La pista de hielo de Majadahonda, que está dispuesto para recibir alrededor de 440 fallecidos víctimas del coronavirus, ha comenzado a recibir la tarde del domingo los primeros cadáveres.
El espacio cuenta con 1.800 metros cuadrados y es el tercer recinto de estas características que se abre en la región como morgue desde el inicio de la crisis sanitaria de la Covid-19-
Se trata de un espacio para "facilitar la labor de los servicios funerarios, mitigar el dolor de las familias y la situación de los hospitales de la región", ha indicado el Gobierno regional. El edificio, que dará servicio a toda la red asistencial regional, se ubica frente al Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda.
El consejero de Justicia, Interior y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Enrique López, y el alcalde de Majadahonda, José Luis Álvarez Ustarroz, supervisaron el sábado las labores de acondicionamiento de esta infraestructura.
En los trabajos han colaborado la Consejería de Justicia, Interior y Víctimas, a través de la dirección general de Seguridad y la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el Ayuntamiento de Majadahonda.
Para la entrada en servicio de este espacio se han tenido en cuenta todos los protocolos relativos al tratamiento de fallecidos por Covid-19, tanto en términos de seguridad sanitaria como aquellos relacionados con el trato digno y respetuoso a las víctimas.