Le robo el título de la columna a un periódico de tirada nacional que editorializa su desencanto con la comunidad internacional organizada (Naciones Unidas).
Hallábase el PSOE atravesando por un mal momento en las encuestas -sondeos a la baja y mínimos para sus socios de Sumar- cuando alguno de los cientos de asesores que acampan en La Moncloa debió recordar cómo cambiaron las cosas en España en tiempos de aquél "No a la guerra" que movilizó a la izquierda y consiguió derrotar a un PP al que poco antes los sondeos de intención de voto otorgaban ventaja.
La ministra podemita Montero convirtió el Ministerio de Igualdad en el cortijo del "hembrismo" mas desatado.
La estrategia se reduce, simplificando mucho, a aumentar el ruido.
Por primera vez en siete años, es decir desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno, el Rey Felipe VI intervendrá en la sesión estelar de la Asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York, y no lo hará el presidente del Gobierno.
El Gobierno actualizó esta semana sus previsiones económicas y lo hizo con un único cambio: el dato del PIB.
Quienes dicen que saben confiesan, sin embargo, qué poco conocen acerca de los cuarenta y cinco minutos a solas y en inglés entre el canciller alemán Friedrich Merz y Pedro Sánchez.
Hay que reconocer que la capacidad de compostura de un inglés sólo es comparable a la contención natural, y sin esfuerzos, de un germano.
Desde que la ONU propuso la partición de Palestina en dos Estados y un estatus internacional para Jerusalén (resolución 181 de la Asamblea General, 29 noviembre de 1947), inmediatamente rechazada por los árabes, lo cual dio lugar a la primera guerra civil de 1948, Palestina hizo méritos suficientes para convertirse en la asignatura pendiente de la comunidad internacional después de la segunda guerra mundial.
Dos gatos furiosos, a punto de lanzarse uno contra otro, a muerte: "¡genocidio, carnicería, matanza!", maúlla uno.
Vox, sin tener responsabilidades políticas importantes en alguna de las tres administraciones del Estado, está subiendo en los sondeos de intención de voto.
Ella, la nieta de un amigo, está a punto de cumplir los 16 años. Dice que le gusta la iniciativa de Starmer para permitir que en el Reino Unido voten los jóvenes desde esta edad.
Antes de presidir las celebraciones de la "Diada" en la capital de España, el presidente de la Generalitat pasó este miércoles por el consultorio de Alsina (Onda Cero).
En el seno de la coalición de partidos en la que se apoya Pedro Sánchez están pasando cosas que describen el progresivo deterioro de una alianza que, ahora mismo, no resulta exagerado decir que se mantiene únicamente por el interés de cada uno de los socios en conservar el poder, retrasando al máximo la convocatoria de elecciones.
La vivienda es una de las grandes preocupaciones de los ciudadanos y por tanto carne de campaña electoral.
¿Sabía usted quién es el/la responsable del tema del deporte en el Consejo de Ministros? Tal vez usted lo sepa -yo, lo confieso, tuve que comprobarlo--, pero estoy seguro de que la mayor parte de los españoles lo ignoraba.
El tono bronco, los insultos, mentiras, insidias y descalificaciones que acompañan muchas de las intervenciones de los diputados en el Congreso describen un clima exacerbado de enfrentamiento que no presagia nada bueno.
Si lo más parecido a un tonto de derechas es un tonto de izquierdas, la proporción es exacta en el caso de los ineptos.
Si lo consideramos un momento, ya nada es como era hace apenas diez años, cuando ellos, -lo constatan las hemerotecas, que son esas guardianas de la democracia- comenzaron a hacer cosas muy distintas a las que decían que iban a hacer.
Madrid, domingo. La última etapa de la Vuelta Ciclista se cancela tras una protesta propalestina alentada desde la izquierda y el propio Gobierno. El balance: 22 policías heridos, dos detenidos, cargas en el centro de la capital y una competición internacional arruinada. La reacción del poder político no fue la condena, sino el aplauso. Pedro Sánchez declaró su “admiración” por los manifestantes. Ione Belarra habló de “orgullo”. Irene Montero lo llamó “una lección de dignidad”. Pilar Alegría afirmó que la Vuelta “habría sido normal” si no hubiera participado el equipo israelí. Y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, describió la jornada como “pacífica, potente y empática”.
Pedro Sánchez es ya el líder de la extrema izquierda española.
Asediado por los casos de corrupción y con expectativas cada vez más a la baja en las encuestas, Pedro Sánchez ha encontrado en el conflicto de Gaza una bandera con la que volver a movilizar a una parte de su militancia.
Puede que la simpleza, los tópicos y la indigencia de pensamiento en polìtica sea una pandemia universal.