El cardenal arzobispo de Madrid ha presidido en Colón el acto de inauguración de la Fiesta de la Sagrada Familia que culminará el próximo domingo con la Eucaristía de las Familias.
El cardenal arzobispo de Madrid ha afirmado hoy que la crisis y los problemas que afectan al mundo,, se deben a un "descuido intelectual, moral, cultural, social, económico y político" hacia la familia.
"Mejora la anterior porque parte de un principio ético distinto", asegura el presidente de los obispos españoles.
Dentro de la terna propuesta por la Comisión Permanente a la Asamblea Plenaria también estaban el obispo de Guadix-Baza, García Beltrán, y el auxiliar Madrid, César Franco.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española se ha reclamado a los políticos que respeten la Constitución.
En la ceremonia el papa Francisco ha animado, con un mensaje grabado, a salir de egoísmos y perezas y buscar la hermandad siendo cristianos "con obras y no de palabra".
El grupo Anonymous Río convocó una manifestación para el lunes a las puertas del palacio Guanabara.
Hijo de Clementina Diez de Sollano (mexicana) y de Ramón del Portillo y Pardo (español), Álvaro del Portillo nació en Madrid el 11 de marzo de 1914. Era el tercero de ocho hermanos.
En este tiempo pascual, la Virgen de la Almudena está recorriendo las distintas Vicarías de la diócesis en una peregrinación organizada por la Delegación de Juventud, en el marco de la Misión Madrid. Con el lema ‘Con María Servidores y Testigos de la Verdad’, hasta el próximo domingo, 21 de abril, la Virgen está siendo acogida en distintas parroquias de la Vicaría V.
Durante la jornada de hoy, viernes, la Virgen estará en el Arciprestazgo de Villaverde Alto-Ciudad de los Ángeles. A las 12,00 horas de esta mañana se ha celebrado un Encuentro con los niños de los Colegios de la zona en la Parroquia Nuestra Señora del Pino (c/de Doroteo Laborda, 8), en Villaverde Alto. En la misma parroquia está previsto que se celebre, a las 17,00 horas de esta tarde, una Oración del grupo de Cáritas. Y a las 20,30 horas, Vigilia de oración para todo el Arciprestazgo.
El Arciprestazgo de Embajadores-Santa María de la Cabeza acogerá a la Virgen de la Almudena mañana, sábado día 20. A las 17,00 horas dará comienzo una Vigilia de Oración Arciprestal en la Parroquia del Santo Cristo del Olivar (PP. Dominicos) de la c/ Cañizares, 4.
La visita de la Patrona de la diócesis a las parroquias de la Vicaría V concluirá el domingo 21 de abril en el Arciprestazgo de Villaverde Bajo-San Cristóbal con la celebración de una Eucaristía en la Parroquia de San Clemente Romano (c/de la Coalición, 17) a partir de las 11,30 horas.
Un año más, con motivo del inicio de la campaña de la Declaración de la Renta, Cáritas Española vuelve a recordar a todos los contribuyentes que tienen en sus manos la posibilidad de multiplicar por dos su solidaridad si marcan conjuntamente las dos casillas de la Asignación Tributaria: la de “Fines sociales” y la de la “Iglesia católica”.
“Un gesto multiplica la ayuda. A ti no te cuesta nada”. Esta es la invitación que Cáritas vuelve a lanzar a todos los declarantes para que elijan simultáneamente ambas casillas. Al hacerlo así, se destinará un 0,7% de la cuota íntegra al sostenimiento económico de la Iglesia Católica y otro 0,7% a Fines Sociales.
Además, al poner la “X” en las dos casillas, todas las acciones que desarrolla Cáritas para acompañar a las personas en situación más precaria pueden beneficiarse doblemente, tanto con los fondos económicos destinados a las ONG a través de la casilla de “Fines sociales” como con el apoyo que reciben de la Iglesia en cada Diócesis.
Cabe recordar que muchos de los recursos de Cáritas proceden de la propia Iglesia, de la que forma parte. De hecho, la mayoría de programas sociales que lleva a cabo utilizan infraestructuras de propiedad diocesana o parroquial, sin los cuales no sería viable su puesta en marcha.
Sin coste alguno
Desde el año 2000 se pueden marcar las dos casillas conjuntamente. Además, elegir esta posibilidad no supone coste alguno, ya que si la declaración es "a devolver" no se restará ningún porcentaje de esa cantidad y si es "a pagar" tampoco supondrá ningún incremento. En el caso de que el contribuyente no marque ninguna casilla, será la Hacienda pública la que percibirá el importe correspondiente a la Asignación Tributaria.
En el último año, la Confederación Cáritas Española recibió algo más de 20 millones de euros procedentes de los fondos del IRPF aportados por los ciudadanos a través de la casilla “Fines Sociales”, que se destinaron íntegramente a financiar 524 proyectos para personas especialmente vulnerables en todo el territorio nacional.
Asimismo, la Conferencia Episcopal Española realizó en 2012, por quinto año consecutivo, una donación de 6 millones de euros a los programas de Cáritas destinados a paliar los efectos sociales de la crisis sobre las perdonas más vulnerables. Este donativo supone el 2,59% del Fondo Común Interdiocesano de la CEE y representa un aumento del 20% sobre la colaboración económica prestada en 2010, que fue de 5 millones de euros. Entre 2008 y 2012, la Conferencia Episcopal ha aportado a Cáritas unos 20 millones de euros.
Estos apoyos económicos al trabajo de Cáritas –tanto la aportación de la CEE como los fondos procedentes del IRPF-- se engloban en los 250,7 millones de euros invertidos por la Confederación en el último ejercicio en sus distintos programas sociales, gracias a los que fue posible mejorar las condiciones de vida y la dignidad de más de 1,8 millones de personas dentro de España y a otros 4,5 millones en países en desarrollo.
Uno de cada cinco proyectos de Cáritas recibe fondos para inclusión
Uno de cada cinco proyectos sociales desarrollados por Cáritas –una confederación integrada por 68 Cáritas Diocesanas y más de 6.000 Cáritas Parroquiales, en las que colaboran de forma gratuita más de 62.000 voluntarios— tiene una parte de sus recursos que proceden directamente de la solidaridad de aquellos ciudadanos que deciden marcar en su Declaración de la Renta la casilla de “Fines sociales”.
En los últimos años, Cáritas ha ido elaborando un nuevo marco de intervención orientado a promover la inclusión social de las personas más vulnerables donde cada una de ellas sea el eje central de su actividad, desde una perspectiva integral y, al mismo tiempo, individualizada, porque no caben procesos de inclusión homogéneos donde la realidad de exclusión de cada persona es distinta.
En nuestra sociedad de bienestar existen personas excluidas, ciudadanos que no participan en el intercambio económico, político y social, ni en la construcción común de la sociedad y que se ven privadas de alguna de las dimensiones fundamentales de su dignidad humana. Esas circunstancias se han acentuado a causa de la crisis y afectan a un número creciente de personas, que están a un paso de la exclusión social.
Por propia experiencia, Cáritas sabe que este proceso puede ser invertido gracias a la acción colectiva, el tejido social y las políticas públicas. De ahí la importancia trascendental que tiene el compromiso que los ciudadanos manifiestan a través del IRPF, que permite a nuestra institución sostener los programas de promoción de las personas a las que acompañamos para que recuperen su autonomía y accedan a una vida digna como ciudadanos de pleno derecho.
A las 19,00 horas de esta tarde, la Catedral de Santa María la Real de la Almudena acogerá la celebración de una solemne Eucaristía con los voluntarios de Cáritas Madrid. Presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, esta Misa servirá como lanzamiento de la Campaña contra el Paro que organiza Cáritas, y que se celebrará este domingo 14 de abril en las Parroquias.
A la Eucaristía están invitados a asistir de manera especial los voluntarios de la entidad caritativa, como un tiempo de encuentro entre los que forman la familia de Cáritas Madrid, con especial mención y recuerdo por todos aquellos que sufren la grave problemática del Paro.
Noticia publicada en la web de la Archidiócesis de Madrid.
En estos momentos de crisis el desempleo hace florecer situaciones dolorosas y complejas que revelan, no sólo una ausencia de valores o una desigualdad injusta de recursos, sino también el desaliento entre las personas y familias que, por causa del paro, viven en situación de precariedad y necesidad. En este marco Cáritas Madrid impulsa la Campaña contra el Paro que celebra el próximo domingo, 14 de abril, bajo el lema “Estamos contigo”.
En esta Campaña que planteamos, enmarcada dentro de las distintas acciones que Cáritas Madrid desarrolla, queremos dar a conocer, desde la experiencia y el trabajo realizado en nuestro quehacer diario, la realidad de aquellas personas que sufren la exclusión laboral y a los que, a través de nuestro Servicio Diocesano de Empleo, tratamos de apoyar, acompañar y ofrecer respuestas. Ponemos con ello a su alcance los instrumentos necesarios para que sean ellos mismos, con sus capacidades y habilidades, los propios protagonistas de su vida.
La mayoría de las personas atendidas tienen entre 40 y 50 años de edad media y cargas familiares
En este difícil contexto social, en el que es necesario intensificar y hacer más efectivo nuestro esfuerzo, Cáritas Madrid apuesta firmemente por iniciativas que promuevan el empleo con acciones destinadas principalmente a la orientación, capacitación e inserción social de personas que, afectadas por el paro, están entre la vulnerabilidad y la exclusión, o han pasado de tener una vida normalizada a estar en situación de riesgo social.
Cáritas Madrid, a través del Servicio Diocesano de Empleo, ha podido constatar que, de las más de 13.700 personas en paro atendidas en el último año, la gran mayoría son personas desempleadas de larga duración, con una media de 40 a 50 años, baja cualificación, cargas familiares y mujeres.
También se han intensificado las respuestas ofrecidas por nuestra institución, capacitando a 1.225 alumnos en sectores con mayor demanda en el mercado laboral, ayudando a conseguir más de 1.511 empleos desde los servicios del programa y concediendo más de 2.000 ayudas económicas a personas desempleadas en situación de grave precariedad.
Estas acciones del Servicio de Empleo se han podido realizar con la generosidad de muchas personas, gracias a las cuales Cáritas Madrid ha podido invertir el año pasado 1.509.839€.
El próximo jueves, 11 de abril, a las 19,00 horas, la Catedral de Santa María la Real de la Almudena acogerá la celebración de una solemne Eucaristía con los voluntarios de Cáritas Madrid. Presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, esta Misa servirá como lanzamiento de la Campaña contra el Paro que organiza Cáritas, y que se celebrará este domingo 14 de abril en las Parroquias.
A la Eucaristía están invitados a asistir de manera especial los voluntarios de la entidad caritativa, como un tiempo de encuentro entre los que forman la familia de Cáritas Madrid, con especial mención y recuerdo por todos aquellos que sufren la grave problemática del Paro.
Noticia publicada en la web de la Archidiócesis de Madrid.
El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha recordado este martes los tres viajes de Benedicto XVI a España durante su pontificado y ha asegurado que el país tiene con él "una especial deuda de afecto y gratitud".
Rouco ha dirigido una carta a sus diocesanos con motivo de la renuncia de Benedicto XVI al pontificado y se ha referido a esta decisión como "un claro signo de humildad, de libertad en el Señor y de amor a la Iglesia, a la que ha servido con entrega infatigable y generosa".
Las palabras del Papa al anunciar su renuncia expresan, a juicio del cardenal arzobispo de Madrid, "la responsabilidad con que toma libremente esta grave decisión, asumida después de considerarla reiteradamente en su conciencia ante el Señor".
Rouco ha explicado que esta decisión "está contemplada en las leyes de la Iglesia, que determinan que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, como así ha sucedido".
En este sentido, ha aclarado que tampoco es necesario que su renuncia sea aceptada por nadie, "ya que el Papa no está sometido a ninguna autoridad en el ejercicio de su ministerio eclesial".
En la misiva, Rouco ha recordado las tres visitas del papa a España. En 2006 con motivo del encuentro mundial de las familias en Valencia, en 2010 a Santiago de Compostela y a Barcelona, y en 2011 a Madrid durante la Jornada Mundiales de la Juventud. "España tiene con este Papa una especial deuda de afecto y gratitud", ha subrayado, en este sentido.
De sus cerca de ocho años de pontificado, el también presidente de la Conferencia Episcopal Española ha asegurado que Benedicto XVI "ha servido a la Iglesia como un humilde trabajador de la viña del Señor" y "ha iluminado a la Iglesia con un magisterio claro y espléndido sobre todas las cuestiones que afectan a la Iglesia en el mundo de hoy".
"Ningún aspecto de la vida humana ha quedado al margen de su corazón de Padre y Pastor de la Iglesia", ha señalado para explicar que sus encíclicas sobre la Caridad, la Esperanza y la convocatoria del Año de la Fe "muestran su interés por mantener a la Iglesia sobre el único fundamento que puede darle firmeza y estabilidad en los avatares de este mundo"; la relación "estrecha, viva y directa con Dios a través de la vida teologal".
Sobre el futuro pontífice, Rouco se muestra convencido de que "el Espíritu Santo dará a su Iglesia un sucesor de Pedro que, dócil a sus inspiraciones, guiará a la Iglesia con la autoridad de Cristo, como él mismo y sus predecesores más cercanos lo han hecho".
El presidente de la Conferencia Episcopal Española CEE, Antonio María Rouco Varela, se ha mostrado este lunes "afectado" y "como huérfano" ante el anuncio de la renuncia del papa que -ha dicho- "llena de pena" a los obispos españoles.
En un comunicado y tras conocer la renuncia de Benedicto XVI, Rouco ha expresado, en nombre de los obispos españoles, su "más profunda gratitud por el impagable servicio prestado a la Santa Iglesia en estos intensos años de pontificado".
"Estamos afectados y como huérfanos por esta decisión que nos llena de pena, pues nos sentíamos seguros e iluminados por su riquísimo magisterio y por su cercanía paternal", ha subrayado el cardenal.
Benedicto XVI ha anunciado hoy oficialmente que renuncia al pontificado por su "edad avanzada" -tiene 85 años- a partir del próximo 28 de febrero.
"Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino", ha señalado el papa durante el consistorio para fijar las fechas de canonización de tres causas.
El presidente de la CEE ha indicado que los obispos españoles acogen la voluntad del Santo Padre "con reverencia filial". "Estamos seguros de que el Señor bendecirá el costoso paso que él acaba de dar con gracias abundantes para el nuevo papa y para toda la Iglesia".
En el comunicado, el cardenal arzobispo de Madrid ha pedido a los fieles que encomienden al Señor "la persona tan querida" del papa Benedicto XVI, "que le consuele y dé fuerzas para seguir sirviendo a la Iglesia de un modo nuevo mientras la Providencia disponga".
Además, ha pedido a los católicos que recen para que el proceso de elección del Sumo Pontífice, que se abrirá a partir del próximo día 28 de febrero, "sea guiado e iluminado por la fuerza del Espíritu Santo". "Todo, en la confianza cierta de que el Señor está siempre con su Iglesia".
Una auditoría realizada por la empresa especializada PricewaterhouseCooper (PwC) Economics ha sacado a la luz el impacto económico de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) celebrada en Madrid en el mes de agosto con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI.
Según la auditoría presentada por Enrique Cañizares, director de PwC Economics, el impacto económico en España fue de 354,4 millones de euros, mientras que 28,3 millones de euros fueron ingresados sólo en concepto de IVA de actividades económicas de la JMJ.
Así pues, el director financiero de la JMJ y vicepresidente para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Jiménez Barriocanal, ha afirmado que la JMJ no ha generado déficit alguno, a pesar de los 50 millones de euros que la organización de la JMJ invirtió en el evento, y que las cuentas públicas recogerán saldo positivo.
El impacto directo en gasto de los asistentes fue de 207,2 millones de euros de los 354,4 millones de euros totales; el 65% recayó en Madrid (231,5 millones de euros), donde las pernoctaciones aumentaron un 29% frente al 6,2% del resto de España.
También se crearon más de 4.500 puestos de trabajo en todo el país, de los que 2.894 fueron a parar a la capital. Los sectores más beneficiados fueron el de la hostelería, el comercio minorista y el transporte terrestre.
De la auditoría de PwC Enocomics también se desglosa que de los entre 1,3 y 1,5 millones de jóvenes, más de 470.000 procedían de 189 países distintos, gastando de media 37-40 euros diarios. Además, el 89,6% de los peregrinos extranjeros afirmó que volverá a España en un futuro.
La imagen de la capital española ha salido reforzada tras la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud. El Consistorio madrileño ha reconocido esta aportación y ha galardonado a la JMJ, junto a Patrimonio Nacional, con el Premio de Turismo de la Ciudad de Madrid por "su contribución a la proyección internacional de la ciudad".
Por su parte, el alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, ha destacado que la imagen de la ciudad "ha sido conocida en todo el mundo y ha reflejado su carácter en unaacogida abierta, alegre y generosa en su forma de acoger al que viene de fuera".
En cuanto a la valoración de los peregrinos, en una encuesta realizada por GAD3 revela que el índice de satisfacción sobre la ciudad de Madrid es muy alto. El 80,3% de los encuestados ha manifestado que las calles y monumentos de la ciudad les ha gustado "mucho" o "bastante".
Por otra parte, la Comunidad de Madrid ha estimado que la Jornada Mundial de la Juventud ha supuesto un incremento de 148 millones de euros en el Producto Interior Bruto de la región. Esta cifra supone una aportación de casi una décima en el crecimiento de la economía regional, según datos del Gobierno basados en las estimaciones del Instituto Regional de Estadística.
Francisco Moreno es gerente del grupo Lezama, cuyo restaurante la 'Taberna del Alabardero' de Madrid fue el encargado de servir la comida en la Nunciatura durante la Jornada Mundial de la Juventud. Ahora cuenta, en exclusiva para nuestro diario, la singurar experiencia de haber sido el responsable de la comida y el servicio en la mesa nada menos que a Benedicto XVI, del 18 al 21 de agosto.
Moreno, vecino del municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, tuvo la oportunidad de servir anteriormente al pontífice Juan Pablo II, por lo que se considera "un hombre privilegiado por haber servido a Su Santidad", además de repetir este año con el Papa Benedicto XVI, del que afirma que "es un poco más reservado que Juan Pablo II, pero muy amable".
Sobre Juan Pablo II sólo tuvo palabras cariñosas y emotivas al recordar las dos veces que le había servido: "La primera vez que le serví, tenía mucha energía y era muy vital. Yo le pregunté: ¿Su Santidad quiere otro café o algo más? Y él me respondió: Su Santidad quiere ahora algo muy español, echarse una siesta". Una anécdota que recuerda con gran cariño.
Respecto a Benedicto XVI afirmó que parece una persona un poco más reservada, "siempre se mostró amable" y además, "es bastante goloso. Le encantó nuestra comida, pero especialmente los postres", entre los que destacó un soufflé de chocolate con naranja y un arroz con leche. "Me preguntó si el arroz con leche era un plato típico español, porque le encantó".
Francisco Moreno recordó otra anécdota muy humana sobre Benedicto XVI, y es que "terminado el postre, unas trufas muy buenas, Su Santidad cogió otra antes de marcharse y se la fue comiendo por el camino". Una historia que nos acerca más a quién es ese hombre que ocupa el cargo más alto de la Iglesia Católica, un hombre algo reservado, pero siempre cercano.
Moreno explica también que la dieta que se sirvió en la Nunciatura Apostólica durante la JMJ estaba compuesta en su integridad por comida típicamente española, una comida sencilla, sin recargos, pero muy fina. Y resaltó otro detalle sobre el Santo Padre: "Siempre acompañaba el postre con un Pedro Ximénez, y bebía mucha agua mineral sin gas y zumo".
Según Moreno, y a pesar de esa personalidad algo reservada del pontífice, Benedicto XVI se preocupó personalmente por el equipo, mostrándose siempre muy amable e interesado. "El último día, me dijo que quería saludar a todo el servicio, por lo que puse a todos -cocineros, limpiadoras, camareros...- en el pasillo y el Santo Padre fue saludándolos uno a uno". Por último, todo el equipo de la 'Taberna del Alabardero' se dirigió a una de las salas de la Nunciatura para inmortalizar una foto de familia junto al Papa.
"Ha sido una experiencia magnífica y me siento muy afortunado. Soy un hombre privilegiado por haber vivido estos momentos", concluyó Francisco Moreno.
Antonio María Rouco Varela, cardenal arzobispo de Madrid y presidente del Comité Organizador Local de la Jornada Mundial manifestó tras la conclusión de la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebró en la capital la pasada semana, que ésta fue "una fiesta de la alegría de la fe, que se ha ofrecido a todo el mundo".
Rouco también destacó los momentos más emocionantes de Su Santidad Benedicto XVI durante la JMJ, sobre todo "la vigilia de Cuatro Vientos, en la que si alguien no quería dejar a los jóvenes a pesar de las inclemencias climatológicas ha sido él", y aprovechó para agradecer a los organizadores de JMJ, a todos los peregrinos y, entre otros, a las autoridades públicas, que son un "ejemplo de que trabajando unidos podemos hacer grandes cosas".
Por otro lado, el director ejecutivo de la Jornada, Yago de la Cierva, destacó la labor que los servicios de emergencias, del transporte público y de la Policía, entre otros. Pero ahora los organizadores de la Jornada ya trabajan para "volver a la normalidad lo antes posible".
El pontífice Benedicto XVI presidió el pasado domingo la misa final de la Jornada Mundial de la Juventud, donde invitó a los jóvenes cristianos a compartir su fe con los demás. "No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe. El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios".
Durante el acto, el Santo Padre exhortó a los jóvenes a seguir a Dios y a caminar junto a Él, ya que "para el crecimiento de vuestra amistad con Cristo es fundamental reconocer la importancia de vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos", entre otras cosas.
Antes de la Eucaristía, Benedicto XVI recorrió el aeródromo para despedirse de los jóvenes que habían pasado la noche allí, a los que se refirió diciendo "Espero que hayáis podido dormir un poco a pesar de las inclemencias del tiempo".
Tras la misa, Su Santidad se encontró con los voluntarios de la JMJ en IFEMA, donde agradeció a los 14.000 jóvenes voluntarios procedentes de todo el mundo su labor estos días: "Con vuestro servicio, habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás".
Por último, el Santo Padre se despidió en el aeropuerto de Barajas, donde volvió a agradecer a todos los jóvenes "por su participación alegre, entusiasta e intensa, y por el testimonio que habéis dado en Madrid y en el resto de ciudades españolas". Además, en su último mensaje, Benedicto XVI animó a todos "a difundir por todos los rincones del mundo la gozosa y profunda experiencia de fe vivida en este noble país; con vuestra alegría y testimonio ayudad a vuestros amigos y compañeros a descubrir que amar a Cristo es vivir en plenitud".
Majestades,
Distinguidas Autoridades nacionales, autonómicas y locales,
Señor Cardenal Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española,
Señores Cardenales y Hermanos en el Episcopado,
Amigos todos:
Ha llegado el momento de despedirnos. Estos días pasados en Madrid, con una representación tan numerosa de jóvenes de España y todo el mundo, quedarán hondamente grabados en mi memoria y en mi corazón.
Majestad, el Papa se ha sentido muy bien en España. También los jóvenes protagonistas de esta Jornada Mundial de la Juventud han sido muy bien acogidos aquí y en tantas ciudades y localidades españolas, que han podido visitar en los días previos a la Jornada.
Gracias a Vuestra Majestad por sus cordiales palabras y por haber querido acompañarme tanto en el recibimiento como, ahora, al despedirme. Gracias a las Autoridades nacionales, autonómicas y locales, que han mostrado con su cooperación fina sensibilidad por este acontecimiento internacional. Gracias a los miles de voluntarios, que han hecho posible el buen desarrollo de todas las actividades de este encuentro: los diversos actos literarios, musicales, culturales y religiosos del «Festival joven», las catequesis de los Obispos y los actos centrales celebrados con el Sucesor de Pedro. Gracias a las fuerzas de seguridad y del orden, así como a los que han colaborado prestando los más variados servicios: desde el cuidado de la música y de la liturgia, hasta el transporte, la atención sanitaria y los avituallamientos.
España es una gran Nación que, en una convivencia sanamente abierta, plural y respetuosa, sabe y puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica. Lo ha manifestado una vez más en estos días, al desplegar su capacidad técnica y humana en una empresa de tanta trascendencia y de tanto futuro, como es el facilitar que la juventud hunda sus raíces en Jesucristo, el Salvador.
Una palabra de especial gratitud se debe a los organizadores de la Jornada: al Cardenal Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos y a todo el personal de ese Dicasterio; al Señor Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, junto con sus Obispos auxiliares y toda la archidiócesis; en particular, al Coordinador General de la Jornada, Monseñor César Augusto Franco Martínez, y a sus colaboradores, tantos y tan generosos. Los Obispos han trabajado con solicitud y abnegación en sus diócesis para la esmerada preparación de la Jornada, junto con los sacerdotes, personas consagradas y fieles laicos. A todos, mi reconocimiento, junto con mi súplica al Señor para que bendiga sus afanes apostólicos.
Y no puedo dejar de dar las gracias de todo corazón a los jóvenes por haber venido a esta Jornada, por su participación alegre, entusiasta e intensa. A ellos les digo: Gracias y enhorabuena por el testimonio que habéis dado en Madrid y en el resto de ciudades españolas en las que habéis estado. Os invito ahora a difundir por todos los rincones del mundo la gozosa y profunda experiencia de fe vivida en este noble País. Transmitid vuestra alegría especialmente a los que hubieran querido venir y no han podido hacerlo por las más diversas circunstancias, a tantos como han rezado por vosotros y a quienes la celebración misma de la Jornada les ha tocado el corazón. Con vuestra cercanía y testimonio, ayudad a vuestros amigos y compañeros a descubrir que amar a Cristo es vivir en plenitud.
Dejo España contento y agradecido a todos. Pero sobre todo a Dios, Nuestro Señor, que me ha permitido celebrar esta Jornada, tan llena de gracia y emoción, tan cargada de dinamismo y esperanza. Sí, la fiesta de la fe que hemos compartido nos permite mirar hacia adelante con mucha confianza en la providencia, que guía a la Iglesia por los mares de la historia. Por eso permanece joven y con vitalidad, aun afrontando arduas situaciones. Esto es obra del Espíritu Santo, que hace presente a Jesucristo en los corazones de los jóvenes de cada época y les muestra así la grandeza de la vocación divina de todo ser humano. Hemos podido comprobar también cómo la gracia de Cristo derrumba los muros y franquea las fronteras que el pecado levanta entre los pueblos y las generaciones, para hacer de todos los hombres una sola familia que se reconoce unida en el único Padre común, y que cultiva con su trabajo y respeto todo lo que Él nos ha dado en la Creación.
Los jóvenes responden con diligencia cuando se les propone con sinceridad y verdad el encuentro con Jesucristo, único redentor de la humanidad. Ellos regresan ahora a sus casas como misioneros del Evangelio, «arraigados y cimentados en Cristo, firmes en la fe», y necesitarán ayuda en su camino. Encomiendo, pues, de modo particular a los Obispos, sacerdotes, religiosos y educadores cristianos, el cuidado de la juventud, que desea responder con ilusión a la llamada del Señor. No hay que desanimarse ante las contrariedades que, de diversos modos, se presentan en algunos países. Más fuerte que todas ellas es el anhelo de Dios, que el Creador ha puesto en el corazón de los jóvenes, y el poder de lo alto, que otorga fortaleza divina a los que siguen al Maestro y a los que buscan en Él alimento para la vida. No temáis presentar a los jóvenes el mensaje de Jesucristo en toda su integridad e invitarlos a los sacramentos, por los cuales nos hace partícipes de su propia vida.
Majestad, antes de volver a Roma, quisiera asegurar a los españoles que los tengo muy presentes en mi oración, rezando especialmente por los matrimonios y las familias que afrontan dificultades de diversa naturaleza, por los necesitados y enfermos, por los mayores y los niños, y también por los que no encuentran trabajo. Rezo igualmente por los jóvenes de España. Estoy convencido de que, animados por la fe en Cristo, aportarán lo mejor de sí mismos, para que este gran País afronte los desafíos de la hora presente y continúe avanzando por los caminos de la concordia, la solidaridad, la justicia y la libertad. Con estos deseos, confío a todos los hijos de esta noble tierra a la intercesión de la Virgen María, nuestra Madre del Cielo, y los bendigo con afecto. Que la alegría del Señor colme siempre vuestros corazones.
Muchas gracias.
Queridos voluntarios
Al concluir los actos de esta inolvidable Jornada Mundial de la Juventud, he querido detenerme aquí, antes de regresar a Roma, para daros las gracias muy vivamente por vuestro inestimable servicio. Es un deber de justicia y una necesidad del corazón. Deber de justicia, porque, gracias a vuestra colaboración, los jóvenes peregrinos han podido encontrar una amable acogida y una ayuda en todas sus necesidades. Con vuestro servicio habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás.
Mi gratitud es también una necesidad del corazón, porque no solo habéis estado atentos a los peregrinos, sino también al Papa, a mi. En todos los actos en los que he participado, allí estabais vosotros: unos visiblemente y otros en un segundo plano, haciendo posible el orden requerido para que todo fuera bien. No puedo tampoco olvidar el esfuerzo de la preparación de estos días. Cuántos sacrificios, cuánto cariño. Todos, cada uno como sabía y podía, puntada a puntada, habéis ido tejiendo con vuestro trabajo y oración el maravillo cuadro multicolor de esta Jornada. Muchas gracias por vuestra dedicación. Os agradezco este gesto entrañable de amor.
Muchos de vosotros habéis debido renunciar a participar de un modo directo en los actos, al tener que ocuparos de otras tareas de la organización. Sin embargo, esa renuncia ha sido un modo hermoso y evangélico de participar en la Jornada: el de la entrega a los demás de la que habla Jesús. En cierto sentido, habéis hecho realidad las palabras del Señor: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9,35). Tengo la certeza de que esta experiencia como voluntarios os ha enriquecido a todos en vuestra vida cristiana, que es fundamentalmente un servicio de amor. El Señor trasformará vuestro cansancio acumulado, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría en el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios. Amar es servir y el servicio acrecienta el amor. Pienso que es este uno de los frutos más bellos de vuestra contribución a la Jornada Mundial de la Juventud. Pero esta cosecha no la recogéis solo vosotros, sino la Iglesia entera que, como misterio de comunión, se enriquece con la aportación de cada uno de sus miembros.
Al volver ahora a vuestra vida ordinaria, os animo a que guardéis en vuestro corazón esta gozosa experiencia y a que crezcáis cada día más en la entrega de vosotros mismos a Dios y a los hombres. Es posible que en muchos de vosotros se haya despertado tímida o poderosamente una pregunta muy sencilla: ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cuál es su designio sobre mi vida? ¿Me llama Cristo a seguirlo más de cerca? ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio? Si ha surgido esa inquietud, dejaos llevar por el Señor y ofreceos como voluntarios al servicio de Aquel que «no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45). Vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada. Quizás alguno esté pensando: el Papa ha venido a darnos las gracias y se va pidiendo. Sí, así es. Ésta es la misión del Papa, Sucesor de Pedro. Y no olvidéis que Pedro, en su primera carta, recuerda a los cristianos el precio con que han sido rescatados: el de la sangre de Cristo (cf. 1P 1, 18-19). Quien valora su vida desde esta perspectiva sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros. Gracias de nuevo y que Dios vaya siempre con vosotros.
Pabellón 9 de la Feria de Madrid-IFEMA
Domingo 21 de agosto de 2011
Queridos amigos,
Ahora vais a regresar a vuestros lugares de residencia habitual. Vuestros amigos querrán saber qué es lo que ha cambiado en vosotros después de haber estado en esta noble Villa con el Papa y cientos de miles de jóvenes de todo el orbe: ¿Qué vais a decirles? Os invito a que deis un audaz testimonio de vida cristiana ante los demás. Así seréis fermento de nuevos cristianos y haréis que la Iglesia despunte con pujanza en el corazón de muchos.
¡Cuánto he pensado en estos días en aquellos jóvenes que aguardan vuestro regreso! Transmitidles mi afecto, en particular a los más desfavorecidos, y también a vuestras familias y a las comunidades de vida cristiana a las que pertenecéis.
No puedo dejar de confesaros que estoy realmente impresionado por el número tan significativo de Obispos y sacerdotes presentes en esta Jornada. A todos ellos doy las gracias muy desde el fondo del alma, animándolos al mismo tiempo a seguir cultivando la pastoral juvenil con entusiasmo y dedicación.
Saludo con afecto al Señor Arzobispo castrense y agradezco vivamente al Ejército del Aire el haber cedido con tanta generosidad la Base Aérea de Cuatro Vientos, precisamente en el centenario de la creación de la aviación militar española. Pongo a todos los que la integran y a sus familias bajo el materno amparo de María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de Loreto.
Asimismo, y al conmemorarse ayer el tercer aniversario del grave accidente aéreo ocurrido en el aeropuerto de Barajas, que ocasionó numerosas víctimas y heridos, deseo hacer llegar mi cercanía espiritual y mi afecto entrañable a todos los afectados por ese lamentable suceso, así como a los familiares de los fallecidos, cuyas almas encomendamos a la misericordia de Dios.
Me complace anunciar ahora que la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en el dos mil trece, será Río de Janeiro. Pidamos al Señor ya desde este instante que asista con su fuerza a cuantos han de ponerla en marcha y allane el camino a los jóvenes de todo el mundo para que puedan reunirse nuevamente con el Papa en esa bella ciudad brasileña.
Queridos amigos, antes de despedirnos, y a la vez que los jóvenes de España entregan a los de Brasil la cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud, como Sucesor de Pedro, confío a todos los aquí presentes este gran cometido: Llevad el conocimiento y el amor de Cristo por todo el mundo. Él quiere que seáis sus apóstoles en el siglo veintiuno y los mensajeros de su alegría. ¡No lo defraudéis! Muchas gracias.
Saludo en francés
Chers jeunes de langue française, le Christ vous demande aujourd’hui d’être enracinés en Lui et de bâtir avec Lui votre vie sur le roc qu’il est Lui-même. Il vous envoie pour être des témoins courageux et sans complexes, authentiques et crédibles ! N’ayez pas peur d’être catholiques, d’en témoigner toujours autour de vous avec simplicité et sincérité ! Que l’Église trouve en vous et en votre jeunesse les missionnaires joyeux de la Bonne Nouvelle!
[Traducción española: Queridos jóvenes de lengua francesa, Cristo os pide hoy que estéis arraigados en Él y construyáis con Él vuestra vida sobre la roca que es Él mismo. Él os envía para que seáis testigos valientes y sin complejos, auténticos y creíbles. No tengáis miedo de ser católicos, dando siempre testimonio de ello a vuestro alrededor, con sencillez y sinceridad. Que la Iglesia halle en vosotros y en vuestra juventud a los misioneros gozosos de la Buena Noticia].
Saludo en inglés
I greet all the English-speaking young people present here today! As you return home, take back with you the good news of Christ’s love which we have experienced in these unforgettable days. Fix your eyes upon him, deepen your knowledge of the Gospel and bring forth abundant fruit! God bless all of you until we meet again!
[Traducción española: Saludo a todos los jóvenes de leguna inglesa que están hoy aquí. Al regresar a vuestra casa, llevad con vosotros la Buena Noticia del amor de Cristo, que habéis experimentado en estos días inolvidables. Con los ojos fijos en Él, profundizad en vuestro conocimiento del Evangelio y dad abundantes frutos. Dios os bendiga hasta que nos encontremos nuevamente].
Saludo en alemán
Meine lieben Freunde! Glaube ist keine Theorie. Glauben heißt, in eine persönliche Beziehung zu Jesus zu treten und die Freundschaft mit ihm in Gemeinschaft mit anderen, in der Gemeinschaft der Kirche zu leben. Vertraut Christus euer ganzes Leben an, und helft euren Freunden, daß auch sie zur Quelle des Lebens, zu Gott gelangen. Der Herr mache euch zu frohen Zeugen seiner Liebe.
[Traducción española: Mis queridos amigos. La fe no es una teoría. Creer significa entrar en una relación personal con Jesús y vivir la amistad con Él en comunión con los demás, en la comunidad de la Iglesia. Confiad a Cristo toda vuestra vida, y ayudad a vuestros amigos a alcanzar la fuente de la vida: Dios. Que el Señor haga de vosotros testigos gozosos de su amor].
Saludo en italiano
Cari giovani di lingua italiana! Vi saluto tutti! L’Eucaristia che abbiamo celebrato è Cristo risorto presente e vivo in mezzo a noi: grazie a Lui, la vostra vita è radicata e fondata in Dio, salda nella fede. Con questa certezza, ripartite da Madrid e annunciate a tutti ciò che avete visto e udito. Rispondete con gioia alla chiamata del Signore, seguiteLo e rimanete sempre uniti a Lui: porterete molto frutto!
[Traducción española: Queridos jóvenes de lengua italiana. Os saludo a todos. La Eucaristía que hemos celebrado es Cristo Resucitado, presente y vivo en medio de nosotros: Gracias a Él, vuestra vida está arraigada y fundada en Dios, firme en la fe. Con esta certeza, marchad de Madrid y anunciad a todos lo que habéis visto y oído. Responded con gozo a la llamada del Señor, seguidlo y permaneced siempre unidos a Él: daréis mucho fruto].
Saludo en portugués
Queridos jovens e amigos de língua portuguesa, encontrastes Jesus Cristo! Sentir-vos-eis em contra-corrente no meio duma sociedade onde impera a cultura relativista que renuncia a buscar e a possuir a verdade. Mas foi para este momento da história, cheio de grandes desafios e oportunidades, que o Senhor vos mandou: para que, graças à vossa fé, continue a ressoar a Boa Nova de Cristo por toda a terra. Espero poder encontrar-vos daqui a dois anos, na próxima Jornada Mundial da Juventude, no Rio de Janeiro, Brasil. Até lá, rezemos uns pelos outros, dando testemunho da alegria que brota de viver enraizados e edificados em Cristo. Até breve, queridos jovens! Que Deus vos abençoe!
[Traducción española: Queridos jóvenes y amigos de lengua portuguesa, habéis encontrado a Jesucristo. Os sentiréis yendo contra corriente en medio de una sociedad donde impera la cultura relativista que renuncia a buscar y a poseer la verdad. Pero el Señor os ha enviado en este momento de la historia, lleno de grandes desafíos y oportunidades, para que, gracias a vuestra fe, siga resonando por toda la tierra la Buena Nueva de Cristo. Espero poder encontraros dentro de dos años en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Río de Janeiro, Brasil. Hasta entonces, recemos unos por otros, dando testimonio de la alegría que brota de vivir enraizados y edificados en Cristo. Hasta pronto, queridos jóvenes. Que Dios os bendiga].
Saludo en polaco:
Drodzy młodzi Polacy, silni wiarą, zakorzenieni w Chrystusie! Niech owocują w was otrzymane w tych dniach od Boga talenty. Bądźcie Jego świadkami. Nieście innym orędzie Ewangelii. Waszą modlitwą i przykładem życia pomagajcie Europie odnaleźć jej chrześcijańskie korzenie.
[Traducción española: Queridos jóvenes polacos, firmes en la fe, arraigados en Cristo. Los talentos recibidos de Dios en estos días produzcan en vosotros abundantes frutos. Sed sus testigos. Llevad a los demás el mensaje del Evangelio. Con vuestra oración y con el ejemplo de la vida, ayudad a Europa a encontrar sus raíces cristianas].
Aeropuerto Cuatro Vientos de Madrid
Domingo 21 de agosto de 2011
PALABRAS DEL SANTO PADRE AL INICIO DE LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
Queridos jóvenes:
He pensado mucho en vosotros en estas horas que no nos hemos visto. Espero que hayáis podido dormir un poco, a pesar de las inclemencias del tiempo. Seguro que en esta madrugada habréis levantado los ojos al cielo más de una vez, y no sólo los ojos, también el corazón, y esto os habrá permitido rezar. Dios saca bienes de todo. Con esta confianza, y sabiendo que el Señor nunca nos abandona, comenzamos nuestra celebración eucarística llenos de entusiasmo y firmes en la fe.
* * *
HOMILÍAQueridos jóvenes:
Con la celebración de la Eucaristía llegamos al momento culminante de esta Jornada Mundial de la Juventud. Al veros aquí, venidos en gran número de todas partes, mi corazón se llena de gozo pensando en el afecto especial con el que Jesús os mira. Sí, el Señor os quiere y os llama amigos suyos (cf. Jn 15,15). Él viene a vuestro encuentro y desea acompañaros en vuestro camino, para abriros las puertas de una vida plena, y haceros partícipes de su relación íntima con el Padre. Nosotros, por nuestra parte, conscientes de la grandeza de su amor, deseamos corresponder con toda generosidad a esta muestra de predilección con el propósito de compartir también con los demás la alegría que hemos recibido. Ciertamente, son muchos en la actualidad los que se sienten atraídos por la figura de Cristo y desean conocerlo mejor. Perciben que Él es la respuesta a muchas de sus inquietudes personales. Pero, ¿quién es Él realmente? ¿Cómo es posible que alguien que ha vivido sobre la tierra hace tantos años tenga algo que ver conmigo hoy?
En el evangelio que hemos escuchado (cf. Mt 16, 13-20), vemos representados como dos modos distintos de conocer a Cristo. El primero consistiría en un conocimiento externo, caracterizado por la opinión corriente. A la pregunta de Jesús: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?», los discípulos responden: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Es decir, se considera a Cristo como un personaje religioso más de los ya conocidos. Después, dirigiéndose personalmente a los discípulos, Jesús les pregunta: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro responde con lo que es la primera confesión de fe: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo». La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad.
Pero la fe no es fruto del esfuerzo humano, de su razón, sino que es un don de Dios: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos». Tiene su origen en la iniciativa de Dios, que nos desvela su intimidad y nos invita a participar de su misma vida divina. La fe no proporciona solo alguna información sobre la identidad de Cristo, sino que supone una relación personal con Él, la adhesión de toda la persona, con su inteligencia, voluntad y sentimientos, a la manifestación que Dios hace de sí mismo. Así, la pregunta de Jesús: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?», en el fondo está impulsando a los discípulos a tomar una decisión personal en relación a Él. Fe y seguimiento de Cristo están estrechamente relacionados. Y, puesto que supone seguir al Maestro, la fe tiene que consolidarse y crecer, hacerse más profunda y madura, a medida que se intensifica y fortalece la relación con Jesús, la intimidad con Él. También Pedro y los demás apóstoles tuvieron que avanzar por este camino, hasta que el encuentro con el Señor resucitado les abrió los ojos a una fe plena.
Queridos jóvenes, también hoy Cristo se dirige a vosotros con la misma pregunta que hizo a los apóstoles: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Respondedle con generosidad y valentía, como corresponde a un corazón joven como el vuestro. Decidle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.
En su respuesta a la confesión de Pedro, Jesús habla de la Iglesia: «Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». ¿Qué significa esto? Jesús construye la Iglesia sobre la roca de la fe de Pedro, que confiesa la divinidad de Cristo. Sí, la Iglesia no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios. El mismo Cristo se refiere a ella como «su» Iglesia. No se puede separar a Cristo de la Iglesia, como no se puede separar la cabeza del cuerpo (cf. 1Co 12,12). La Iglesia no vive de sí misma, sino del Señor. Él está presente en medio de ella, y le da vida, alimento y fortaleza.
Queridos jóvenes, permitidme que, como Sucesor de Pedro, os invite a fortalecer esta fe que se nos ha transmitido desde los Apóstoles, a poner a Cristo, el Hijo de Dios, en el centro de vuestra vida. Pero permitidme también que os recuerde que seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la tentación de ir «por su cuenta» o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él.
Tener fe es apoyarse en la fe de tus hermanos, y que tu fe sirva igualmente de apoyo para la de otros. Os pido, queridos amigos, que améis a la Iglesia, que os ha engendrado en la fe, que os ha ayudado a conocer mejor a Cristo, que os ha hecho descubrir la belleza de su amor. Para el crecimiento de vuestra amistad con Cristo es fundamental reconocer la importancia de vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos, así como la participación en la Eucaristía de cada domingo, la recepción frecuente del sacramento del perdón, y el cultivo de la oración y meditación de la Palabra de Dios.
De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia. No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe. El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios. Pienso que vuestra presencia aquí, jóvenes venidos de los cinco continentes, es una maravillosa prueba de la fecundidad del mandato de Cristo a la Iglesia: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16,15). También a vosotros os incumbe la extraordinaria tarea de ser discípulos y misioneros de Cristo en otras tierras y países donde hay multitud de jóvenes que aspiran a cosas más grandes y, vislumbrando en sus corazones la posibilidad de valores más auténticos, no se dejan seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios.
Queridos jóvenes, rezo por vosotros con todo el afecto de mi corazón. Os encomiendo a la Virgen María, para que ella os acompañe siempre con su intercesión maternal y os enseñe la fidelidad a la Palabra de Dios. Os pido también que recéis por el Papa, para que, como Sucesor de Pedro, pueda seguir confirmando a sus hermanos en la fe. Que todos en la Iglesia, pastores y fieles, nos acerquemos cada día más al Señor, para que crezcamos en santidad de vida y demos así un testimonio eficaz de que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios, el Salvador de todos los hombres y la fuente viva de su esperanza. Amén.
Aeropuerto Cuatro Vientos de Madrid
Domingo 21 de agosto de 2011
Queridos amigos:
Os saludo a todos, pero en particular a los jóvenes que me han formulado sus preguntas, y les agradezco la sinceridad con que han planteado sus inquietudes, que expresan en cierto modo el anhelo de todos vosotros por alcanzar algo grande en la vida, algo que os dé plenitud y felicidad.
Pero, ¿cómo puede un joven ser fiel a la fe cristiana y seguir aspirando a grandes ideales en la sociedad actual? En el evangelio que hemos escuchado, Jesús nos da una respuesta a esta importante cuestión: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor» (Jn 15, 9).
Sí, queridos amigos, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios. Permanecer en su amor significa entonces vivir arraigados en la fe, porque la fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios.
Si permanecéis en el amor de Cristo, arraigados en la fe, encontraréis, aun en medio de contrariedades y sufrimientos, la raíz del gozo y la alegría. La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona. Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo.
Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida. Él, que tomó sobre sí nuestras aflicciones, conoce bien el misterio del dolor humano y muestra su presencia amorosa en todos los que sufren. Estos, a su vez, unidos a la pasión de Cristo, participan muy de cerca en su obra de redención. Además, nuestra atención desinteresada a los enfermos y postergados, siempre será un testimonio humilde y callado del rostro compasivo de Dios.
Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.
En esta vigilia de oración, os invito a pedir a Dios que os ayude a descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia y a perseverar en ella con alegría y fidelidad. Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga.
A muchos, el Señor los llama al matrimonio, en el que un hombre y una mujer, formando una sola carne (cf. Gn 2, 24), se realizan en una profunda vida de comunión. Es un horizonte luminoso y exigente a la vez. Un proyecto de amor verdadero que se renueva y ahonda cada día compartiendo alegrías y dificultades, y que se caracteriza por una entrega de la totalidad de la persona. Por eso, reconocer la belleza y bondad del matrimonio, significa ser conscientes de que solo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial.
A otros, en cambio, Cristo los llama a seguirlo más de cerca en el sacerdocio o en la vida consagrada. Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: «¡Sígueme!» (cf. Mc 2,14).
Queridos jóvenes, para descubrir y seguir fielmente la forma de vida a la que el Señor os llame a cada uno, es indispensable permanecer en su amor como amigos. Y, ¿cómo se mantiene la amistad si no es con el trato frecuente, la conversación, el estar juntos y el compartir ilusiones o pesares? Santa Teresa de Jesús decía que la oración es «tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (cf. Libro de la vida, 8).
Os invito, pues, a permanecer ahora en la adoración a Cristo, realmente presente en la Eucaristía. A dialogar con Él, a poner ante Él vuestras preguntas y a escucharlo. Queridos amigos, yo rezo por vosotros con toda el alma. Os suplico que recéis también por mí. Pidámosle al Señor en esta noche que, atraídos por la belleza de su amor, vivamos siempre fielmente como discípulos suyos. Amén.
Queridos amigos: Gracias por vuestra alegría y resistencia. Vuestra fuerza es mayor que la lluvia. Gracias. El Señor con la lluvia nos ha mandado muchas bendiciones. También con esto sois un ejemplo.
Saludo en francés
Chers jeunes francophones, soyez fiers d’avoir reçu le don de la foi, c’est elle qui illuminera votre vie à chaque instant. Appuyez-vous sur la foi de vos proches, sur la foi de l’Église ! Par la foi, nous sommes fondés dans le Christ. Retrouvez-vous avec d’autres pour l’approfondir, fréquentez l’Eucharistie, mystère de la foi par excellence. Le Christ seul peut répondre aux aspirations que vous portez en vous. Laissez-vous saisir par Dieu pour que votre présence dans l’Église lui donne un élan nouveau!
[Traducción española: Queridos jóvenes de lengua francesa, estad orgullosos por haber recibido el don de la fe, que iluminará vuestra vida en todo momento. Apoyaos en la fe de aquellos que están cerca de vosotros, en la fe de la Iglesia. Gracias a la fe estamos cimentados en Cristo. Encontraros con otros para profundizar en ella, participad en la Eucaristía, misterio de la fe por excelencia. Solamente Cristo puede responder a vuestras aspiraciones. Dejaros conquistar por Dios para que vuestra presencia dé a la Iglesia un impulso nuevo].
Saludo en inglés
Dear young people, in these moments of silence before the Blessed Sacrament, let us raise our minds and hearts to Jesus Christ, the Lord of our lives and of the future. May he pour out his Spirit upon us and upon the whole Church, that we may be a beacon of freedom, reconciliation and peace for the whole world.
[Traducción española: Queridos jóvenes, en estos momentos de silencio delante del Santísimo Sacramento, elevemos nuestras mentes y corazones a Jesucristo, el Señor de nuestras vidas y del futuro. Que Él derrame su Espíritu sobre nosotros y sobre toda la Iglesia, para que seamos promotores de libertad, reconciliación y paz en todo el mundo].
Saludo en alemán
Liebe junge Christen deutscher Sprache! Tief in unserem Herzen sehnen wir uns nach dem Großen und Schönen im Leben. Laßt eure Wünsche und Sehnsüchte nicht ins Leere laufen, sondern macht sie fest in Jesus Christus. Er selber ist der Grund, der trägt, und der sichere Bezugspunkt für ein erfülltes Leben.
[Traducción española: Queridos jóvenes de lengua alemana. En el fondo, lo que nuestro corazón desea es lo bueno y bello de la vida. No permitáis que vuestros deseos y anhelos caigan en el vacío, antes bien haced que cobren fuerza en Cristo. Él es el cimiento firme, el punto de referencia seguro para una vida plena].
Saludo en italiano
Mi rivolgo ora ai giovani di lingua italiana. Cari amici, questa Veglia rimarrà come un’esperienza indimenticabile della vostra vita. Custodite la fiamma che Dio ha acceso nei vostri cuori in questa notte: fate in modo che non si spenga, alimentatela ogni giorno, condividetela con i vostri coetanei che vivono nel buio e cercano una luce per il loro cammino. Grazie! Arrivederci a domani mattina!
[Traducción española: Me dirijo ahora a los jóvenes de lengua italiana. Queridos amigos, esta Vigilia quedará como una experiencia inolvidable en vuestra vida. Conservad la llama que Dios ha encendido en vuestros corazones en esta noche: procurad que no se apague, alimentadla cada día, compartidla con vuestros coetáneos que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino. Gracias. Adiós. Hasta mañana].
Saludo en portugués
Meus queridos amigos, convido cada um e cada uma de vós a estabelecer um diálogo pessoal com Cristo, expondo-Lhe as próprias dúvidas e sobretudo escutando-O. O Senhor está aqui e chama-te! Jovens amigos, vale a pena ouvir dentro de nós a Palavra de Jesus e caminhar seguindo os seus passos. Pedi ao Senhor que vos ajude a descobrir a vossa vocação na vida e na Igreja, e a perseverar nela com alegria e fidelidade, sabendo que Ele nunca vos abandona nem atraiçoa! Ele está connosco até ao fim do mundo.
[Traducción española: Mis queridos amigos, os invito a todos a establecer un diálogo personal con Cristo, exponiéndole las propias dudas y sobre todo escuchándolo. El Señor está aquí y os llama. Jóvenes amigos, vale la pena escuchar en nuestro interior la Palabra de Jesús y caminar siguiendo sus pasos. Pedid al Señor que os ayude a descubrir vuestra vocación en la vida y en la Iglesia, y a perseverar en ella con alegría y fidelidad, sabiendo que Él nunca os abandonará ni os traicionará. Él está con nosotros hasta el fin del mundo].
Saludo en polaco
Drodzy młodzi przyjaciele z Polski! To nasze modlitewne czuwanie przenika obecność Chrystusa. Pewni Jego miłości zblżcie się do Niego płomieniem waszej wiary. On was napełni Swoim życiem. Budujcie wasze życie na Chrystusie i Jego Ewangelii. Z serca wam błogosławię.
[Traducción italiana: Queridos amigos procedentes de Polonia. Esta vigilia de oración está colmada de la presencia de Cristo. Seguros de su amor, acercaos a Él con la llama de vuestra fe. Él os colmará de su vida. Edificad vuestra vida sobre Cristo y su Evangelio. Os bendigo de corazón].
* * *
Queridos jóvenes:
Hemos vivido una aventura juntos. Firmes en la fe en Cristo habéis resistido la lluvia. Antes de marcharme, deseo daros las buenas noches a todos. Que descanséis bien. Gracias por el sacrificio que estáis haciendo y que no dudo ofreceréis generosamente al Señor. Nos vemos mañana, si Dios quiere, en la celebración eucarística. Os espero a todos. Os doy las gracias por el maravilloso ejemplo que habéis dado. Igual que esta noche, con Cristo podréis siempre afrontar las pruebas de la vida. No lo olvidéis. Gracias a todos.
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Sábado 20 de agosto de 2011