Este año la festividad de San Isidro se vivirá sin chotis, sin rosquillas y sin chulapos en la pradera pero los madrileños se engalanarán con mantillas y parpusas para celebrar el día de su patrón desde los balcones y darle un poco de alegría al confinamiento después de más de 60 días en sus casas.
La salud es la principal petición de los madrileños a su patrón cada año y este 2020, en mitad de la pandemia del coronavirus, con más motivo.
Sin embargo, los devotos no podrán acudir este 15 de mayo al manantial de La Ermita del santo a recoger el agua de la fuente y tendrán que seguir a través de internet las misas oficiadas por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, que no serán en la pradera de Carabanchel sino en dos templos a puerta cerrada.
El Ayuntamiento de Madrid ha reducido este año las fiestas de San Isidro a dos actos muy restringidos y sin público.
Uno en el Palacio de Cibeles, donde el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa pronunciará un discurso en la entrega de la medalla de Honor de San Isidro al pueblo madrileño, y otro en la ermita del santo.
Este año ni los políticos ni los madrileños en general podrán disfrutar de los tradicionales festejos en la pradera de San Isidro pues la programación musical, romerías y actividades familiares han sido suspendidas por la pandemia.
Será la primera vez desde la restauración de las verbenas por Enrique Tierno Galván que no se celebrará San Isidro en la pradera de Carabanchel.
"Habrá que bailar el chotis en casa", se lamenta José Luis Campos, el presidente la Agrupación de Madrileños y Amigos Los Castizos que nació en el año 1984 y, desde entonces, no se ha perdido una celebración.
El baile madrileño tradicional, que procede del escocés Schottis y que se convirtió en el danza castiza por antonomasia desde 1890, se bailará confinada, al igual que la canción de chotis compuesta y grabada desde sus casas por el Trío Arbós "para celebrar de alguna manera este San Isidro sin pradera".
La pradera dejará su emplazamiento físico para pasarse el mundo digital con la iniciativa 'San Isidro en tu casa', que a través del canal de YouTube CarabanchelEnTuCasa retransmitirá a partir de las 10 horas del viernes música y actividades para niños.
Por su parte, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha creado el juego online 'Barrios Reunidos' para que los vecinos compartan sus experiencias de esta cuarentena a partir de lo vivido en sus barrios.
En este juego, disponible del 14 al 28 de mayo, cada jugador se adentrará en una "particular yincana virtual" en la que podrá colaborar en la creación de un "recetario de cocina colectivo" o una lista con las mejores canciones de la cuarentena.
La tradicional limonada se beberá en los balcones de la calle Ruda, en plena zona de El Rastro, gracias a la iniciativa de la tienda de encurtidos '25 olivas'.
El día de San Isidro repartirán en los portales de la calle un paquete para todos los vecinos con su ración de aceitunas y limonada, en agradecimiento por apoyar su pequeño comercio local, y así celebrar todos juntos vestidos de chupalos y chulapas el día del patrón.
Pese al confinamiento, las pastelerías de la Comunidad de Madrid confían en igualar la venta de seis millones de rosquillas de San Isidro que lograron en mayo de 2019, según la asociación Asempas.
De los cuatro tipos de rosquillas (tontas, listas, francesas y de Santa Clara) el primero es el más demandado, con un 50 % de las ventas.