El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha iniciado la licitación del estudio de viabilidad para la conexión ferroviaria de Cercanías entre Móstoles y Navalcarnero, con un presupuesto de 738.100 euros y un plazo de ejecución de 24 meses. El anuncio, publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, marca un paso clave para retomar un proyecto abandonado desde hace más de una década por la Comunidad de Madrid.
El estudio contemplará el análisis del suroeste y oeste de la región, evaluando la viabilidad de la extensión a Navalcarnero y otras posibles ampliaciones de la red. Se analizará además la movilidad en los municipios del entorno para diseñar un esquema de transporte público que permita ampliar los beneficios del servicio a localidades como Sevilla la Nueva, Navas del Rey o Cenicientos, integrando el transporte ferroviario con otros modos.
Uno de los objetivos del contrato es evaluar el estado actual de las obras iniciadas por el Gobierno autonómico en 2009, paralizadas en 2010 por la constructora OHL y abandonadas de forma definitiva por la Comunidad tras una serie de litigios. Se analizará qué parte de la infraestructura es aprovechable y cuánto queda por ejecutar, tanto desde el punto de vista técnico como económico.
El Ministerio ha remarcado que esta actuación se enmarca en la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada 2030, y que la recuperación del proyecto contribuirá a una movilidad más equitativa, cohesionada y eficiente en la corona metropolitana. Se estudiará también la estación de Móstoles-El Soto como posible cabecera intermedia de la futura línea.
La reactivación del proyecto ha vuelto a poner sobre la mesa el enfrentamiento competencial entre el Gobierno central y el autonómico. En una reunión celebrada en junio, el ministro Óscar Puente trasladó al alcalde de Navalcarnero y al delegado del Gobierno su disposición a finalizar la obra, si bien subrayó que corresponde a la Comunidad aportar la documentación técnica y ceder la parte ya construida para poder realizar un estudio completo.
Puente reprochó a la administración regional haber abandonado la infraestructura tras comprometerse a su ejecución y recordó que el Estado no tiene obligación legal de asumir la obra. Desde la Comunidad, sin embargo, se afirma haber entregado toda la documentación y puesto a disposición del Ministerio la infraestructura ya construida, cifrada en unos 150 millones de euros de inversión. “Que dejen de poner excusas y se pongan a trabajar”, exigió en octubre el portavoz del Ejecutivo madrileño, Miguel Ángel García Martín.
El Ayuntamiento de Navalcarnero ha reiterado en numerosas ocasiones la necesidad de que las tres administraciones colaboren para completar un proyecto que afecta a más de medio millón de habitantes en el suroeste madrileño. La falta de conexión ferroviaria directa con la capital supone un agravio para sus vecinos, que dependen en gran medida del vehículo privado o de un transporte público insuficiente.
La conexión entre Móstoles y Navalcarnero fue adjudicada por la Comunidad de Madrid en 2009 con un presupuesto de 369 millones de euros para construir 15 kilómetros de vía y siete estaciones, con fecha de apertura prevista para 2015.
Fue paralizado por la constructora OHL en el año 2010, cuando ya se habían iniciado parte de las obras hasta que, tras varias decisiones judiciales, la Comunidad lo abandonó definitivamente e instó al Ministerio a asumirlo.