Un San Isidro de duelo por las víctimas de la Covid y una medalla de honor para los madrileños

Un San Isidro de duelo por las víctimas de la Covid y una medalla de honor para los madrileños

La ciudad de Madrid ha celebrado este viernes su San Isidro más triste, guardando luto por las víctimas del coronavirus, y ha entregado su medalla de honor a los madrileños por su responsabilidad y solidaridad en la pandemia, algo que ha agradecido en su discurso el nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

La médica Mónica López, internista en el Hospital Ramón y Cajal que ha superado el coronavirus, ha sido la encargada de recoger la distinción, en representación de todos los madrileños, en un acto en el Palacio de Cibeles.

“Con distancia, con prudencia, con responsabilidad, ganamos esta batalla y este partido al COVID”, ha afirmado esta madrileña de 44 años, que ha recogido la medalla de manos del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y ha señalado que los sanitarios no son héroes: "No nos enseñan esto en la facultad”.

Madrid celebra su patrón en fase 0, sin fiestas ni verbenas y guardando luto por las víctimas del coronavirus, que desde este viernes serán recordadas con un pebetero frente a la diosa Cibeles, con la inscripción "Vuestra llama nunca se apagará en nuestro corazón. En homenaje a los fallecidos durante la pandemia de la Covid-19".

Este recuerdo, que será permanente, se ubica en la calle Alcalá y está diseñado por Carlos Rubio Carvajal. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la vicealcaldesa, Begoña Villacís, han depositado una corona de laurel a los pies del pebetero.

A Madrid y los madrileños ha dedicado el nobel de Literatura Vargas Llosa su discurso de agradecimiento, en el que ha alabado la actitud "heroica" de Madrid, un pueblo "cosmopolita", ante una plaga "medieval" que marcará el futuro de los madrileños como "uno de los hechos más singulares y admirables" de la historia de la capital.

"Todos rendimos homenaje a este pueblo admirable y heroico que se ha enfrentado a la pandemia, a esa plaga medieval, a manos descubiertas, sin protección y a base exclusivamente de convicción y heroísmo", ha afirmado el escritor, al que Almeida ha denominado como "un madrileño de Arequipa".

En su primer San Isidro en el cargo el alcalde de Madrid ha llamado a construir el mañana “con humildad, empatía y el aliento de quienes nos han dejado”.

“En su patrón, Madrid viste de luto. Pocos Sanisidros más tristes podemos imaginar que el que hoy estamos viviendo”, ha agregado el primer edil de la capital, quien ha asegurado que ser madrileño es "un estado del espíritu": "Madrid es patria, refugio y amparo de gentes generosas, que aman la libertad y no temen el futuro”.

Martínez-Almeida ha alabado a los héroes que han estado en primera línea, los empleados de farmacias y supermercados, los sanitarios, los policías, el personal de limpieza o los bomberos, pero también a aquellos cuya primera línea ha sido su propia casa.

Además, ha pedido prudencia para "no malograr los sacrificios que todos estamos haciendo”.

"Tendremos que abstenernos de salir a compartir con nuestros vecinos las tradicionales rosquillas, no podremos vestirnos de chulapos y, si queremos marcarnos un chotis tendremos, que hacerlo en nuestras casas”, ha afirmado Almeida, glosando las tradiciones que este año habrán de esperar.

El acto solemne ha regresado al Palacio de Cibeles, su escenario habitual hasta que la exalcaldesa Manuela Carmena lo trasladó al Retiro.

Han asistido los portavoces de la oposición Marta Higueras (Más Madrid) y Pepu Hernández (PSOE), mientras que en representación de VOX ha acudido Pedro Fernández, debido a que el portavoz municipal y secretario general del partido, Javier Ortega Smith, continúa ingresado por trombos como consecuencia de coronavirus que superó el pasado mes. Así, salud ha sido la petición más repetida al santo.

También han asistido la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso; el delegado de Gobierno en Madrid, José Manuel Franco; el líder de la oposición y presidente del PP, Pablo Casado; además de los exalcaldes Juan Barranco (PSOE), José María Álvarez del Manzano (PP) y Alberto Ruiz-Gallardón (PP). Ana Botella (PP) y Manuela Carmena no han acudido.

Tras este acto se ha producido una misa oficiada por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, en La Ermita de San Isidro, que ha concluido con una ofrenda floral. A sus puertas no había colas de fieles para beber el agua del santo, la pradera estaba insólitamente vacía, sin olor a gallinejas y rosquillas, ni la presencia de los chulapos y las chulapas, confinados en sus casas.

En la misa, a puerta cerrada y retransmitida por redes sociales y televisión, se han guardado las distancias, al igual que en el Palacio de Cibeles. En ambos escenarios el clavel y la parpusa han dejado paso a la mascarilla.