Cloudflare ha explicado que la reciente interrupción que afectó al acceso a servicios como X y ChatGPT se debió a un fallo en su sistema de gestión de bots, descartando cualquier ciberataque.
La compañía de seguridad en Internet aclaró que el incidente registrado el 18 de noviembre impidió durante unas horas el acceso de los usuarios a sitios de sus clientes. Los visitantes encontraron una página de error que señalaba un problema en la red, según detalló en un comunicado.
Matthew Prince, cofundador y director ejecutivo de Cloudflare, explicó que la caída no estuvo vinculada a acciones maliciosas. El directivo subrayó que no existió relación con ataques externos, ni directa ni indirectamente, pese a las sospechas iniciales.
Prince apuntó que, en un primer momento, se valoró que los síntomas respondieran a un ataque DDoS. La compañía descartó esta hipótesis al avanzar la investigación interna, que permitió identificar el origen real del fallo.
Cloudflare determinó que el problema se inició tras un cambio en los permisos de una de sus bases de datos. Dicha modificación generó consultas mal configuradas en un sistema diseñado para limitar el tráfico de bots.
Ese fallo provocó un comportamiento anómalo en el archivo de características utilizado por el gestor de bots. El archivo llegó a duplicar su tamaño y se propagó a las máquinas de la red de la empresa.
Prince detalló que el software encargado de enrutar el tráfico depende de ese archivo para actualizar el sistema de gestión de bots. Al superar el límite de tamaño admitido, el archivo ocasionó un fallo que impidió procesar las solicitudes de los usuarios.
La compañía informó de que la interrupción había sido resuelta el mismo martes. El incidente se prolongó durante unas horas, afectando a servicios ampliamente utilizados en el ámbito social y digital.
En su análisis posterior, Prince calificó este episodio como la interrupción más grave sufrida por Cloudflare desde 2019. El directivo lamentó las molestias generadas e insistió en la importancia de evitar fallos de esta naturaleza.
Cloudflare mantiene la revisión de sus sistemas para reforzar su estabilidad. La compañía subraya que cualquier interrupción es “inaceptable” y continúa trabajando para prevenir situaciones similares en el futuro.