El Ministerio de Justicia va a impulsar medidas para la mediación intrajudicial, es decir, dentro y fuera del juzgado, como la creación de unidades específicas dentro de las oficinas judiciales.
Así lo asegura el ministro de Justicia, Rafael Catalá, en una declaración con motivo de la celebración del Día de la Mediación y en la que asegura que se articularán los medios necesarios para que la resolución de los conflictos ya judicializados pueda alcanzarse a través de vías complementarias, como la mediación intrajudicial.
Para su efectividad, Justicia potenciará dentro de las oficinas judiciales la creación de unidades de mediación intrajudicial y, para ello, trabajará en "estrecha colaboración con los distintos sectores: profesionales, el Poder Judicial, las administraciones públicas y los grupos parlamentarios".
Catalá se suma al Día de la Mediación convencido del "valor del diálogo para resolver los conflictos que surgen en nuestra sociedad, reestableciendo relaciones y facilitando la paz social".
"Tenemos la obligación de marcarnos objetivos ambiciosos ahora que todavía estamos al comienzo de una legislatura y tenemos por delante el tiempo necesario para alcanzar acuerdos con los grupos parlamentarios y las entidades que trabajan en este ámbito" implantar modelos de solución de conflicto eficaces, subraya el ministro.
Recuerda que tras la aprobación en 2012 de la ley de mediación en asuntos civiles y mercantiles, España cuenta con una regulación moderna de la mediación, "por lo que no es tiempo de grandes reformas legislativas, pero sí de dar pasos que permitan aprovechar los beneficios que ofrece la mediación para alcanzar soluciones razonables en menos tiempo y con un menor coste".
A su juicio, la mediación no sólo está llamada a ser una solución extrajudicial que evite la sobrecarga de los tribunales, sino que también se va a convertir en "una herramienta de gestión procesal que facilitará a los profesionales de la Justicia el cumplimiento de su valiosa función".
Para todo ello, habrá que abordar una serie de medidas que permitan el conocimiento por parte de los ciudadanos y las empresas de la mediación, otras que garanticen la calidad de estos procedimientos y finalmente, el establecimiento de incentivos que animen a recurrir a la mediación, manifiesta el ministro.
"La mediación -concluye Catalá- está llamada a ocupar un lugar protagonista en nuestra sociedad, como motor del diálogo y de la comprensión, fomentando un necesario espíritu de colaboración sobre los valores esenciales para una convivencia pacífica y democrática".