El Ayuntamiento de Madrid confía en alcanzar un acuerdo con los vendedores ambulantes que permita abrir El Rastro con seguridad para evitar contagios de coronavirus, tras mantener ayer la quinta reunión para recuperar el mercadillo, un símbolo de la capital con casi cuatro siglos de antigüedad.
La portavoz municipal, Inmaculada Sanz (PP), ha señalado en la rueda de prensa posterior en la Junta de Gobierno, que seguirán manteniendo reuniones para lograr un consenso tras la última propuesta del Distrito Centro entrega ayer a los comerciantes ambulantes.
"Las personas que tienen sus puestos necesitan abrir cuanto antes y generar esa actividad económica que les da sustento, pero nosotros tenemos que garantizar también la absoluta seguridad", ha agregado la edil.
El Consistorio madrileño considera que hay que tener un "especial cuidado" con este mercadillo, un "símbolo" para Madrid y buscará que se puedan instalar "el mayor número de puesto posibles siempre y cuando podamos garantizar la seguridad".
Ayer, el distrito Centro ofreció a los vendedores un nuevo plan para reabrir con 350 puestos en cuatro viales unidireccionales, con la intención de que se reabra "lo antes posible, aunque será difícil que el acuerdo llegue a tiempo para el próximo domingo.
Los vendedores ambulantes del Rastro se manifestaron el pasado fin de semana contra la anterior propuesta, tres zonas con menor número de puestos y acusan al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida de querer desmantelar el Rastro y de discriminarles frente a los centros comerciales o los comerciantes que cuentan con tienda en el recorrido del mercadillo.
El Ayuntamiento negocia ahora que el mercadillo se distribuya en cuatro vías: las calles Ribera de Curtidores y Gasómetro (para la que tendrán que contar con la colaboración del distrito de Arganzuela) y las plazas del General Vara del Rey y Campillo del Mundo Nuevo.
Estos viales deberá ser unidireccionales para facilitar la circulación en un sólo sentido y en la entrada al recinto, y se deberá controlar el aforo de cada una de estas vías, a través de informadores interiores identificados, para evitar el exceso de público y para que se respete la distancia de seguridad.