada –el independentismo no es otra cosa que una cadena- es merecido, al contrario que el proyecto de Madrid 2020. Nace del rencor, el victimismo y la política de división. No olvides, Javier, que la bancarrota de Comunidad Autónoma de Cataluña la evitan los madrileños con sus impuestos. Es de bien nacidos ser agradecidos; antes, durante y después.
De toda derrota, por muy inesperada, injusta y estrepitosa que sea, se puede sacar algo positivo. De la de Madrid 2020, emerge la figura del Príncipe de Asturias. Paso con un notable su primer gran reto, el discurso ante la 125ª Asamblea del COI en Buenos Aires.
Dicen mis fuentes bien informadas que Don Felipe no cesó en su empeño por convencer a los privilegiados gerifaltes olímpicos desde que puso el pie derecho en la capital argentina. Su habitación habilitada como despacho era el punto neurálgico del hotel en el que se hospedaba la delegación madrileña, con más ebullición tras la noticia de los 50 votos prometidos de 'El Mundo'.
Con la Casa Real en horas bajas, tanto o más que la clase política, el Heredero de la Corona consiguió emocionar, más que a los miembros del COI, a los votos me remito, a los millones de españoles que siguieron su presentación por televisión.
"Los beneficios del deporte se miden en generaciones no en dólares". "Madrid será un socio de confianza para el COI y para el deporte". "Toda España quiere los Juegos". "Creemos en el olimpismo". El mensaje se transmite más por la actitud, la imagen, que por las palabras. El Príncipe estuvo a la altura. Servidor no esperaba menos.
Ilusión, optimismo, complicidad, deporte, trabajo y dedicación. La miembros de la delegación de Madrid 2020 en Buenos Aires, y los que no están en cuerpo pero sí en alma como Rafa Nadal o Fernando Alonso, se han puesto a trabajar nada más llegar a la capital de Argentina.
Siempre con la sonrisa en la boca, idioma internacional que los miembros del COI, en cuya decisión está puesta la esperanza de al menos 91 de cada 100 españoles, pueden y deben entender a la perfección.
La ocasión lo merece y el respaldo político y deportivo a la candidatura de Madrid 2020 está fuera de toda duda, como en las dos ocasiones anteriores. Volcada la Casa Real y volcado el Gobierno de España. Mensaje claro. Solo falta escuchar "Madrid".
La empresa Mediapost ha realizado una encuesta para Madrid 2020 basada en 2.000 entrevistas telefónicas aleatorias en toda España de la que se desprende que más del 91 por ciento de los españoles apoyan la candidatura de la capital de España. Buena y motivadora noticia a poco más de 48 horas de la decisión del COI en Buenos Aires.
Los datos fueron presentados este miércoles por el presidente de la candidatura, Alejandro Blanco; Ana Botella; y el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. A falta de Mariano Rajoy, que llegará el mismo día 7, la delegación olímpica quedará completada este jueves.
El 83% de los madrileños, el 87% de los habitantes de la Comunidad y el 99% de los españoles creen que los Juegos Olímpicos traerán beneficios económicos seguros debajo del brazo. España necesita ilusión, optimismo y confianza; tres puntos olímpicos.
Porque el próximo 7 de septiembre comienza la segunda fase de la temporada 2013 del Tren de la Fresa, que este año se extenderá hasta el 27 de octubre y para la que están programados un total de 15 viajes a lo largo de los dos próximos meses.
El recorrido turístico se realizará, como ya es tradicional, los sábados y domingos, e incluye una visita guiada al Palacio Real, realizada por guías oficiales de turismo de la Comunidad de Madrid y una visita libre al Museo de Falúas, así como descuentos en el Museo Taurino y diversas actividades de ocio.
Su puesta en marcha es una iniciativa conjunta del Museo del Ferrocarril-Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional. Renfe ha facilitado los recursos necesarios para poner en circulación este ferrocarril histórico.
Las salidas programadas durante todos los fines de semana de septiembre y octubre tendrán como horario de salida las 10 de la mañana desde el Museo del Ferrocarril con llegada a las 11 a la estación de Aranjuez y la vuelta a las 18.00 horas con llegada a Madrid a las 19.00 horas. Los precios oscilan entre los 29 euros para los adultos y los 21 euros para los niños de 4 a 12 años.
Con ello, el Tren de la Fresa continúa fiel a su cita anual desde que, en 1984, se promoviera la idea de rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y el segundo de la península.
Hoy el recorrido se ha transformado en un viaje en tren al que se suman la riqueza arquitectónica, artística, paisajística, cultural y gastronómica del Real Sitio de Aranjuez, una ciudad que conserva su regia historia. Durante todo este tiempo, los históricos coches de madera del Tren de la Fresa han transportado a miles de viajeros ofreciendo una experiencia que aúna ocio y cultura.
La madrugada del lunes se llevaron a cabo dos operaciones policiales muy importantes en esta conflictiva zona.
IU y el PSM han criticado duramente el programa de prácticas remuneradas para jóvenes desempleados.