Díaz Ayuso promete "reinventar y reforzar" sus políticas para "no dejar a nadie atrás"

Díaz Ayuso promete "reinventar y reforzar" sus políticas para "no dejar a nadie atrás"

la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado en su visita a la sede del Banco de Alimentos de Alcorcón que su objetivo es "reinventar y reforzar" sus políticas para "no dejar a nadie atrás" y "ayudar a muchas personas que en muy poco tiempo lo han perdido todo".

"Viene una época difícil, pero tenemos claro que hay que conjugar la salud con la economía, necesitamos retomar pronto el pulso. Los ciudadanos quieren recuperar su vida, su empleo, su camino", ha señalado Ayuso tras recorrer la delegación Sur Metropolitano el Banco de Alimentos Madrid, situada en Alcorcón.

Acompañada del consejero de Vivienda y Administración Local, David Pérez, y del presidente de la Fundación Banco de Alimentos de Madrid, Francisco García González, la presidenta regional ha agradecido la labor de los voluntarios de esta sede que han facilitado la distribución de alimentos en toda la zona sur.

"Han lo mejor de sí mismos para ayudar a personas de especial vulnerabilidad durante una crisis sobrevenida de manera inesperada", ha insistido, recordando que se puede seguir colaborando a través de donaciones en la campaña Operación Kilo online y con colaboración logística para que lleguen "a cada rincón de la región".

En este sentido, Ayuso ha prometido que la Comunidad de Madrid va a poner "todos los esfuerzos para no dejar nadie atrás y ayudar a las personas de situación de vulnerabilidad", para que "todos los ciudadanos tengan pronto un empleo, puedan decidir cómo conducir su vida y que no les falte ningún tipo de alimentos", ha reiterado.

El Banco de Alimentos de Madrid cuenta con cuatro delegaciones, con la sede principal en San Fernando de Henares y las de Alcalá de Henares, Mercamadrid y Alcorcón, desde donde repartieron sólo en 2019 hasta 21 millones de kilos de alimentos entre 525 entidades beneficiarias, llegando a 165.000 personas atendidas.

Actualmente cuentan con 425 voluntarios, en su mayoría, 405, mayores de 65 años que por motivo del confinamiento, y al tratarse de población de riesgo, han tenido que quedarse en casa, lo que les ha obligado a hacer una campaña para captar voluntarios jóvenes.

De este modo, durante estas semanas los mayores que acostumbran a realizar esta labor han sido suplidos, especialmente, por tres colectivos: jóvenes, afectados por Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTEs) y universitarios.