La economía española moderó su crecimiento interanual en el primer trimestre de 2025 hasta el 2,8%, cinco décimas menos que en el trimestre anterior, según el avance de datos de Contabilidad Nacional publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En tasa trimestral, el Producto Interior Bruto (PIB) aumentó un 0,6%, una décima menos que en el último trimestre de 2024, lo que representa el menor avance desde el segundo trimestre de 2023.
La demanda interna fue la única responsable del crecimiento interanual, con una aportación de 3,2 puntos, mientras que la demanda externa restó cuatro décimas, su contribución más negativa desde finales del año pasado. En el desglose trimestral, la demanda nacional aportó cuatro décimas y el sector exterior, dos.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha subrayado que el crecimiento interanual se sustentó especialmente en el consumo de los hogares, que se incrementó un 3,5%, aunque este dato representa cinco décimas menos respecto al cierre de 2024 y marca su avance más moderado desde el cuarto trimestre de ese año.
El comportamiento de la inversión también influyó en la evolución del PIB. La inversión total se incrementó un 4,1% en términos interanuales, aunque mostró una clara desaceleración respecto al trimestre anterior. La inversión en vivienda avanzó un 1,6% en el primer trimestre, dos décimas menos que en el periodo anterior, y la inversión en maquinaria y bienes de equipo se redujo drásticamente hasta el 0,6%, desde el 7,7% del cuarto trimestre de 2024.
En términos trimestrales, la inversión creció un 1,1%, muy por debajo del 3,5% del último trimestre del año anterior. Aun así, el Ministerio dirigido por Carlos Cuerpo ha destacado “la expansión de la inversión”, en especial en bienes de equipo, así como la mejora de la productividad por hora trabajada, que se incrementó un 0,8% interanual.
El primer trimestre de 2025 marca el decimonoveno trimestre consecutivo con crecimiento positivo del PIB en términos trimestrales y el decimosexto con avances interanuales. El valor del PIB a precios corrientes alcanzó un nuevo máximo histórico de 411.366 millones de euros, lo que supone un incremento de 4.626 millones respecto al cuarto trimestre de 2024. En este indicador, el avance interanual fue del 5,2%, cinco décimas menos que en el periodo precedente.
No obstante, el crecimiento trimestral del 0,6% entre enero y marzo fue el más bajo desde el segundo trimestre de 2023. Por sectores, los mayores avances se registraron en la agricultura (7,1%) y la industria (1,1%), seguidos de la construcción (0,4%) y los servicios (0,3%).
Durante el primer trimestre del año, las exportaciones crecieron un 1%, un dato que representa una desaceleración de nueve décimas frente al trimestre anterior. Las importaciones también perdieron fuerza y aumentaron un 0,7%, seis décimas menos que en el último trimestre de 2024. En términos interanuales, las exportaciones crecieron un 2,1% y las importaciones un 3,5%, frente a los aumentos del 3,2% y 3,9%, respectivamente, registrados en el trimestre anterior.
La contribución del sector exterior al crecimiento del PIB fue negativa en términos anuales y apenas positiva en el análisis trimestral, confirmando la pérdida de dinamismo del comercio exterior.
En el mercado laboral, el número de horas efectivamente trabajadas aumentó un 2,1% interanual, aunque cayó un 0,5% respecto al trimestre anterior. Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecieron un 2,9% en tasa interanual, siete décimas más que en el trimestre precedente, y un 0,9% en términos intertrimestrales.
La remuneración total de los asalariados creció un 7,2% interanual, encadenando 16 trimestres consecutivos de avances con tasas superiores al 7%. La remuneración media por asalariado se incrementó un 4,1%. En cuanto a la productividad, el rendimiento por puesto de trabajo cayó un 0,1% interanual, mientras que la productividad por hora trabajada subió un 0,8%.
Desde el Ministerio de Economía insisten en que los datos “reflejan el mantenimiento de la fortaleza y del crecimiento equilibrado” de la economía española, que según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional será la economía desarrollada con mayor crecimiento en 2025.